10 claves prácticas para entrenar adultos mayores (3a y 4a edad).

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Como la información es importante, pero de cada vez más fácil acceso (por suerte para todos) hemos optado porque hoy, a dos días del taller de Actualización de Entrenamiento para Adultos Mayores que vamos a realizar en Palma, os exponemos una serie de puntos que van más allá de las referencias bibliográficas (por favor, que nadie cuestione la necesidad de las mismas), enfocándonos más en el día a día con nuestros clientes mayores en salas y gimnasios convencionales.

Si ya nos conocemos, sabrás que desde hace bastantes años trabajo en una de las instalaciones con mayor número de clientes en esta etapa accediendo en diversas modalidades (sala de fitness, Entrenamiento Personal y Actividades Colectivas) por lo que he optado por compartir con quien le interese el máximo posible de esta experiencia. Vamos a ello:

  1. Existen grandes diferencias interpersonales. En primer lugar porque creo que ya toca a pie de calle no meter en el saco de “Tercera Edad” a gente que se lleva más de 20 años de diferencia (piensa en el recién jubilado de 65 y el anciano de 90) y segundo porque cuantos más años pasan, más se pueden marcar diferencias en cualquier aspecto. Me explico: Podemos tener dos personas de 70 años, una estructuralmente muy mal (artrosis, lesiones anteriores, etc) y otra que no, pero que por otro lado igual ha tenido que superar dos anginas de pecho y un infarto.
  2. Limitantes prácticos importantes. Partimos de la concienciación actual, ya no sólo en ancianos, sino en casi cualquier tipo de poblaciones con necesidades especiales (salvo algunas excepciones) de la conveniencia de orientar los estímulos del entrenamiento a aspectos cualitativos (intensidad) respecto a los cuantitativos (caminar y caminar y natación y natación). Sí que cuidad, porque a la hora de aplicar esto nos encontramos unos cuantos handicaps importantes que incluso van más allá de los físicos. Debemos partir de un buen conocimiento de la situación física (fisiológica, biomecánica, etc) e incluso mental del cliente. Me explico con esto último:
  3. Aspectos psicológicos. También debemos entender que los casos de ansiedad y depresión se disparan a partir de ciertas edades, lo que genera una necesidad de empatía con el cliente que a veces no es precisamente fácil de conseguir (todos nos creemos muy empáticos, pero…). También debemos entender ciertos miedos y que (y lo explotaremos en el punto 5) y que hablamos de personas que se han criado en un contexto completamente diferente al nuestro, por lo que no tiene por qué gustarle precisamente el gimnasio e incluso…
  4. Mitos. El usuario a estas edades normalmente no es consciente de la necesidad de realizar Actividad Física Programada (o “entrenamiento”) a cualquier edad. Además, también por desgracia suele pasar que van a escuchar antes al traumatólogo, médico de cabecera o persona de confianza de turno. Que ya podemos decir hoy día que están evolucionando y apostando por el gimnasio o el estudio de EP como “medicamento” de gran utilidad, pero no hace falta que os diga que nos falta mucho camino.
  5. Espacios y ambientación diferente y específica. ¿Os acordáis de lo que hablábamos hace un rato de la empatía? Pues probablemente no va a convenir mucho utilizar la misma sesión que pones para los circuitos funcionales, ni tan siquiera al mismo ritmo/bpms. Ya sé que es complicado tener sesiones para cada una de las disciplinas en las que impartimos clase (hoy día no es nada raro ver instructores dando semanalmente hasta 10 formatos o más diferentes), pero sí tener en cuenta cualquier tipo de ambientación que podamos cambiar o adaptar al respecto de sus necesidades.
  6. Material apropiado. Sí me gustan mucho, por ejemplo, las bandas elásticas a la hora de trabajar con Adultos Mayores (algo más que demostrado y evidenciado) y me gustan bastante menos los fitball y similares cuando se utilizan para generar mayor inestabilidad (otra cosa es que puedas utilizar el mismo sin incrementar la situación de inestabilidad de un ejercicio), material sobre el cual hasta se han programado sesiones específicas precisamente para perfiles muy similares.
  7. Adaptación biomecánica. Podemos resumirlo básicamente en dos aspectos: Falta de equilibrio (de ahí el punto anterior) en ejercicios que pueden parecernos relativamente simples como puede ser la zancada-lunge y la lógica limitación en el Rango de Movimiento de la práctica mayoría de actividades por cualquier aspecto degenerativo que puedan presentar: Artorsis, aumento de las curvaturas de espalda, lesiones previas, etc.
  8. Tiempos de ejecución. Una vez comenté que durante muchos años los instructores de Actividades Colectivas estábamos más pendientes de que los alumnos fuesen a ritmo de la música que de que se partieran la espalda. Y sigo pensando lo mismo, aunque el tema ya, por suerte, evolucione. Al igual que en Ciclo Indoor o Circuitos Funcionales se está midiendo simplemente el tiempo bajo tensión de un ejercicio en sí o simplemente intensidad de esfuerzo, apostamos por sesiones de Acondicionamiento Físico porque el usuario, dentro de unos límites-orden, pueda tener ciertas fases de libertad durante el mismo, puesto que ya hemos comentado que estamos hablando de perfiles muy heterogéneos.
  9. Progresión lenta de estímulos. Podría añadir una clave que sería la paciencia. Y paciencia en muchos aspectos como la progresión de la carga-estímulo-dificultad, etc. Está más que claro que tanto la adaptación como el aprendizaje a partir de ciertas edades es más lento y costoso que cuando trabajamos con niños en desarrollo (ya, no descubrimos nada) y que, repitiendo por enésima vez la necesidad de hacer un ejercicio de empatía, tenemos que entender que sí, que vale, que le has enseñado el ejercicio 20 veces y que lo sigue haciendo mal, pero que igual su situación no es la tuya.
  10. Estímulos cognitivos SIMPLES. Aunque también vamos a partir de la premisa de que cualquier ejercicio bien ejecutado y bien prescrito ES FUNCIONAL, ya que va a mejorar el nivel de Condición Física y habilidad del que lo realiza y que, por otro lado, ya hemos indicado que ciertos niveles de dificultad motriz van a restar más que sumar, sí que es interesante ofrecer algunos elementos que sirvan para entrenar habilidades cognitivas y motrices de nuestros clientes: Pequeños juegos de habilidad, toma de decisiones, desplazamientos multidireccionales, etc.
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