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7.0. OBJETIVOS DE LA UNIDAD

  • Identificar la música como principal soporte de base en el fitness colectivo.
  • Distinguir y marcar el master beat en los compases cuaternarios que conforman la estructura de frase musical.
  • Adecuar ejercicios y ejecuciones dentro de una estructura rítmica adaptada a este tipo de sesiones.
  • Cuadrar los diferentes movimientos y sus transiciones al tempo musical y a la estructura de la frase musical.
  • Conocer los diferentes tempos musicales y saber qué tempos son los más adecuados para cada modalidad colectiva.
  • Conocer los diferentes formatos musicales para el desarrolllo de las clases coreografiadas.
  • Saber realizar las progresiones adecuadas para el aprendizaje de una coreografía dada cuadrándola dentro de la frase musical.

7.1. INTRODUCCIÓN

Pese a que actualmente lo vemos como algo natural y habitual e incluso no concebimos las sesiones colectivas sin ella, el hecho de realizar ejercicios “gimnásticos” bajo un soporte música supuso una auténtica revolución en los 80 en Estados Unidos y posteriormente en Europa, desembocando en España prácticamente en la década de los 90.

Este hecho es bastante comprensible ya que la música la encontramos prácticamente en todas las situaciones de la vida en general, de hecho, según Colado, Moreno & Vidal “preguntarse o reflexionar sobre la música es hacerlo sobre el mismo ser humano (…). Se utiliza para secuenciar las acciones motrices, ya que los elementos del movimiento (espacio y tiempo) se pueden percibir rítmicamente.” Según Seguí (1975), “la música es el arte de combinar los sonidos con el tiempo”.

Una elección adecuada tanto del estilo como del soporte musical ayudará en buena parte al éxito de nuestras sesiones, citando a Montilla (1999) en su artículo de “Activitats i esports gimnàstics i rítmics”:

Según Montilla M.J. (1999), las influencias que puede tener la música sobre cualquier actividad son:

  • Ayuda a la ejecución del movimiento y mejora la calidad de éste.
    •  Estimula e incita a la ejecución y favorece la concentración[1]
    •  Mejora el proceso de aprendizaje.
    •  Puede mejorar el rendimiento motor.
    •  Es canalizadora de sentimientos, expresión, creación.
    •  Ejerce una función de excitación, relajación o recuperación activa[2]

Recordemos que no hace tantos años las instalaciones deportivas y gimnasios estaban dominados tanto por el culturismo como por la práctica de distintas artes marciales y las sesiones colectivas se limitaban prácticamente a gimnasias de mantenimiento (la popular “sueca”) o actividades musicales como el baile de salón.

A partir de entonces, el uso de secuencias musicales regulares como ritmo de base para la ejecución (ya sean ejercicios o pasos de aeróbic-step-ckb) se ha convertido en la principal característica diferencial respecto a otros deportes así como también la mayor dificultad en la iniciación tanto de clientes como de técnicos instructores, siendo considerada por Cacho (2005) como la “herramienta de trabajo del técnico-instructor de aeróbic”. De hecho, son varios los estudios que han confirmado los beneficios tanto en individuos sanos como en pacientes de diversas patologías [3]

7.1.2 FUNCIONAMIENTO DE LA SESIÓN MUSICAL.

Hoy por hoy la música ya forma parte del gimnasio en sí, como un elemento imprescindible dentro del mismo, al igual como sucede en otros tipos de entrenamiento como el jogging, paseos, patinaje, étc. ya no sólo como forma de acompasamiento rítmico, sino ya de por sí como acompañamiento y motivación. De hecho, podemos clasificar las actividades realizadas con música en dos familias diferentes:

  • Actividades rítmicas con soporte musical como “elemento catalizador”. El formato habitual que conocemos actualmente dentro de la mayoría de las actividades colectivas. La música marcará el ritmo de ejecución de los movimientos o ejercicios pautados.
  • Actividades con soporte musical como “elemento complementario”. Podemos englobar desde la carrera en cinta o en exteriores a incluso el entrenamiento con cargas, así como otras actividades dirigidas como el Pilates. En este caso los movimientos no vienen marcados ni condicionados por el compás ni el ritmo musical.

Vemos cmo en los últimos años este planteamiento ha ganado mucho terreno, tanto en la aplicación de sesiones de Acondicionamiento Físico como incluso en otras que anteriormente se consideraban 100% acompasadas, como puede pasar en el Ciclo Indoor. Pese a que la apuesta por sesiones con la música como elemento catalizador resulta en plus cualitativo en las mismas, el no obligar al cliente en ciertas situaciones a llevar parcial o completamente la sesión a ritmo y compás de la música nos ofrece algunas ventajas, especialmente en situaciones concretas:

  • Facilitar el desarrollo de la clase en usuarios que no estén acostumbrados al trabajo con música como elemento catalizador.
  • Poder ajustar el ritmo de los movimientos, repeticiones o cadencias a la capacidad física de cada usuario, especialmente en fases en las que se busque alta intensidad.

7.1.3 EFECTO DE LA MÚSICA EN ACTIVIDADES COLECTIVAS.

Un estudio publicado en 2009 en Israel por Shaulov & Dufi analizaba de forma específica la influencia sobre los clientes en diversos factores tanto de la música propia de la sesión (en este caso estilo “house”) así como del juego de luces tan habitual en las salas estos últimos años en sesiones como el Ciclo Indoor. ¿Qué encontramos?

  • El entrenamiento de cualquier tipo realizado con música hace disminuir significativamente la percepción subjetiva de esfuerzo (Escala de Börg, OMNI…). Esto ya fue detectado por Potteiger en el 2000 (ver referencias más abajo). Estudios anteriores respecto a otras actividades (Matesic & Cromartie, 2002) indican que LA PERCEPCIÓN DEL ESFUERZO EN SESIONES CON MÚSICA DISMINUYE MÁS NOTORIAMENTE EN USUARIOS NOVELES. Así que, cuando algún cliente empiece de nuevo, y enlazando con el post de ayer, habrá que ir con cuidado que se venga más arriba de la cuenta.
  • El uso de luces brillantes mejora el estado de ánimo de clientes con depresión (Lewy et al, 1980). No sé si debería ponerlo aquí, pero ahora entiendo el éxito de ciertos locales de carretera con neones rojos. No, no debería, pero ya lo he puesto. Sigamos…
  • No es ningún descubrimiento, pero la música aumenta la motivación, así como reduce la tristeza (Karageorghis, 1999a & 1999b). Además, estos mismos estudios indican que LA MÚSICA OFRECE UN EFECTO SIMILAR A UN TRANCE HIPNÓTICO.

Por cierto… Nos iremos metiendo en tema música porque es un arma de doble filo (gracias a Laura Rivera por un enlace que nos ha hecho llegar hoy mismo).

7.1.4 CONTROL DEL VOLUMEN MUSICAL

Los registros de decibelios que se alcanzan en ciertas sesiones son muy superiores a los considerados. De hecho, esto no es nada nuevo, ya que ya en la década de los noventa (Wilsont & Herbstein) se evidenció que la unión entre volumen alto como forma de motivación y falta de conciencia en las lesiones que puede provocar el mismo a largo plazo eran el mayor riesgo para la salud auditiva e incluso mental de los profesionales de aeróbic.

Una de las pruebas más conocidas, Sumi Sinha y su equipo, tomando mediciones en diferentes sesiones de Ciclo Indoor en Boston, El mismo medía 17 sesiones en cuanto a volúmenes de ruido se refiere y ya podéis ver los resultados: Picos de casi 120 decibelios y más de media hora de promedio por sesión por encima de los 100dB. Hemos optado por mirar otras referencias, no sólo en Ciclo Indoor, aunque los resultados no son tan llamativos, también son para tener en consideración.

¿Hecho aislado o factor común en las Clases Colectivas?

Otro estudio más antiguo (publicado en 2009, pero realizado en 2007) y con algo más profundidad (Palma et al) analizando 15 instructores diferentes de 15 gimnasios de Río de Janeiro. En el mismo se vio el siguiente promedio de decibelios en las diferentes partes de la sesión: 88.45 en el calentamiento, 95.86 en la parte principal con picos de 101.6 y 85.12 en la vuelta a la calma también en Ciclo Indoor.

En la parte principal, lógicamente el segmento más “ruidoso”, más del 70% del tiempo la sala registraba más de 95 decibelios. Pensad en este caso que aproximadamente entre 30 y 40 minutos por clase, el instructor está expuesto a volúmenes sonoros por encima de un umbral (estos 95 dB) del que no se recomienda pasar de 2 horas por día. Vamos, pensad lo que sucede sí o sí en instructores que están dando 3, 4 y 5 clases diarias, y no sólo de ciclo (un estudio de Deus & Duarte de 1996 cifraba en 16.4 horas de exposición al ruido semanales en instructores de colectivas en general).

Si nos vamos a los niveles de “ruido” y sus secuelas o sensaciones nos encontramos qué:

  • El ruido máximo tolerable durante una hora estaría aproximadamente en unos 85 decibelios como máximo según la OMS. Cuando la exposición es prolongada a estímulos entre 80 y 90 dB encontramos mayores reacciones de estrés, mientras que alcanzar una exposición a entre 100 y 110 dB puede llegar a generar lesiones en el oído. Si hacemos cuentas rápido no hace falta comentar mucho más.
  • De hecho, el estudio de Palma comenta también las lesiones y/o molestias más habituales en el gimnasio entre instructores estaban relacionadas con la garganta (53.3%) o directamente el oído (26.7%). De hecho, en otro de los estudios realizados con instructores de colectivas, aeróbic en este caso, se detectaron diversos síntomas relacionados con vértigos, pérdidas de equilibrio, mareos, pitido en los oídos e incluso obstrucción de los mismos.

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[1] Estudio publicado por el Departamento de Entrenamiento Deportivo y Kinesiología de la Universidad de California State sobre los efectos de la música escogida por deportistas a la hora de realizar movimientos de fuerza y explosividad .http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22033366

[2] Según estudio publicado en Enero de 2012 por miembros del departamento de Terapia Musical de la Universidad de Bar-Ilan University, Ramat-Gan, Israel respecto a los efectos de una recuperación activa realizada con soporte musical. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22067237

[3] Resultados de estudio realizado por Friedman & cols. (Agosto 2011) sobre las mejoras realizadas en rehabilitación de movilidad en la mano tras un derrame de columna. Disponible en http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22254815

Estudio realizado por Krivolapchuk sobre los beneficios de la actividad física con soporte musical en niños de entre 6 y 8 años con problemas de ansiedad. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22117459

Efectos de la Terapia no Farmacológica en enfermos de Demencial Senil. Estudio publicado en Agosto de 2011 por la facultad de Psiquiatría de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21860324

 

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