El Entrenador Personal debe ser más Personal que nunca.

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Estamos en un momento en el que la aparición de la tecnología portátil ya no es novedad para nadie incluso a nivel popular[1], pero, sin embargo, los servicios de Entrenamiento Personal siguen gozando de relativa buena salud en Instalaciones Deportivas (dentro de la coyuntura actual).

Tal vez sea el momento de entender esta nueva situación y, por supuesto, sin dejar de lado aspectos técnicos (de hecho, tal y como seguimos tratando en cada edición de la revista), entender que las necesidades el cliente tipo se están dirigiendo hacia otra misión no menos importante: Además del asesoramiento técnico, la necesidad de tener un control y apoyo personal a la hora de conseguir sus objetivos.

Si tomas como referencia los últimos años, podemos encontrar una serie de elementos que podrás identificar rápidamente:

  • Un nuevo paradigma post-pandemia. Especialmente lo vivido en 2020 y primeros meses de 2021 ha acelerado el uso de tecnología online y vídeo en el entrenamiento, así como el manejo de tecnología por parte de estos, llegando a generar un aumento del uso de estas aplicaciones de un 67% según los análisis de marcas como Gympass[2]
  • La tecnología ofrece recursos con los que no podemos competir. El procesamiento de datos o la automatización de procesos es mucho más fácil. Ahora no es raro ver a usuarios que reciben una alarma cuando han alcanzado un número de pasos determinado o que reciben un mensaje recomendando que ya es hora de acostarse y, precisamente, dejar el propio móvil. De hecho, sólo un 7,1% de los usuarios de Instalaciones deportivas no considera útil el uso de tecnología[3].

Además, dicha tecnología está permitiendo el seguimiento y medición de factores que antes apenas podían ser controlados, siendo el VBRT (Entrenamiento de Fuerza Basado en la Velocidad) una clara muestra de ello.

  • Servicios de bajo coste o “freemium”. En la actualidad vemos como existen aplicaciones tanto para dispositivos móviles como ordenadores pertenecientes a desarrolladores o incluso patrocinados por marcas deportivas orientadas a ofrecer asesoramiento tanto en la programación y periodización del entrenamiento como nutrición, descanso, etc.
  • El propio aprovechamiento de la tecnología por parte del usuario. No ha pasado tanto de los tiempos en los que, por ejemplo, el instructor de Ciclo Indoor se hartaba de recomendar el uso del pulsómetro con escaso éxito entre sus clientes. Sin embargo, ya vemos como de cada vez más los propios usuarios (hasta un 70% en actividades como el running y el Ciclo Indoor[4]) son los que acceden a la instalación utilizando por iniciativa propia las aplicaciones y herramientas que hemos citado anteriormente, siendo la posibilidad de usarlas directamente con el teléfono móvil o un SmartWatch la principal ventaja.

Sin embargo, personalmente me resulta curioso ver cómo, a su vez, infinidad de usuarios incluso empiezan a optar por servicios presenciales detectando las propias carencias de elementos tecnológicos que, por otro lado, de cada vez están más mejorados.

Deberíamos pensar que un servicio ofrecido únicamente por aplicaciones tecnológicas va a resultar incompleto, que en ningún momento el entrenador está obligado a no integrarlas en sus servicios y que, sobre todo, es utilizada en esta vía por clientes que igualmente tampoco antes iban a invertir su dinero en un servicio de Entrenamiento Personal.

No debemos infravalorar la misma.

Por supuesto, cada vez que aparece un cambio de paradigma ya no sólo en el sector del fitness, sino de la sociedad en general, encontraremos un porcentaje claro de la población que se va a resistir al mismo infravalorándolo.

En primer lugar, habrá que entender que dicha tecnología ofrece la utilidad de recabar y manejar datos recogidos de una forma mucho más eficiente que si la realizáramos de forma manual. Imaginad que una persona debe cubrir una cantidad de kilómetros semanal para su programación de running. Pongamos 50. Tiene dos opciones: Medir diariamente la distancia recorrida calle a calle con un metro, o utilizar una aplicación que por el propio GPS le haga la estimación (MiFit, Strava…).

La clave como entrenadores va a estar en entender que el uso de tecnología es la herramienta más potente para mejorar a fecha de hoy la experiencia del cliente,[5] automatizando e integrando los procesos que sean útiles por estas nuevas vías y poder centrarse más precisamente en la parte humana de los entrenamientos: Ofrecer sin perder calidad técnica, un acercamiento mayor al cliente.

¿Cómo la podemos aprovechar?

Pongamos un ejemplo claro que integra conocimiento técnico, uso de tecnología y un trabajo más orientado a las habilidades personales: Sabemos que la media de un cliente con su entrenador será de 2-3 horas semanales.

  • Presentar sesiones alternativas por vídeo conferencia cuando el cliente no llegue a tiempo o no pueda asistir a la instalación.
  • Ofrecer una mayor y mejor recogida de datos del entrenamiento y progreso propio del cliente ahora no sólo durante las sesiones sino durante todo el día.
  • Una comunicación más fluida entre el usuario y el entrenador, incluso aumentando la interacción y proactividad del primero en sus sesiones.
  • Automatización de elementos básicos de preparación y gestión de clientes, así como herramientas de marketing específicas y comprobadas[6].
  • Generar una experiencia más divertida para ambos.
  • Nuevos retos y elementos de innovación para entrenadores que se puedan sentir bloqueados profesionalmente.

En nuestras manos está integrar todas estas herramientas como un punto fuerte más dentro de nuestro servicio de Entrenamiento Personal o querer ser una especie de “amish” del fitness, considerando cualquier avance útil como una especie de pecado capital.

[1] https://www.acsm.org/read-research/trending-topics-resource-pages/acsm-fitness-trends

[2] https://comunicacionmarketing.es/comunicacion/24/08/2020/las-descargas-de-apps-de-fitness-aumentan-un-67-durante-la-pandemia/16608.html

[3] Sánchez Bérmudez, J., & Estrada Marcén, N. C. Uso de tecnologías y wearables en el ámbito del fitness por parte de los usuarios de gimnasio.

[4] Estrada-Marcén, N., Simon-Grima, J., Sanchez-Bermudez, J., & Casterad-Sera, J. (2020). Uso de dispositivos fitness por parte de usuarios de gimnasios (No. ART-2020-118388).

[5] Torrente, M. V. (2020). Influencia del uso de la tecnología en la adherencia de la práctica física sobre los usuarios de centros de fitness (Doctoral dissertation, Universidad de Lleida).

[6] Valcarce, M. (2017). Fitness y tecnologia: productividad y fidelizacion de clientes. Novos tempos do fitness: da teoria à prática, 4-19.

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