Llevamos ya bastante tiempo con cierta convulsión-agitación con el tema de formación reglada y no reglada en Actividad Física y Fitness. Mientras que parece que los posicionamientos a pie de calle son más radicales (básicamente, con las personas de cada origen barriendo para casa), la realidad a nivel legislativo es bastante más moderada en un marco en el que, tal y como pasa con casi cualquier profesión, tienen cabida todos, eso sí, cada uno en su sitio: Ni un cirujano tendría que estar haciendo de celador (aunque me da que igual ya hasta algún caso tiene que haber) ni tampoco un monitor tiene que ser director técnico de un centro porque tenga las clases llenas.

  • También hay otros tipos de regulación… y otras formas de incumplir la ley: Sí. Y es que, aunque tengas la carrera, si estás ejerciendo sin estar de alta en la Seguridad Social, sin facturar los trabajos que realizas o sin tener, por ejemplo, un seguro de Responsabilidad Civil en caso de trabajo por cuenta propia, estás incumpliendo la ley. Y esa regulación ya existe y ya se conoce a pie de calle. Y tal vez, no siempre, pero sí tal vez, muchos de los que reclaman una regulación no cumplen la existente. Tal vez también habría que empezar por ahí.
  • Certificados de profesionalidad (LINK): Los certificados de profesionalidad, regulados por el Real Decreto 34/2008, de 18 de enero,  son el instrumento de acreditación oficial de las cualificaciones profesionales del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales en el ámbito de la administración laboral. Estos certificados acreditan el conjunto de competencias profesionales que capacitan para el desarrollo de una actividad laboral identificable en el sistema productivo sin que ello constituya regulación del ejercicio profesional. Tienen carácter oficial y validez en todo el territorio nacional y son expedidos por el SEPE y los órganos competentes de las Comunidades Autónomas.

En materia de Actividad Física podemos encontrar qué tipo de certificados se expiden en materia de Actividad Física: LINK AQUÍ. Como veis, engloban prácticamente cualquier tipo de disciplina que se imparte en una instalación deportiva. ¿Qué queremos decir con esto? Que si vienes de los cursos clásicos de formación y, sobre todo, si has trabajado cotizando en una Instalación Deportiva NO TE VAS A QUEDAR FUERA DEL SECTOR POR UN CAMBIO DE REGULACIÓN. Eso sí, tendrás que acreditar algo más que un curso de fin de semana (muy razonable por otro lado), haber trabajado asegurado, etc.

Hacia dónde no debe ir la formación no reglada.

Eso sí, creo que la propia evolución que está llevando el TAFAD (especialmente este al segmentarse con especialidad de Actividad Física y “fitness”) y CCAFD nos va a dar un salto cualitativo en unos años. Cosa que igual a las empresas que durante años hemos vendido cursos de base (aquellos famosos de 120 horas) pues se nos ha acabado el chollo. De hecho, se nos ha acabado ya hace unos años. Pero creo que hay que valorar que es mucho más interesante que un chaval llegue a un gimnasio con dos años de preparación y no con medio año yendo los sábados por la mañana a una academia. Esto está haciendo ya que las nuevas generaciones estén mucho mejor preparadas que nosotros, aunque a veces parezca lo contrario. Y dicho sea de paso, España tiene un nivel bastante majo en comparación con lo que se ve en muchos gimnasios del centro de Europa.

Cuando yo empezaba como instructor las sesiones, especialmente de acondicionamiento físico, harían llevarse las manos a la cabeza a muchos. Pero no nos dábamos cuenta y ahora queremos comparar el chico que empieza con nosotros, pero no en nuestro punto inicial, sino con toda la experiencia y conocimiento acumulado. Eso sí, hay ciertas cosas que dañan mucho la calidad de las sesiones (como la cantidad y variedad de sesiones que está dando un monitor de dirigidas hoy día y de lo que hablaremos).

Por otro lado, también tiene que cambiar la educación en general, incluso más allá del fitness. En cuestión de 10-12 años hemos pasado del “información es poder”, una frase centenaria de Francis Bacon a “la información es gratis o casi gratis”. La llegada del internet de banda ancha y los dispositivos móviles ha planteado enunciados de más de cuatro siglos como el que os comentamos, cosa que es significativa de la revolución que hemos vivido en muy poco tiempo y que creo no somos conscientes.

No hace tantos años un curso a distancia era inscribirse y recibir un par de libros con un número de teléfono y una palmada en la espalda. Actualmente esto no tiene nada que ver, e incluso para sesiones teóricas creo que son de cada vez mejores: Los contenidos online superan en muchas cosas a los presenciales. Cuando empezaba a ir a formaciones como instructor de Actividades Colectivas, hace ya un tiempo, pero al fin y al cabo dentro del siglo XXI, una exposición teórica de manera presencial obligaba a estar tomando apuntes todo el rato y a perder el hilo. Actualmente con los vídeos puedes repetir algo que no entiendes tantas veces como quieras, ir un momento al baño y volver y retomar en el segundo exacto en el que has parado o, para los más duros de mollera, ver una y otra vez un contenido hasta que esté asimilado. Tal vez el mayor handicap, eso sí, es mantener la concentración frente a un vídeo.

¿Pero esto quiere decir que la formación reglada va a desaparecer?

Para nada. Tal y como pasa en cualquier gremio, la formación complementaria o no reglada existe (otra cosa es que de cada vez se exijan unos mayores estándares de calidad) y tiene un lugar importante. No es algo exclusivo, y ni tan siquiera mayoritario, en el fitness. Eso sí, la misma va a jugar una pieza muy diferente, menor que años atrás, pero que no deja de ser importante, al menos con un sustento en 4 pilares fundamentales:

  • La formación también es una forma de motivación. El trabajo del instructor y/o entrenador también tiene un desgaste emocional importante que debe ser regenerado en medida de lo posible. Uno de los motivos principales por los que un usuario necesita un profesional al lado está precisamente en superar la pereza al ejercicio físico, ya sea por animación (como pasa mucho en Actividades Colectivas) o incluso por compromiso-obligación (relación contractual con un entrenador). Al final, el propio aprendizaje y la posibilidad de aplicar cosas nuevas con nuestros clientes no deja de ser una de las formas más importantes para seguir con ilusión cuando ya llevas un tiempo trabajando.
  • Necesidad de formación complementaria. Y es que, pese a la evolución que está teniendo la Actividad Física a nivel académico, podemos sospechar que igual no estamos en pañales, pero sí en una infancia bastante tierna. Basta ver lo que sucede en países como Estados Unidos donde lo que aquí llamamos INEF ha derivado en diferentes carreras y certificaciones (como Entrenador Personal, en USA sin una certificación tipo NSCA, ACE o similar, no vas a ser muy demandado que digamos). Y es que todavía falta mucha especialización en algo tan genérico y abstracto como el “Ejercicio” tal y como se dice a pie de calle. ¿Trabajamos con poblaciones con necesidades especiales muy cercanos al sector médico? ¿Como entrenadores de rendimiento? ¿Como preparadores físicos de deportes con unos requerimientos muy diferentes entre sí? ¿Como educadores en centros de secundaria? ¿Como gestores deportivos? Lógicamente ya te puedes imaginar que, aunque una carrera sea infinitamente más completa que un “cursillo”, en un grado no da tiempo a trabajarlo y verlo todo como toca, incluso diría que no es conveniente.
  • Aportación de experiencia. El factor diferencial de una formación personal o presencial respecto a ver contenidos en cualquiera de sus formatos (textos, presentaciones o vídeos) está en la aportación del know-how del profesional impartido directamente y con un feedback directo con los alumnos.  Precisamente el ver qué puede aportar el profesor en persona que no puede aportar un contenido de bajo coste o gratuito.
  • Necesidad de actualización constante. Tal y como pasa con otras muchas ciencias, los avances en investigación se han vuelo frenéticos en los últimos años. Lo que puede haber estudiado alguien en CCAFD hace 20, 10 ó ya incluso 5 años en varios aspectos no tiene mucho que ver con lo que se puede trabajar ahora. Eso hace que la puesta al día de cualquier profesional sea bastante peculiar y con el “renovarse o morir” presente de una manera bastante más constante. Basta que veas en cualquier formación actual los años de las referencias bibliográficas para descubrir que un paper con más de 15-20 años es casi anecdótico.

woman with thought bubble on chalk board

Una de las mayores premisas que venimos viendo desde nuestros inicios en la formación (allá por 2005) y que nos da más lástima respecto a muchos alumnos es ver cómo son capaces de desarrollar grandes habilidades técnicas y, sin embargo, no consiguen ni a corto ni a medio plazo obtener beneficios profesionales y económicos en las áreas que se habían formado, generando frustración en primer lugar entre ellos y posteriormente entre nosotros, dado que no cumplíamos al 100% con nuestro objetivo.

En nuestro caso, y en el de la mayoría de los alumnos que surgen de las formaciones hemos encontrado un desequilibrio entre los contenidos y dedicación que ofrecemos a las habilidades técnicas y las no-técnicas, tan importantes unas como otras y que han dado lugar a varios proyectos que hemos podido desarrollar con gran éxito como “QuieroSerEntrenadorPersonal” o directamente el tema de “Unidad de negocio” habitual en nuestros cursos de SectorFitness.

Los 4 grandes fallos de los técnicos.

Sinceramente, son frases que yo mismo he pronunciado en primera persona, y de las que no podía estar más equivocado:

“Soy mejor técnicamente que el resto, los alumnos van a acabar agolpándose en mis sesiones”

“Como me gusta lo que hago, soy autosuficiente”

“Soy un entrenador, no un comercial”

“Los conocimientos de marketing son para los gestores”.

Seguro que no te suenan a chino y que en más de una ocasión las habrás dicho o pensado tú mismo. ¿Resultado? No estamos dando todo nuestro potencial.

Lo primero que te quiero decir es que el tener aptitudes y actitudes comerciales no tiene por qué ser empezar a actuar como un presentador de la teletienda. Aptitud comercial es implicarte tanto con tus clientes como con el mercado potencial; aptitud comercial es realizar acciones para mejorar como entrenador y comunicarlo en tu entorno profesional y personal, conocer los gustos y necesidades de tu clientela y generar productos adecuados y rentables a ellos. No hace falta ni que cojas un megáfono ni que finjas una carcajada. Por suerte para nosotros 🙂

¿Empezamos?

Vamos a hacerte una entrevista de trabajo. ¿Para qué empresa? ¡Para la tuya! Y es que respondiendo una serie de preguntas que vamos a proponerte a continuación, en un rato serás capaz de ver si eres una persona cualificada para trabajar como Entrenador Personal. No hablamos de titulaciones ni diplomaturas, hablamos de tu cualificación personal para poder conseguir ser un buen Personal Trainer.

Como bien comenta Rich Schefren (especialista en Marketing 2.0) nuestro negocio está perfectamente diseñado para los beneficios que presenta. Es decir, si no genera más de lo que está haciendo, es porque debemos modificar algo del mismo o viceversa, si da mejores resultados de lo pensado, es porque algo hemos hecho mejor de lo que parece. Así que no perdamos más tiempo, que te juegas tu puesto de trabajo.

  • ¿Cuál es tu misión? La verdad: Si tienes que pagarle a alguien para que defina la misión de tu empresa, mal vamos. Así que te toca a tí. La misión profesional consiste en poder definir en una frase (o un párrafo, pero no mucho más) qué ofreces al potencial cliente para que compre tu servicio.

Si quieres trazar tu misión profesional podemos hacer un “cocktail” de una forma sencilla: Piensa en cuáles son tus valores personales que pueden ser positivos y que se transmitan (tenacidad, amabilidad, simpatía, humor, conocimiento, paciencia) por un lado y a qué objetivos relativamente concretos pueden ayudar al cliente. Como ejemplo te podemos decir que la misión de LifeStudio es “poner nuestra experiencia y conocimiento para facilitar al técnico de instalaciones deportivas las herramientas necesarias para iniciarse o progresar profesionalmente”.

  • ¿Qué estilo de vida quieres tener? Personalmente me da bastante miedo cuando te presentan un producto u oportunidad de negocio y te explican que tu vida va a cambiar de la noche a la mañana. No me gusta la manipulación. Y aunque está claro que desarrollando ciertas habilidades para los negocios se pueden tener opciones de generar mucho dinero con poco esfuerzo (especialmente físico) o que, al menos, podemos aprovechar mucho más nuestro día a día, los imperios no se montan de la noche a la mañana.

Ahora viene la buena noticia: Si tu estilo de vida pretende basarse en una profesión que te permita viajar, adquirir nuevos conocimientos y habilidades de forma constante y, sobre todo, trabajar para una población que es muy agradecida cuando consigue resultados, estás probablemente en una de las profesiones más indicadas (o la que más) para ello. Encima, a diferencia de otros trabajos que puedan guardar rasgos similares, como la medicina o la fisioterapia, en este caso trabajas con gente sana y con un ambiente mucho más positivo fuera del dolor o la enfermedad que podemos encontrar con ciertas zonas de un hospital. Aprovéchalo y agradécelo. Muchos pagarían por estar en tu sitio.

  • ¿Qué vía de negocio quieres abrir? Uno de los mayores pecados que vemos en el mundillo es el “vamos viendo”, para explicarme un poco mejor, arrancar algo sin tener muy claro el qué e ir literalmente a la deriva, hacia lo que parezca funcionarnos o a lo que no, dejando de lado muchos factores relacionados con la planficación. En este caso, si quieres tener un estudio propio de Entrenamiento Personal trabajarás con clientes diferentes a los del gimnasio o los del centro de Alto Rendimiento, teniendo que trazar un camino diferente.

Las cuatro grandes vías que existen en el EP son el trabajo por horas contratado por una instalación, el trabajo como autónomo dependiente (o franquiciado) en un gimnasio, el servicio en espacios no convencionales o directamente la apertura de un centro o estudio dedicado. En todos ellos vas a tener cosas mejores y peores e incluso en un momento de tu carrera pueden ser un éxito o un fracaso, siendo la misma persona y aparentemente teniendo los mismos conocimientos.

  • ¿Te gusta el trabajo de cara al público? De aquí no te salva ni el tato. Pese a que el servicio de Entrenamiento Personal se prestará principalmente en modo 1 a 1 (individualizado), no podemos esquivar las habilidades sociales y emocionales. Tanto cuando consigues clientes, como cuando los mantienes, pasas jornadas completas de cara al público, repetimos, el que ya te ha comprado y el que quiere/puede comprarte. Es importante que seas una persona que no esquive el trato personal y de forma natural, no puedes estar fingiendo las 24 horas, por tanto…
  • ¿Qué le va a ir mejor a mis posibles clientes? El marketing real y eficiente es el que traza un proceso de estudio de un mercado potencial para, a partir del conocimiento del mismo, establecer un tipo de productos que estén adaptados a la clientela y sean rentables para el empresario. No se trata de establecer nosotros el producto que queremos e intentar venderlo mediante publicidad o buenas palabras. Todo lo contrario.

Cada zona es diferente, cada provincia es diferente e incluso cada cliente es diferente (ojo con esto). Por lo tanto intentaremos crear productos flexibles y adaptados a nuestra realidad. Y de nuevo lo siento. Si esperabas un texto con fórmulas de tantos € por hora y tanto % de descuento por bono, estás en el sitio equivocado. Y tal y como hemos puesto en la primera pregunta, huye del que te venda eso.

  • ¿Cómo piensas transmitir todo esto? Puedes tener el mejor mensaje del mundo, que como no llegue al receptor no servirá de nada. La cuenta de ingresos no es más que una simple multiplicación: El valor del servicio multiplicado por el público que lo compra. Nos hemos esforzado mucho, incluso años, en intentar mejorar y aumentar el valor de nuestro servicio, sin embargo, ¿hacemos el mismo esfuerzo para conseguir que llegue al máximo mercado posible?

Las herramientas que tenemos para el alcance de nuestro mensaje al público son prácticamente infinitas. Las tenemos muy caras (como publicitarse en grandes eventos deportivos o por televisión) o a un coste casi, casi cero (la conexión a internet si no se la coges al vecino o el tiempo que directamente le dediques a ello). Controlar los medios de comunicación a todos sus niveles tanto en forma convencional como on-line es clave para conseguir los mejores ingresos posibles.

Valor x público = €

20 x 1 = 20€

10 x 10 = 100€

Creemos que no hace falta insistir más en eso. Y bueno, la entrevista ya ha finalizado… O no. Por último, si respondes que sí a una de estas preguntas:

  • Crees que estás preparado en todos los ámbitos para trabajar como entrenador a jornada parcial o completa?
  • Has estado trabajando en una instalación con servicio de entrenador personal y crees que ahora es tu momento?
  • Quieres encontrar nuevos clientes de forma fija que te hagan ganar más dinero?
  • Estás preocupado porque no sabes cómo desarrollar y vender tu producto?
  • Amas lo que estás haciendo pero de momento no te es rentable?

Te invitamos a seguirnos leyendo y visualizando. Tenemos cosas muy interesantes para ti 🙂

mcdonalizacion

Autores: Yaiza Ibarra & Santi Liébana.

Érase una vez una época en la que cada gimnasio, pese a tener unos patrones comunes (un press de banca es un press de banca) gozaban de personalidad propia a imagen y semejanza de sus propietarios e instructores: Clases, entrenamientos, estética… La calidad del servicio, sobre todo a nivel técnico, podía ser discutible en muchos casos, pero la fidelidad de los clientes a sus centros y profesionales era innegable.

La llegada de nuevas tecnologías unida a la aparición de grandes cadenas de gimnasios y, sobre todo, un volumen de negocio mucho mayor en la industria ha hecho que, a todos los niveles, comience a crearse un fenómento que tampoco es desconocido en otros sectores: La “Mcdonalización”.

El término “McDonalización” responde a un fenómeno sociológico recogido en el libro de idéntico nombre de George Ritzer, donde toma el ejemplo de la famosa cadena de restaurantes para analizar el funcionamiento económico de las grandes empresas y el propio sistema capitalista de cara al consumidor. El mismo hace un análisis de los pros y contras de cara al consumidor y una serie de conclusiones más que interesantes.

Las bases de la Mcdonalización.

Podemos definirla como la aplicación del modelo de negocio de los restaurantes McDonald’s a cada vez más ámbitos de nuestra vida.Tener algo rápido, idéntico, a cualquier hora, de la misma forma en que lo has adquirido la última vez y sin sorpresas.

Si eres empresario, técnico o incluso simplemente un usuario con experiencia a tus espaldas en varios centros, te habrás dado cuenta precisamente de la evolución de los mismos hacia estos esquemas (que te detallaremos a continuación).  Grandes cadenas con instalaciones casi idénticas, procesos automatizados de sesiones, atención al cliente o incluso sesiones de entrenamiento y Actividades Colectivas que buscan una linealidad máxima en servicios, con patrones muy cerrados que llegan a anular la personalidad propia de la instalación o el trabajador-técnico y, en consecuencia, la importancia de los mismos a nivel individual: El monitor-instructor-entrenador se limita y no deja huella en el cliente, siendo fácilmente sustituible.

Los 4 elementos básicos:

Las bases de la McDonalización, que nadie se equivoque, también traen ventajas al propio usuario así como, sobre todo, una gran comodidad y seguridad en cuanto al servicio se refiere. En su texto, Ritzer destaca principalmente los siguientes 4 puntos:

  • Eficacia: Todo está realizado de forma eficaz, sin errores. Las acciones se realizan de manera eficiente siguiendo unos protocolos totalmente estudiados, medidos y probados. Ray Kroc (encargado del marketing de la empresa) se propuso servir la hamburguesa, refresco y patatas en menos de 50 segundos; los propios clientes realizan la limpieza de la bandeja, etc.
  • Cálculo y medición al milímetro: En dos sentidos, cantidad y tiempo. Instintivamente asociamos la cantidad recibida a un precio concreto como calidad del propio producto. En muchas ocasiones, al igual que relacionamos grandes raciones de comida en un restaurante con “lo bien que se come” valoramos que la instalación ofrezca una gran cantidad de máquinas o sesiones colectivas en su horario, aunque en la práctica hagamos nula utilidad de ellas.

El primer manual de McDonalds dejaba claro que la hamburguesa debía pesar 45,5 grs, su tamaño unos 10 cm, su contenido en grasa el 19%, las patatas tendrían un grosor de 7 milímetros. Los procesos en muchas otras empresas (y el gimnasio no se escapa) de cada vez se acerca más a este modelo.

  • Predecibilidad: El producto idéntico. Saber exactamente con lo que nos vamos a encontrar, no esperar nada original ni novedoso. Es uno de los factores más importantes que existen, tanto en la sociedad en general como en los gimnasios en particular. El restaurante, supermercado, tienda… de una ciudad va a tener un servicio y producto idéntico en Cuenca que en Algeciras, no hay azar ni improvisación.

¿Recuerdas qué suele suceder cuando hay una sustitución de un monitor durante unos días en una clase dirigida, incluso aún siendo el sustituto una persona contrastada o “mejor” que el monitor fijo? En este caso, los programas cerrados de entrenamiento han conseguido que las bajas de personal no sean un drama para el empresario (ventaja clara) aunque por contra para los profesionales, hace que su cotización baje claramente, dado que pierden elementos para hacerse valer ante una negociación de sueldo (“por menos dinero contrato a alguien y en cuatro días da la clase como tú”).

  • Control: Con la “Mcdonalización”, todo está controlado, cada vez en mayor medida. Los empleados cada vez más especializados y cada vez hay más máquinas para evitar que cometan errores o mejorar su productividad. Además, se deshumaniza un tanto el funcionamiento y valoración del servicio ya que todo está medido por número de asistentes, accesos, % de fidelización, altas, etc.

Curiosamente, este proceso no sólo afecta al trabajador, sino también incluso al propio cliente, y aquí viene una pequeña sorpresa si eres usuario: ¿Notas que hace demasiado calor o frío en la sala? ¿Que los techos son bajos o la iluminación una vez dentro no es precisamente acogedora? La McDonalización busca que, una vez hayas hecho el gasto, consumas tu producto de forma rápida para que pueda entrar el siguiente consumidor.

Pros y contras:

  • Ventajas: Encuentras un servicio con unos costes muy ajustados por la política de ahorro de costes.

Además, y tal vez junto al precio, lo más ventajoso de cara al cliente es que, poco más o menos no nos vamos a llevar grandes sorpresas en el servicio. Lo que compramos va a ser igual al 95% independientemente de la fecha o el lugar donde nos encontramos, lo que hace consumir con más tranquilidad.

  • Contras: La persona pierde su valor individual, no vale que ahora un empresario diga “nosotros escogemos profesionales muy contrastados”, dado que, sea a un nivel bajo o muy alto, se buscan perfiles y, sobre todo, procesos fácilmente sustituibles. 

Existe una deshumanización muy importante en el servicio. Ya no sorprende a nadie ver cómo directamente hasta la “atención al cliente” pasa a estar mecanizada.

Cosas mejores, cosas peores… Pero todo va unido.

Es evidente ver cómo el modelo McDonald está desplazando al convencional en muchos sectores, probablemente a excepción del mercado más “Premium” y especialmente con el precio como gran aliado. Sin embargo, esta bajada de precios en el consumo acaba generando hechos como externalizar procesos (traslado de plantas de producción a países con mano de obra barata, por ejemplo) o la bajada de sueldos en media de los trabajadores, al ser más fáciles de sustituir. ¿Qué nos vale más la pena? El tiempo lo dirá.

tablatendencias2017

Cuidado. Antes de tirar al cuelo o si eres de los que dedica su muro de Redes Sociales a criticar la falta de rigor de cosas de las que sólo has leído un titular, quieto parao. No estoy diciendo que las tendencias que publica anualmente el ACSM no sean ni fiables ni rigurosas o que estén manipuladas por vete a saber qué interés. Pero sinceramente, creo que en ocasiones exageramos un poco cada año cuando salen las mismas y empezamos a hablar de ellas. ¿Motivos? Pues un par de ellos:

  • Las características de tu zona instalación y sobre todo de ti mismo como entrenador, son lo suficientemente específicas como para dar bandazos de una tendencia a otra porque lo diga un organismo, por muy importante que sea. De las 20 publicadas este año la verdad es que no discreparía en ninguna, sin embargo, por poner un ejemplo, mi instalación está abierta desde el año 1960 y tiene un promedio de edad del cliente, sobre todo en un par de franjas horarias, muy elevada. ¿Realmente tendrán éxito los “wearables” en esta población como para ser el #1?

En cuanto a zonas geográficas puede haber diferencias entre las tendencias muy diferentes. De hecho, supongo que este post va a ser leído al 99% por hispanoparlantes, el único país como tal que ha recogido encuestas este año ha sido Venezuela. Es decir, si nos lees de cualquiera de los países más habituales en esta web: España, México, Chile, Argentina, no ha habido ninguna opinión desde cualquiera de ellos. Tan sólo la comentada Venezuela e hispanoparlantes de EEUU.

  • Si de verdad estás en el mercado y lo vives día a día, no creo que te digan nada de nuevo. Por poner dos ejemplos muy claros, esperar a la lista para darse cuenta que los entrenamientos en microgrupos pueden llegar a tener casi más futuro (y rentabilidad) que los individuales o que las actividades al aire libre siguen ganando terreno, es que de verdad vives totalmente al margen de lo que piden los clientes.
  • Algunas tendencias no aportan nada. A mi la tendencia #4 me hace hasta gracia. “Profesionales expertos, cualificados y formados”. La verdad es que en algunas zonas y alguno de los que pide la ansiada regulación en el fondo (aunque no lo reconozca en público) piensa que la tendencia es lo contrario, a buscar profesionales poco cualificados, no sé hasta qué punto eso se puede considerar una tendencia.
  • Que pongan 20 tendencias no quiere decir que no haya más. De hecho, varias de las actividades no sé si más rentables (por inversión) pero que más funcionan en mi zona no están incluidas en la lista: Ciclo Indoor, Zumba o sesiones express de estiramientos y/o CORE. Así que cuidado con los tendenciosos 😉
  • Y por último, miedo me da la interpretación que puedan hacer algunos. Si el querer utilizar tecnologías (portátiles, apps, programas de control) entorpece los objetivos reales de la sesión, si el cliente no está preparado (o tú mismo) para realizar sesiones completas con ejercicios en autocargas que no son precisamente fáciles, o tus conceptos de “hiit” o de “funcional” son los que son, pues a ver, tendencia seguirá siendo tendencia, pero la estamos liando.

us4bla¿Qué queremos decir con esto? Que por supuesto las tendencias anuales del ACSM son un muestreo y una foto muy interesante de lo que está pasando en el sector, pero que, sobre todo, no deben ser más condicionantes de lo que debería y que tienen que ser interpretadas en su justa medida, sobre todo en ciertas situaciones o contextos. Ah, y por favor, no caigas en lo tendencioso simplemente por seguir la tendencia. Aunque la tendencia sea no seguir la tendencia.