Llevamos ya bastante tiempo con cierta convulsión-agitación con el tema de formación reglada y no reglada en Actividad Física y Fitness. Mientras que parece que los posicionamientos a pie de calle son más radicales (básicamente, con las personas de cada origen barriendo para casa), la realidad a nivel legislativo es bastante más moderada en un marco en el que, tal y como pasa con casi cualquier profesión, tienen cabida todos, eso sí, cada uno en su sitio: Ni un cirujano tendría que estar haciendo de celador (aunque me da que igual ya hasta algún caso tiene que haber) ni tampoco un monitor tiene que ser director técnico de un centro porque tenga las clases llenas.

  • También hay otros tipos de regulación… y otras formas de incumplir la ley: Sí. Y es que, aunque tengas la carrera, si estás ejerciendo sin estar de alta en la Seguridad Social, sin facturar los trabajos que realizas o sin tener, por ejemplo, un seguro de Responsabilidad Civil en caso de trabajo por cuenta propia, estás incumpliendo la ley. Y esa regulación ya existe y ya se conoce a pie de calle. Y tal vez, no siempre, pero sí tal vez, muchos de los que reclaman una regulación no cumplen la existente. Tal vez también habría que empezar por ahí.
  • Certificados de profesionalidad (LINK): Los certificados de profesionalidad, regulados por el Real Decreto 34/2008, de 18 de enero,  son el instrumento de acreditación oficial de las cualificaciones profesionales del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales en el ámbito de la administración laboral. Estos certificados acreditan el conjunto de competencias profesionales que capacitan para el desarrollo de una actividad laboral identificable en el sistema productivo sin que ello constituya regulación del ejercicio profesional. Tienen carácter oficial y validez en todo el territorio nacional y son expedidos por el SEPE y los órganos competentes de las Comunidades Autónomas.

En materia de Actividad Física podemos encontrar qué tipo de certificados se expiden en materia de Actividad Física: LINK AQUÍ. Como veis, engloban prácticamente cualquier tipo de disciplina que se imparte en una instalación deportiva. ¿Qué queremos decir con esto? Que si vienes de los cursos clásicos de formación y, sobre todo, si has trabajado cotizando en una Instalación Deportiva NO TE VAS A QUEDAR FUERA DEL SECTOR POR UN CAMBIO DE REGULACIÓN. Eso sí, tendrás que acreditar algo más que un curso de fin de semana (muy razonable por otro lado), haber trabajado asegurado, etc.

Hacia dónde no debe ir la formación no reglada.

Eso sí, creo que la propia evolución que está llevando el TAFAD (especialmente este al segmentarse con especialidad de Actividad Física y “fitness”) y CCAFD nos va a dar un salto cualitativo en unos años. Cosa que igual a las empresas que durante años hemos vendido cursos de base (aquellos famosos de 120 horas) pues se nos ha acabado el chollo. De hecho, se nos ha acabado ya hace unos años. Pero creo que hay que valorar que es mucho más interesante que un chaval llegue a un gimnasio con dos años de preparación y no con medio año yendo los sábados por la mañana a una academia. Esto está haciendo ya que las nuevas generaciones estén mucho mejor preparadas que nosotros, aunque a veces parezca lo contrario. Y dicho sea de paso, España tiene un nivel bastante majo en comparación con lo que se ve en muchos gimnasios del centro de Europa.

Cuando yo empezaba como instructor las sesiones, especialmente de acondicionamiento físico, harían llevarse las manos a la cabeza a muchos. Pero no nos dábamos cuenta y ahora queremos comparar el chico que empieza con nosotros, pero no en nuestro punto inicial, sino con toda la experiencia y conocimiento acumulado. Eso sí, hay ciertas cosas que dañan mucho la calidad de las sesiones (como la cantidad y variedad de sesiones que está dando un monitor de dirigidas hoy día y de lo que hablaremos).

Por otro lado, también tiene que cambiar la educación en general, incluso más allá del fitness. En cuestión de 10-12 años hemos pasado del “información es poder”, una frase centenaria de Francis Bacon a “la información es gratis o casi gratis”. La llegada del internet de banda ancha y los dispositivos móviles ha planteado enunciados de más de cuatro siglos como el que os comentamos, cosa que es significativa de la revolución que hemos vivido en muy poco tiempo y que creo no somos conscientes.

No hace tantos años un curso a distancia era inscribirse y recibir un par de libros con un número de teléfono y una palmada en la espalda. Actualmente esto no tiene nada que ver, e incluso para sesiones teóricas creo que son de cada vez mejores: Los contenidos online superan en muchas cosas a los presenciales. Cuando empezaba a ir a formaciones como instructor de Actividades Colectivas, hace ya un tiempo, pero al fin y al cabo dentro del siglo XXI, una exposición teórica de manera presencial obligaba a estar tomando apuntes todo el rato y a perder el hilo. Actualmente con los vídeos puedes repetir algo que no entiendes tantas veces como quieras, ir un momento al baño y volver y retomar en el segundo exacto en el que has parado o, para los más duros de mollera, ver una y otra vez un contenido hasta que esté asimilado. Tal vez el mayor handicap, eso sí, es mantener la concentración frente a un vídeo.

¿Pero esto quiere decir que la formación reglada va a desaparecer?

Para nada. Tal y como pasa en cualquier gremio, la formación complementaria o no reglada existe (otra cosa es que de cada vez se exijan unos mayores estándares de calidad) y tiene un lugar importante. No es algo exclusivo, y ni tan siquiera mayoritario, en el fitness. Eso sí, la misma va a jugar una pieza muy diferente, menor que años atrás, pero que no deja de ser importante, al menos con un sustento en 4 pilares fundamentales:

  • La formación también es una forma de motivación. El trabajo del instructor y/o entrenador también tiene un desgaste emocional importante que debe ser regenerado en medida de lo posible. Uno de los motivos principales por los que un usuario necesita un profesional al lado está precisamente en superar la pereza al ejercicio físico, ya sea por animación (como pasa mucho en Actividades Colectivas) o incluso por compromiso-obligación (relación contractual con un entrenador). Al final, el propio aprendizaje y la posibilidad de aplicar cosas nuevas con nuestros clientes no deja de ser una de las formas más importantes para seguir con ilusión cuando ya llevas un tiempo trabajando.
  • Necesidad de formación complementaria. Y es que, pese a la evolución que está teniendo la Actividad Física a nivel académico, podemos sospechar que igual no estamos en pañales, pero sí en una infancia bastante tierna. Basta ver lo que sucede en países como Estados Unidos donde lo que aquí llamamos INEF ha derivado en diferentes carreras y certificaciones (como Entrenador Personal, en USA sin una certificación tipo NSCA, ACE o similar, no vas a ser muy demandado que digamos). Y es que todavía falta mucha especialización en algo tan genérico y abstracto como el “Ejercicio” tal y como se dice a pie de calle. ¿Trabajamos con poblaciones con necesidades especiales muy cercanos al sector médico? ¿Como entrenadores de rendimiento? ¿Como preparadores físicos de deportes con unos requerimientos muy diferentes entre sí? ¿Como educadores en centros de secundaria? ¿Como gestores deportivos? Lógicamente ya te puedes imaginar que, aunque una carrera sea infinitamente más completa que un “cursillo”, en un grado no da tiempo a trabajarlo y verlo todo como toca, incluso diría que no es conveniente.
  • Aportación de experiencia. El factor diferencial de una formación personal o presencial respecto a ver contenidos en cualquiera de sus formatos (textos, presentaciones o vídeos) está en la aportación del know-how del profesional impartido directamente y con un feedback directo con los alumnos.  Precisamente el ver qué puede aportar el profesor en persona que no puede aportar un contenido de bajo coste o gratuito.
  • Necesidad de actualización constante. Tal y como pasa con otras muchas ciencias, los avances en investigación se han vuelo frenéticos en los últimos años. Lo que puede haber estudiado alguien en CCAFD hace 20, 10 ó ya incluso 5 años en varios aspectos no tiene mucho que ver con lo que se puede trabajar ahora. Eso hace que la puesta al día de cualquier profesional sea bastante peculiar y con el “renovarse o morir” presente de una manera bastante más constante. Basta que veas en cualquier formación actual los años de las referencias bibliográficas para descubrir que un paper con más de 15-20 años es casi anecdótico.

Ya son varios los meses en los que publicamos adaptaciones tanto del S&C Research como algunos de los que hemos encontrado más interesantes de la página personal de uno de sus autores: Bret Contreras. De hecho, lo expuesto hoy es un post bastante más personal y en el que creo muchos de nosotros nos podemos ver identificados: “5 cosas que he aprendido a partir de leer estudios científicos”.

En los últimos años he visto como bastantes entrenadores de Salas de Fitness dicen que las publicaciones científicas no tienen que ver con la práctica real en el gimnasio. Bueno, aunque no les falta razón en algún aspecto puntual, tengo que decir que desde que me introducí en el mundillo de la investigación en el  Strength and Conditioning Research Review con el genial Chris Beardsley, no sería capaz de resumirte todo lo que he podido aprender. Cuando te pones a revisar sobre 100 publicaciones mensuales coges muchísima información que de una forma u otra acabas probando en tus entrenamiento. Sin listar las referencias (que son demasiadas) aquí voy a poner 5 cosas que he aprendido gracias a la investigación y no al entrenamiento.

  1. El entrenamiento en oclusión es válido.

Antes de ponerme a leer sobre el entrenamiento en oclusión, lo daba como algo ridículo y posiblemente peligros. Seguramente habrás oído hablar sobre el Kaatsu como un método en el que con una serie de correas oprimes sobre piernas y brazos limitando así el flujo sanguíneo. Cuando empecé a leer sobre sobre hinchar las células y Brad Schoenfeld comencé a oír sobre Layne Norton y Jeremy Loenneke (el mayor experto en esta matería sin duda BFR) y decidí comenzar a prestar atención al respecto. Hoy por hoy, he visto más de 30 publicaciones que sí apoyan el entrenamiento en oclusión sin considerarlo peligroso y con una gran capacidad de generar hipertrofia.

Hemos experimentado sobre el entrenamiento en oclusión en el Glute Lab. Pronto pondremos algunos vídeos al respecto.

  1. La bici genera hipertrofia.

He crecido leyendo revistas de culturismo y la visión de vieja escuela siempre ha dicho que pedalear disminuye la musculatura de la pierna. Si bien es cierto que el running interfiere seriamente en la hipertrofia de pierna (por exceso de impactos en excéntrico), y también es evidente que el trabajo de resistencia disminuye el desarrollo de la potencia en la pierna, si la hipertrofia es el objetivo puro y duro, la bici no es tan mala herramienta. Hay más de una docena de estudios que apoyan esta teoría siempre y cuando se combine el trabajo de bici con entrenamiento de fuerza. Así que no te preocupes, dentro de los límites del sobreentrenamiento le puedes dar caña a la bici un par de veces por semana sin problema.

  1. El esfuerzo importa más que la carga.

Uno de los grandes debates de todos los tiempos: Son mejores las series múltiples o las simples? 4×10? 1×20? 3×30? Probablemente pensarás que puedes tener una opinión bastante fundada al respecto, pero los estudios científicos sobre hipertrofia resultan bastante curiosos dando buenos resultados en muchísimos rangos de trabajo. Brad Schoenfeld y un servidor pensamos que lo mejor es emplear una variedad clara de rangos de repeticiones, pero teniendo en cuenta que deben ser ejercicios bien ejecutados y, sobre todo, con intensidad.

Si apreciamos el global de las publicaciones científicas sí hay una cierta tendencia a generar más hipertrofia con intensidades elevadas, pero ojo que esto es más relativo de lo que parece. Es más, la práctica mayoría de estudios examinan sus pruebas con levantadores poco experimentados, por lo que hacen falta más estudios. Eso sí, tenemos que reconocer que una serie de 30 repeticiones rozando el fallo genera un estímulo brutal, tanto o más como una triserie. Se trata de no ir al gimnasio de paseo. No seas cabezota, sobre todo si tienes problemas articulares, y no insistas en decir que un buen levantador tiene que tirar grandes cantidades de peso, no es cierto.

  1. Las repeticiones completas hipertrofian más que las parciales.

Siempre me he preguntado qué va mejor para el crecimiento muscular: Hacer repeticiones más ligeras con el rango completo o tirar pesado en repeticiones parciales. Pese a que aún opino que ambas deben ser realizadas, actualmente hay una buena cantidad de estudios que indican que las repeticiones completas ganan a las perciales si lo que buscamos es hipertrofia, aunque usemos menos peso. Esto lo aprendí porque, a diferencia de lo que hacemos los entrenadores en el gimnasio, los científicos manejan de forma más exacta todas las variables del entrenamiento.

  1. El entrenamiento con cargas estimula la flexibilidad de forma diferente a los estiramientos.

Mucha gente pensará en los culturistas de élite como gente lenta, torpe de movimientos y sin apenas movilidad. Este hecho es más bien producto de la gente que no acaba de entrenar bien, porque con el tiempo han aparecido una serie de atletas fitness con una elasticidad espectacular.

Hasta 5 estudios concluyen que el entrenamiento con cargas desarrolla por igual la flexibilidad que el estiramiento, pero por diferentes mecanismos. El estiramiento trabaja más sobre la parte psico-neural de la flexibilidad favoreciendo la tolerancia al estiramiento. Por otro lado, el entrenamiento con cargas trabaja más la flexibilidad desde la parte mecánica. Al aumentar el número de sarcómeros en serie, aumenta la longitud del músculo, especialmente en las fases excéntrica o en ejercicios con amplios rangos de movimiento (dentro de lo saludable). Esto, sin estudios científicos, no lo hubiese aprendido en la vida.

Conclusión

Sé lo mejor que puedas ser (atleta, levantador, entrenador, fisioterapeuta…) trabajando fuerte en todos los frentes. Debes levantar por igual pesas y libros. Hay mucho por aprender para entrenarse a uno mismo y a nuestros clientes y, gracias a la ciencia, esto es mucho más fácil que sin ella

El Ciclo Indoor es una de las actividades (o la más) solicitada en centros de fitness y, como es normal en ellos, da pie a todo tipo de flora (especialmente cuando el servicio de limpieza va regular) y fauna animal.

La verdad es que son sujetos que dan colorido a nuestras sesiones, aunque tal vez sean el motivo por el cual nos paguen las clases y no fuese un trabajo gratis porque su presencia puede llegar a agobiar más de la cuenta. Hoy os traemos “10 tipos de alumno con los que, sin ellos, tu clase de Ciclo Indoor no sería lo mismo”.

  • El abstraído. No sé si tú lo has pensado, pero yo sí: Debería haber un inhibidor de wi-fi y conexión 4G cuando entra un tipo de estos en clase. Normalmente es el que está revisando mensajes (o páginas web, o Redes Sociales) no antes de la clase, si no incluso durante la misma. Por supuesto alegan motivos de urgencia familiar o laboral mientras que por el reflejo del espejo de atrás vemos que está poniendo emoticonos en un chat de grupo. También entrarían en esta categoría aquel que rueda a su puñetera bola (y no por incapacidad) o al que se pasa la hora de la sesión mirando por el cristal, si lo hay, a ver qué se maneja en la sala de fitness.
  • El biciclista. Look convencional, poco más y se trae el casco, eso sí, adornado por unos calcetines de tenis (imprescindible franja roja y azul) en lugar de tobilleros como parte del “outfit” más destacado. Tienen sus problemas para seguir el ritmo de la música, pero le ponen la carga que tú y otros dos compañeros juntos sin despeinarse.
  • El “cañero”. No me refiero a la cerveza, sino a aquel sujeto que siempre habla de monitores cañeros, de música cañera, de clase cañera, con expresiones tipo “fuaaaaaaaaaaaaaa”… Hasta que un día te da por curiosear la carga real que llevan en clase y resulta ser aproximadamente la que llevaba el biciclista de más, pero en este caso de menos. Eso sí, al acabar la clase te dirán que el otro día hicieron una mucho más fuerte.
  • El prota. Dudábamos entre el prota o directamente llamarlo “el notas”. Es el alumno que grita a destiempo, que sprinta cuando quiere, que comenta en voz alta los cambios de la clase, que aconseja (muchas veces de forma equivocada) al resto de alumnos. Se siente fuerte y está seguro de que el día que de clase lo va a petar cuando probablemente no sea capaz ni de ajustar bien su bicicleta, pero mientras, tira por tierra cualquier posibilidad de desarrollar con garantías, o al menos con tranquilidad, la tuya.
  • El globero. Término adoptado del ciclismo de carretera, podemos decir que sería la combinación del biciclista junto a una barriga cervecera y el nivel de intensidad y sacrificio físico del segundo. Combinan las sesiones de ciclo indoor con salidas los domingos en los que las calorías gastadas no llegan a las ingeridas en el almuerzo del merendero de pueblo de turno, motivo real de su salida. De esto en Mallorca sabemos mucho.
  • El efímero misterioso. Cliente fantasma, pero no fantasma de fanfarrón, sino que nos referimos a una persona que un día aparece sin haberla visto antes, hace la clase con una ejecución perfecta, llevando ritmos, cargas, buen pedaleo… De los que acabas pensando “Joer, ya podría tener 10 así en clase”… Para no volver jamás. Y nunca se supo.
  • El shazamero. Es el cliente que regularmente te pregunta por un par de canciones de la sesión o, directamente, se pone con la famosa aplicación para intentar cazarlas. Y eso que te tiene delante y te lo podría preguntar e incluso llevársela ya directamente con un pendrive. No sabemos si tiene un cuñado monitor y nos gorrea las sesiones o si directamente viene y le da absolutamente igual realizar ejercicio mientras pongamos música.
  • La fuente humana. De todos es sabido que por mucho que tiremos de extractores y aire acondicionado, la condensación de aire en las salas es un peligro. En este alumno es un peligro y una tortura. Bueno, mejor dicho, para los alumnos que se colocan al lado de este sí es una tortura. Comienzan a sudar de forma patológica ya casi en el calentamiento y al acabar la clase y bajarse de la bici, descubres que ha dejado, más que un charco, una zona apantanada a su alrededor.
  • El fumigador. Claro, esto hace que aparezca gente evitando ponerse al lado o con toallas de sobra. Pero hay casos en los que la higiene se convierte en manía o casi en un TOC. El fumigador es aquel que limpia la bici con papel y pulverizador no al acabar la clase, sino antes y casi que durante. Por supuesto, busca espacios más amplios sin gente alrededor, lleva toallas de sobra y, por cierto, nadie lo ha visto ducharse en el gimnasio.
  • El febril. El febril es justo el contrapunto a la fuente humana. Siempre tiene frío, incluso en las clases realizadas a las dos del mediodía la segunda semana de agosto y protesta ante la barbaridad de frío que resultan los 35 grados a los que se pone la sala. Y ahí lo tienes, con camiseta, sudadera, otra sudadera y toalla a modo de bufanda. Lo que, no me preguntes por qué, coge y se pone siempre delante de un ventilador, aire acondicionado o extractor, para quejarse más.

 

dilema-moral-ejemplo

No es la primera vez que compartimos traducido material de la PTDC (Personal Training Development Center). La misma es una de las páginas que creemos aporta más contenido de calidad aplicado al día a día del cliente, más allá de acumular más y más citas bibliográficas.

Link al texto original: AQUÍ

Autor Original: Nick Tuminello

Como alguien que ha pasado años formando a entrenadores en todo el mundo, la queja más común que oigo de los profesionales del Personal Training, los entrenadores de fuerza y los entusiastas del ejercicio por igual no es que tengan problemas para encontrar información sobre este o aquel tema de formación; La queja es que “hay mucha información contradictoria por ahí, no sé qué creer”.

Las dos áreas de información que generan más conflicto son:

  • Lo que la evidencia científica dice vs. lo que dicen entrenadores y entrenadores experimentados.
  • Lo que los atletas recomiendan para el entrenamiento y la nutrición frente a lo que recomiendan los expertos científicos.

En este artículo voy a abordar estas dos áreas de discusión muy debatidas y orientar y reconducir dicho debate, destacando cómo cada uno puede y debe ser utilizado, siendo diferentes pero complementarios en el de entrenamiento y nutrición. Y, de paso, también voy a aclarar algunos mitos comunes y conceptos erróneos asociados con la adopción de un enfoque más basado en la ciencia para el entrenamiento y la nutrición.

Los entrenadores están de acuerdo en el 95% y discuten sobre el 5% restante.

Antes de entrar en las dos áreas comunes de debate, quería abordar dos narraciones comunes (falsas) respecto a los debates en los que se centra en este artículo. El primero de ellos es el dicho común de que “los líderes en el entrenamiento y la nutrición están de acuerdo en el 95% y gastan mucho tiempo y energía discutiendo sobre el otro 5%”. Esta declaración suele ser seguida con una acusación como “se matan por ese 5% porque están luchando por el territorio y el ego”.

Aunque este dicho puede sonar bien, por lo que a menudo se repite, esta opinión sobre estos debates es demostrablemente falsa. Una mirada a los debates entre los primeros espadas sobre entrenamiento y nutrición, o entre cualquier entrenador vs entrenador para el caso, muestra que la única cosa en la que todos podemos parecen estar de acuerdo es que la gente debe:

  1. Comer mejor
  2. Entrenar con regularidad

Después de eso, nadie parece estar de acuerdo en cómo lograr que estas dos cosas se lleven a cabo, ya que los innumerables argumentos que vemos son acerca de qué tipo de enfoque de ejercicio las personas deben o no deben hacer y qué tipos de alimentos deben enfatizar o evitar.

Por lo tanto, es raro, que las discusiones surjan desde el ego y marcar el territorio. Mucho más a menudo se trata de desacuerdos genuinos.

Con esta realidad en la mente, podríamos hablar más bien de que: Los líderes en fitness y nutrición están de acuerdo en sólo el 5% y pasar mucho tiempo discutiendo sobre el otro 95%. Esto se evidencia por el hecho de que tantos instructores y entrenadores de calidad continúan frustrados y confundidos por la cantidad de información conflictiva en el campo de entrenamiento y nutrición.

Los entrenadores están por delante de la ciencia.

Como docente de fitness que defiende el escepticismo y la ciencia, y que desafía las prácticas pseudocientíficas y no científicamente fundadas en el campo del entrenamiento, la nutrición y la salud, la afirmación común de que “los instructores están por delante de la investigación” suena a menudo. Esta es la segunda idea problemática de que muchos entrenadores y entrenadores continúan en el debate y en estos debates, por lo cual, he optado por comentarlo antes de ir a la “chicha” de este artículo.

Ciertamente, había un tiempo en la historia del entrenamiento y la nutrición, donde se podría justificar la afirmación de que la adopción de un enfoque más basado en la ciencia nos pondría por detrás en lo que respecta a la utilización de prácticas válidas. Pero dada la cantidad de evidencia científica que tenemos actualmente, yo creo que a fecha de hoy es un hecho más que superado. Por lo tanto, esta línea de argumento sólo se aplica si alguien quiere tener una conversación de los años 1950, 70 o 90 como mucho (cuando hubo la gran explosión de investigación sobre Actividad Física fuera del Alto Rendimiento) sobre el entrenamiento. Dicho esto, podemos evitar tener conversaciones sobre técnicas de entrenamiento y conceptos de nutrición que ignoran toda la evidencia de calidad que tenemos actualment y más cuando podemos tener conversaciones modernas sobre el entrenamiento y la nutrición que aplica todo lo que hemos aprendido hasta la fecha.

En nuestro día moderno, afirmando que “tomar un enfoque más basado en la ciencia sobre entrenamiento te pone (insertar número arbitrario) de años detrás del resto” es sólo una excusa que los practicantes de hoy día dan cuando no tienen suficiente evidencia para argumentar su método o sistema de trabajo. Es una táctica barata y transparente para que pienses que necesitas creer lo que están ofreciendo o realizando para poder ofrecer un servicio de alto nivel. No te líes, si uno realmente tiene buena evidencia para apoyar sus ideas, estarían dispuestos a proporcionarla y no tienen ninguna necesidad de hacer este tipo de enunciados.

La realidad es que, con todo el conocimiento científico sobre entrenamiento y nutrición que hemos acumulado hasta la fecha, no hay absolutamente nada que el profesional deba creer sin pruebas suficientes para ser un gran profesional que ofrezca un alto nivel de servicio. Tampoco se necesita actualmente creer nada con evidencia insuficiente para ser un innovador, ya que las mejores ideas nuevas están empujadas a partir de nuestro actual base de conocimiento (es decir, la evidencia existente, los principios de entrenamiento universales); No desde la ignorancia voluntaria o rechazo o de ella.

Evidencia Científica vs. Entrenadores y Coaches

Con las realidades mencionadas arriba, aunque la experiencia anecdótica de entrenadores experimentados  a menudo se enfrenta con lo que la evidencia científica dice (porque para empezar, hasta la regla más contrastada tendrá excepciones), como si fueran mutuamente excluyentes. Tanto la experiencia práctica y la investigación son grandese imprescindibles para usar, pero para decirnos cosas diferentes. En eso, el entrenamiento de clientes y atletas ayuda a decirnos lo que es práctico, pero no necesariamente funciona bien para decirnos qué prácticas son válidas y fiables. Por otro lado, la evidencia científica ayuda a decirnos lo que es válido y fiable, pero no necesariamente funciona bien con el resto de elementos del entorno que diferencia un estudio científico de un gimnasio.

Ahora bien, el problema reside en el hecho de que muchos entrenadores (equivocadamente) piensan que su experiencia anecdótica les da una idea exacta de qué prácticas son válidas, por lo que a menudo oímos a los entrenadores decir cosas como “la experiencia es la investigación del mundo real”, o “no puedo esperar a que la ciencia para validar lo que estoy viendo el trabajo del día a día”. Esta es también la razón por la que estos entrenadores se enfrentan con buena evidencia científica, pero que colisiona con sus creencias acerca de las prácticas que usan, son rápidos en citar su experiencia “en la práctica” en un intento de

  1. Desacreditar la evidencia científica
  2. Convencer a otros de que sus afirmaciones sobre sus prácticas son válidas y justificado.

Aquí está el problema: El uso de anécdotas para justificar la validez de una determinada práctica de salud o entrenamiento tiene poco o nada que ver con la evidencia objetiva. Sin embargo, por alguna razón, los practicantes le dan poco o ningún valor en este tipo de creencias de otros entrenadores y entrenadores que tienen posiciones diferentes de pensamiento. Por no mencionar a cada entrenador que dice: “Si llego a esperar para la investigación, no habría sido capaz de ayudar a mis clientes o atletas a (insertar algún tipo de mejora)”. Hay una larga lista de otros entrenadores que hacen afirmaciones mutuamente contradictorias que dicen exactamente lo mismo.

Estas innegables realidades demuestran el hecho de que simplemente haber entrenado a atletas de o haber tenido algún nivel de éxito como entrenador de ninguna manera significa que todo lo que usted reclama sea válido (simplemente porque lo afirmó).

El otro hecho es que los practicantes a los que les gusta usar este tipo de argumento anecdótico para intentar justificar sus afirmaciones no pueden descartar otras explicaciones alternativas más probables como la causa de los resultados que han experimentado. Esto pone de relieve el hecho de que las anécdotas sólo nos dicen que uno ha sido testigo de un resultado, pero estas historias no hacen absolutamente nada para demostrar la validez de las técnicas y métodos especiales que cualquier profesional está atribuyendo como la causa del resultado.

En otras palabras, muchos entrenadores y entrenadores sostienen la falsa idea de que “lo he visto funcionar”, por lo tanto, mis conclusiones sobre lo que vi deben ser válidas. Sin embargo, el hecho de que los practicantes de todas las escuelas de pensamiento afirman lograr los mismos tipos de resultados “sorprendentes” (desde el alivio del dolor hasta el mejor desempeño), pero a menudo hacen afirmaciones mutuamente contradictorias acerca de cómo debemos seguir nuestras prácticas de entrenamiento y nutrición. Una realidad psicológica más profunda que hace una burla de todas estas afirmaciones “funciona en la práctica”. Y esa realidad se llama sesgo de confirmación, que es un filtro a través del cual se ve o se busca una realidad que coincide con sus expectativas.

El campo de la psicología social nos ha demostrado claramente que nuestras observaciones y creencias no son el resultado de años de análisis racional y objetivo, sino que son el resultado de años de atención a la información que confirma lo que creíamos ignorando la información que desafiaba nuestras nociones preconcebidas. Existen muchas formas de sesgo de confirmación, como el sesgo hacia la evidencia positiva, que describe nuestra tendencia innata a detectar relaciones (entre dos variables) que no existen porque sobrevaloramos la evidencia que sólo confirma una hipótesis dada.

Es probable que la única razón por la que muchos entrenadores y entrenadores inteligentes y bien intencionados presentan sus anécdotas como “prueba”, incluso a pesar de la evidencia científica contradictoria, es porque no son conscientes de la falibilidad innata de la razón humana y el juicio en la vida cotidiana.

En pocas palabras, cuando uno no conoce estas realidades o no las adopta, es muy fácil sobrevalorar las conclusiones que ellos y sus colegas han extraído de sus experiencias “en la práctica”. Sin embargo, cuando uno se da cuenta de estas realidades, si se valora la verdad objetiva y la realidad, se acepta el hecho de que no es seguro dejar que nuestras intuiciones y observaciones se ejecuten sin control y sin examinar. Uno se da cuenta de que nuestro mejor interés es poner por encima nuestras experiencias contra la evidencia científica. Y cuando se prueban y fracasan, hace aún más probable que la ciencia sea correcta y nuestros procesos cognitivos nos hayan hecho juzgar mal o malinterpretar la evidencia de nuestra propia experiencia. Estos son los procesos cognitivos (innatos a todos los seres humanos).

Con todo eso dicho, por supuesto las ideas (es decir, las hipótesis) vienen antes de la investigación. Nadie discute esto porque es cómo el proceso científico trabaja: La investigación comienza primero teniendo una hipótesis. La pregunta es: ¿Cuán válidas son las ideas (es decir, las hipótesis) que se está proponiendo? Esta es la razón por la cual la validación objetiva de las ideas (es decir, verificación o falsificación de las hipótesis) viene después de la investigación. Porque, como he demostrado, la evidencia anecdótica es altamente poco fiable.

En otras palabras, la investigación sigue la práctica, pero las prácticas validadas se siguen de la investigación. Por lo tanto, los entrenadores y entrenadores están por delante sólo en el departamento de creación de la idea, pero no en el departamento de validación de la idea. Es debido a esta realidad que, en la actualidad, los entrenadores y entrenadores van a menudo muy detrás de la investigación, porque no son conscientes de su “fallibilidad” innata de la razón y el juicio en su vida cotidiana. Por eso a menudo vemos a profesionales de fitness y acondicionamiento -al menos los que son intelectualmente honestos- que constantemente tienen que autocorregirse a fin de alinear mejor sus creencias y prácticas con la mejor evidencia científica actual. Y es por eso que también vemos a los que se niegan a hacerlo, perdiendo consistentemente el argumento.

Consejos de Grandes Atletas vs. Ciencia

Otra área de conflicto percibido es la ocurrencia común donde un “experto” científico se refiere al consejo que un atleta de alto nivel ha dado como “BroScience”, mientras que las personas que siguen al atleta regresan con declaraciones como “ese investigador o experto no parece que sea tan grande o fuerte.”

En primer lugar, se supone que el investigador debe estar mirando los resultados de los participantes en los estudios de entrenamiento tiene, no mirando si los investigadores estén definidos o levanten muchos kilos. Esto es lo que significa cometer la “falacia ad hominem”, que es otra manera de decir que uno está haciendo un argumento BroScience.

Dicho esto, al igual que con la evidencia anecdótica y la evidencia científica, la información procedente de los atletas de alto nivel y la información procedente de expertos científicos no son mutuamente excluyentes. Ambos son buenos para usar, pero para diferentes aspectos del rompecabezas del entrenamiento.

En pocas palabras, los atletas que han logrado un alto nivel de éxito en su deporte respectivo son un gran recurso a utilizar para los aspectos emocionales y psicológicos (motivación) y para compartir las experiencias que han tenido con la competición, pero igual no son tan grandes para confiar en los aspectos intelectuales de la formación, ojo, sólo por el hecho de ser buenos atletas. En el otro lado, los expertos científicos son grandes recursos para los aspectos intelectuales del entrenamiento (es decir, los aspectos técnicos y tácticos de la programación del ejercicio), pero no son tan grandes para la relación con los aspectos emocionales y psicológicos del mismo.

Cuando me refiero a los aspectos emocionales y psicológicos del entrenamiento, me estoy refiriendo a cosas como la mentalidad que se necesita para sacrificar continuamente gran parte de su vida social para organizar su vida alrededor de cocinas, gimnasios y demás. Y cosas como cómo superar los desafíos mentales relacionados con la preparación de la competición y sus experiencias.

Ahora bien, es importante entender que esta idea de que uno debe haber logrado personalmente cierto nivel de éxito en un deporte para ser una fuente confiable de información técnica (es decir, los aspectos intelectuales de la formación) es demostrablemente falso. Muchos de los mejores jugadores resultan ser entrenadores terribles (pregúntale a Maradona), mientras que otros que nunca han jugado resultan ser entrenadores de primera categoría que han ayudado a muchos atletas a darse cuenta de su potencial. Esto se debe a que donde estos entrenadores sobresalen es en posesión, no sólo de un profundo conocimiento de los aspectos técnicos y tácticos del juego, sino que también podría simplificar y comunicar ese conocimiento de una manera que los atletas pueden utilizar a su favor.

Que yo sepa, ninguno de los entrenadores de Michael Jordan eran casi tan buenos como él era en el baloncesto, pero fueron capaces de ayudarlo a desarrollar todo su potencial. Por no mencionar, diciendo que usted no está calificado para entrenar a alguien a menos que usted haya tenido experiencia personal en la misma área, pues cosas como que los entrenadores masculinos no pueden entrenar efectivamente a las mujeres clientes porque no tienen ninguna experiencia personal tener una menstruación o embarazo, etc

Los varones absolutamente pueden entrenar a las hembras en los aspectos técnicos y tácticos de la programación del ejercicio (es decir, los aspectos intelectuales del entrenamiento), pero son los aspectos emocionales y psicológicos del entrenamiento y de la competición que se pueden relacionar mejor con otra mujer con experiencia en esa misma situación.

Conclusiones

Quiero aclarar algunas otras cosas que son relevantes para este tema antes de terminar este artículo. En primer lugar, quiero aclarar que el entrenamiento no es un “arte y una ciencia”, como se define comúnmente porque no son dos cosas distintas que funcionen en paralelo. La formación es el arte de aplicar la ciencia.

Si las aplicaciones prácticas que está utilizando no están científicamente fundadas, entonces lo que está haciendo no está basado en suficiente evidencia como para justificar la acción. Y, para un entrenador personal o entrenador de fuerza, los clientes y los atletas merecen algo mejor que las prácticas injustificadas o injustificables por su dinero duramente ganado y un tiempo valioso.

En segundo lugar, también quiero aclarar que la adopción de un enfoque más basado en la ciencia de la formación no significa que usted no permita que sus clientes o atletas realizar nada sin una referencia PubMed en la mano -que es un argumento ridículo-. Como dije en mi libro: Entrenamiento de fuerza para la pérdida de grasa, “Claro, es genial utilizar protocolos de entrenamiento específicos que han sido evaluados en un estudio, pero no es realista preguntar eso de cada entrenamiento, especialmente cuando estamos cambiando los entrenamientos cada pocas semanas para mantener las cosas frescas e interesantes. Las estrategias de entrenamiento específicas no tienen que ser científicamente probadas, siempre y cuando estén científicamente fundadas y altamente plausibles, lo que significa que se basan en los principios generales de entrenamiento que se han demostrado repetidamente para obtener los resultados que busca.”

Por ejemplo, si desea volverse más explosivo, utilizará principalmente ejercicios explosivos. Si desea mejorar la fuerza, incorpore algo de entrenamiento con cargas más pesadas. Si desea mejorar su capacidad de rotación para un deporte orientado a la rotación, utilice una variedad de ejercicios de rotación a varias velocidades y cargas. Ninguno de estos enfoques para el ejercicio de la programación que acabo de enumerar necesita ser validado en un estudio porque están basados en el principio de especificidad, que dicta que las adaptaciones al entrenamiento son específicas a las demandas que el entrenamiento pone en el cuerpo.

Por último, no estoy en absoluto en contra de las anécdotas. Sin embargo, lo que no creo que haya que hacer (más) son afirmaciones injustificadas e injustificables sobre esas experiencias. Pasé varios años haciendo eso antes en mi carrera de entrenamiento, y me equivoqué cada vez que lo hice. Y estoy equivocado en cualquier ocasión en la que puede patinar y hacerlo en el futuro.

javier_iker

Desde luego, si dejásemos a los personajes de aquel “Buscadores de Fantasmas” (en el fondo los fantasmas eran ellos) una noche en un gimnasio a oscuras, se pondrían las botas: Reflejos de la calle, ruidos de tuberías y bichos varios, juegos de espejo/contraspejo que hacen ver una sombra fantasmagórica que en realidad somos nosotros mismos, etc. Pero los sucesos para-anormales que vamos a comentar hoy se producen a la luz del día y, todo lo contrario a lo que suele suceder con diversas apariciones, perfectamente delante de todo el mundo. Estos son los Expedientes X de los gimnasios.

  • 20 años haciendo ejercicios contraindicados (o más) y sin lesiones. Lo comentaba el otro día con un compañero (André), existen clientes que rompen completamente las normas y estudios sobre entrenamiento, y encima lo hacen a su favor. Jalones y Press Militar tras nuca, giros con palo, sit-ups en el banco plano en series de 100 repeticiones, Rangos de Movimiento exagerados, entrenamientos con 40 series de hombro… Y ahí están, con su edad hechos una rosa. Vamos, que los papers los utilizan para envolverse el bocata y encima están más fuertes que tú.

Lo que diría el Agente Mulder: Por ejemplo, el riesgo de lesión a nivel de hombro, y sobre todo en el supraespinoso depende mucho de ciertos aspectos como puede ser el espacio subacromial. Por supuesto es mucho más lesivo todo lo comentado, pero también nos encontramos con gente que por sus características son precisamente la excepción.

  • Clientes que salen a los 25 minutos de haber entrado duchados y afeitados. Llega un cliente a la instalación, te da los “buenos días” y para dentro. Ves como sospechosamente en un espacio muy breve de tiempo vuelve a salir despidiéndose. Dirías que se ha dejado algo pero no, va con la mochila y además el pelo recién lavada y la cara afeitada. Lo primero que piensas es que se te ha pasado la mañana volando pero te da por mirar el control de acceso y, sorpresa, no ha llegado a estar ni media hora en la instalación. Y no, no es practicante de aquel “Heavy Duty” de antaño.

Lo que diría el Agente Mulder: Existen dos razones fundamentales en estas situaciones: El cliente que ha llegado al gimnasio, no ve la clase que le gusta o empieza a entrenar y no tiene ganas y directamente no se corta un pelo. O incluso algo más habitual de lo que pensamos, clientes que vienen a ducharse al gimnasio porque no les funciona el agua caliente, porque les pilla más de paso para irse a una cena que ir a su propia casa o, peor todavía, directamente para dejar la porquería en baño ajeno o ahorrar.

  • El misterio de las mancuernas impares. Llegamos a un lunes tarde, uno de esos lunes en los que parece que han cerrado el resto de gimnasios de la ciudad en los que incluso vemos gente que no hemos visto nunca y que probablemente nunca vayamos a ver (en sí mismo ya podría ser otro Expediente X). Vamos justos de material y toca Acondicionamiento Físico. Van cogiendo las mancuernas hasta que un cliente te dice “oye, que de las de 3 kilos sólo queda 1”. No puede ser. Seguramente estará en otro rincón, tirada en la esquina o escondida entre 2 fitball. Pero no. No está. Tenemos un juego de mancuernas impar. Nuestra tesis es que se transforman en paraguas que se van acumulando en la recepción, ya que aparecen tantos sin dueño como mancuernas desaparecen. O probablemente el abonado no ha robado una mancuerna sino que ha hecho un trueque.

Lo que diría el Agente Mulder: Seguramente tienes algún cliente (o más de uno) que se está montando el gimnasio en casa como previsión para un mes que no vaya  venir o, si me aprietas, para los fines de semana. Un día se lleva una mancuerna, otro la otra mancuerna, luego una banda elástica… Y así progresivamente. Seguramente lo acabaremos pescando el día que intente meter el cruce de poleas en la mochila.

  • Toallas en bicicletas sin ocupar. Estamos en una clase llena e incluso con gente que se ha quedado fuera mientras que en segunda fila vemos una toalla con el manillar envuelto, ya sea por una toalla o incluso por un trozo de papel secante o higiénico al estilo momia. Todos sabemos que es de alguien que no ha venido, pero tampoco nos queremos subir, no sea que la bici esté ocupada por un espíritu de algún ex-cliente desaparecido que ronda como alma en pena realizando sesiones de Ciclo Indoor, así que cuidado una día la bici no empiece a pedalear sóla, avisado quedáis. Y también entrenando en sala, ya que el misterioso caso de las toallas fantasma también se reproduce en las máquinas.

Lo que diría el Agente Mulder: Básicamente lo que tenemos son dos clientes y no un espíritu. Uno con bastante jeta la mayoría de ocasiones que ha venido a reservar una bicicleta porque quiere precisamente esa y no otra cuando igual ni sabe a ciencia cierta si va a venir. O incluso peor: Ha liado por whatsapp a otro usuario para que guarde la bici en un momento de confusión. Y el otro usuario, cuando ve que su amig@ no viene, pues no es que no tenga vergüenza, es que tiene mucha y prefiere ni entrar en la sala a que le echen la bronca.

  • El increíble caso de los clientes mutantes. Vamos a ver, ese vínculo de ver a la gente con regularidad hace que detectemos gente muy rara o, mejor dicho, veamos las cosas raras de la gente que no se conocen a primera vista o en una relación ocasional. Pero esto no va por ahí, el misterioso caso con el que cerramos es el de aquel cliente que incluso lleva años viniendo a la instalación con una apariencia o estado de forma y, de repente, en cuestión de unas pocas semanas pega un cambio sorprendente, de los que pasas por al lado y los tienes que mirar dos veces: Un tío con sobrepeso vuelve del verano (en el que igual ni ha venido al gimnasio) con 6 tallas menos mientras todos los demás han engordado, o aquel chaval delgado que cuando pasa el invierno se quita la sudadera y de repente tiene el bíceps del tamaño de tu cabeza.

Lo que diría el Agente Mulder: Bueno, aquí hay mucha tela que cortar. Los motivos en realidad son varios y, aunque creamos que tenemos mucha confianza con el cliente, no es tanta. Seguramente un problema de salud, un cambio de trabajo o de residencia o, simplemente, haber cortado con la pareja y querer volver a entrar en el mercado cotizando al alza, serán los motivos principales. Bueno, y en el caso del de la hipertrofia máxima, pues ya nos lo podemos imaginar todos: Algún amigo “farmacéutico” que habrá pasado por ahí…

Por supuesto, Expedientes X hay como estos y más, muchos más… También nos puedes indicar cuáles son tus favoritos.

tablatendencias2017

Cuidado. Antes de tirar al cuelo o si eres de los que dedica su muro de Redes Sociales a criticar la falta de rigor de cosas de las que sólo has leído un titular, quieto parao. No estoy diciendo que las tendencias que publica anualmente el ACSM no sean ni fiables ni rigurosas o que estén manipuladas por vete a saber qué interés. Pero sinceramente, creo que en ocasiones exageramos un poco cada año cuando salen las mismas y empezamos a hablar de ellas. ¿Motivos? Pues un par de ellos:

  • Las características de tu zona instalación y sobre todo de ti mismo como entrenador, son lo suficientemente específicas como para dar bandazos de una tendencia a otra porque lo diga un organismo, por muy importante que sea. De las 20 publicadas este año la verdad es que no discreparía en ninguna, sin embargo, por poner un ejemplo, mi instalación está abierta desde el año 1960 y tiene un promedio de edad del cliente, sobre todo en un par de franjas horarias, muy elevada. ¿Realmente tendrán éxito los “wearables” en esta población como para ser el #1?

En cuanto a zonas geográficas puede haber diferencias entre las tendencias muy diferentes. De hecho, supongo que este post va a ser leído al 99% por hispanoparlantes, el único país como tal que ha recogido encuestas este año ha sido Venezuela. Es decir, si nos lees de cualquiera de los países más habituales en esta web: España, México, Chile, Argentina, no ha habido ninguna opinión desde cualquiera de ellos. Tan sólo la comentada Venezuela e hispanoparlantes de EEUU.

  • Si de verdad estás en el mercado y lo vives día a día, no creo que te digan nada de nuevo. Por poner dos ejemplos muy claros, esperar a la lista para darse cuenta que los entrenamientos en microgrupos pueden llegar a tener casi más futuro (y rentabilidad) que los individuales o que las actividades al aire libre siguen ganando terreno, es que de verdad vives totalmente al margen de lo que piden los clientes.
  • Algunas tendencias no aportan nada. A mi la tendencia #4 me hace hasta gracia. “Profesionales expertos, cualificados y formados”. La verdad es que en algunas zonas y alguno de los que pide la ansiada regulación en el fondo (aunque no lo reconozca en público) piensa que la tendencia es lo contrario, a buscar profesionales poco cualificados, no sé hasta qué punto eso se puede considerar una tendencia.
  • Que pongan 20 tendencias no quiere decir que no haya más. De hecho, varias de las actividades no sé si más rentables (por inversión) pero que más funcionan en mi zona no están incluidas en la lista: Ciclo Indoor, Zumba o sesiones express de estiramientos y/o CORE. Así que cuidado con los tendenciosos 😉
  • Y por último, miedo me da la interpretación que puedan hacer algunos. Si el querer utilizar tecnologías (portátiles, apps, programas de control) entorpece los objetivos reales de la sesión, si el cliente no está preparado (o tú mismo) para realizar sesiones completas con ejercicios en autocargas que no son precisamente fáciles, o tus conceptos de “hiit” o de “funcional” son los que son, pues a ver, tendencia seguirá siendo tendencia, pero la estamos liando.

us4bla¿Qué queremos decir con esto? Que por supuesto las tendencias anuales del ACSM son un muestreo y una foto muy interesante de lo que está pasando en el sector, pero que, sobre todo, no deben ser más condicionantes de lo que debería y que tienen que ser interpretadas en su justa medida, sobre todo en ciertas situaciones o contextos. Ah, y por favor, no caigas en lo tendencioso simplemente por seguir la tendencia. Aunque la tendencia sea no seguir la tendencia.

Liderazgo Pau Gasol

Liderazgo Pau Gasol. Cuando no basta con ser bueno.

Y digo algo que en cierto modo es obvio y que es perfectamente aplicable a nuestro sector y, supongo, a cualquier otro.

Que nadie se engañe, por supuesto que las condiciones tienen que estar ahí y que de habilidades “soft” por sí solas no se vive. Los 2,15 y la calidad de Pau es indiscutible pero llevamos dos años viendo algo muy claro que supongo ya pasaba antes y que quedaba más disimulado por la presencia de Navarro (que curiosamente aparecía en cancha sobre todo cuando se sustituía a Pau).

La gran dependencia y el liderazgo de Pau es descomunal en proporción a la diferencia de calidad entre él mismo y otra serie de jugadores de la selección. Sin embargo, pondría la mano en el fuego a que Gasol es lo que es porque, a diferencia de otros jugadores con grandes condiciones (Rubio, Llull, en ocasiones Mirotic o incluso aunque no haya estado presente, su propio hermano Marc), es capaz de asumir las decisiones en momentos clave y que no se le encoge el brazo.

Parece mentira que un tío con 36 años y con el palmarés que pasea se pegue los partidos con cara de mala leche y en momentos casi abroncando a jugadores a los que se le presupone un nivel que, si no igual, sí se acerca. Y si no el nivel, sí las ganas y la “testiculina”. Pero sin embargo, nos podríamos plantar con un equipo de 12 tíos o con experiencia o drafteados por la NBA (Calderón, Ricky, Rodríguez, Navarro, Llull, Rudy, Abrines, Claver, Juancho y Willy Hernangómez, Mirotic o Ibaka e incluso otros drafteados que, como el menorquín, todavía no han pisado suelo USA como Dani Díez o en breve Yusta) y estamos todos temblando por el día en el que falte Pau.

En conclusión, para hacer cosas grandes no basta con ser bueno, que hay que serlo. Tendrás que tomar decisiones aunque exista un porcentaje más o menos importante de fallar, tendrás que sacar los codos (en sentido figurado o no), tendrás que dar el callo estando tocado y en muchas ocasiones también tendrás que sacar la mala ostia. Pero es parte del juego. Del de la canasta y del nuestro.