Entrenamiento Personal y Ciclismo de carretera de indoor.

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Le das a la bici o tienes clientes que pedalean? Siempre nos centramos mucho en el Psoas como principal flexor de la cadera, cuando en realidad el caos de sobrecarga y falta de activación que podemos tener en la zona es bastante importante. Te presento a uno de los que se pueden convertir en amigo o enemigo según lo trates: El Tensor de la Fascia Lata (TFL).

En un principio parte como estabilizador en movimientos de flexo-extensión pero por una mala técnica o simplemente por sobrecarga y en acción conjunta con el psoas puede convertir la cadera en una tortura en el día a día. Un TFL que por sobrecarga, mala postura o técnica tienda a mantener un exceso de tono de forma crónica se irá fibrotizando convirtiendo el tejido contráctil y elástico en otro más rí

gido. ¿Qué quiere decir? Pues como puedes ver en la imagen, si le pegas durante años y años a la bici y no haces ningún trabajo preventivo, tus tensores de la fascia lata se convertirán en una especie de cables de acero.

¿Soluciones? Por suerte, este tejido se puede ir regenerando de forma satisfactoria mediante varias técnicas y, desde el gimnasio, te recomendamos que utilices técnicas de liberación miofascial tanto al inicio de la sesión como al final de la misma, que trabajes la activación de los glúteos medio y mayor y que, sobre todo, te salgas del plano sagital en sesiones compensatorias.

Fuera de la instalación, te recomendamos que trabajes con un experto en biomecánica tanto tu posición y ajuste en la bici como la técnica de pedaleo (que sin saber he visto cosas feas por aquí y por ahí), que trabajes técnicas de Facilitación Neuromuscular y Energía Muscular con un entrenador o especialista y que, incluso, eches una revisión a lo que estás comiendo, aunque suene extraño.

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