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Al menos el marketing que en ocasiones nos quieren vender como milagroso. En realidad, el mk está en todas las acciones que llevamos a diario, igual hasta en este mismo post.

¿Y qué queremos decir con esto? Pues que salvo casualidades en cascada o tener ciertos apoyos, digamos, poderosos, no va a haber un entrenador que funcione con éxito en su día a día con los clientes: O simplemente no tendrá, o no los mantendrá o igual sí lo hará pero a un precio inviable.

  1. Saber qué hacer con el potencial cliente desde el momento en el que contacta con nosotros para una posible entrevista o sesión de prueba. Dicho sea de paso, la sesión de prueba tiene que ser el objetivo a “vender” cuando se realiza el primer contacto.
  2. Debes desarrollar una estrategia totalmente individualizada (tal y como haces con los entrenamientos) a tus características, puntos fuertes y capacidades. Lo que puede hacer un entrenador de éxito a alguien, a otro le puede suponer un fracaso.
  3. Dedica tiempo a revisar y preparar nuevas acciones, dado que son parte de tu jornada laboral igual o más que las propias sesiones de entrenamiento
  4. Establece estrategias coherentes con tu forma de ser o con lo que transmites. Por ejemplo, en mi caso dudo mucho que me sea rentable subir fotos sin camiseta a Instagram, pero sí la aparición en diversas vías o publicaciones que puedan generar prestigio.
  5. Comunica y muestra por diversas vías tu trabajo. Redes Sociales creo que no hace falta ni decirlo, pero también necesitas focos potenciales de clientes.
  6. Haz números… Y cuando los tengas hechos, súmales un 20%. Hay una cosa peor que alguien en el pero y que no tenga dinero para hacer una mínima inversión: El que no lo tiene y encima está trabajando. Cuidado al ajustar excesivamente precios o tarifas ya que nos volveremos esclavos de las horas “productivas” y no podremos avanzar.
  7. Esfuérzate en ofrecer un servicio lo más diferente posible a los entrenamientos y sesiones que, por ejemplo, se incluyen en la cuota convencional de un gimnasio. El cliente al no ver la diferencia no pagará más por lo mismo.
  8. Genera una pequeña infraestructura de trabajo con materiales propios y diferenciadores. Ya no sólo a nivel entrenamiento sino a nivel gestión y control-seguimiento de los clientes. ¿Nuestra apuesta calidad precio? Una tablet (preferentemente apple por un tema de aplicaciones tecnológicas que no se publican para Android) cargada de una serie de herramientas que te van a diferenciar realmente como entrenador.
  9. Sigue atento las tendencias del sector y, por supuesto, las opiniones de expertos tanto cercanos como a nivel vídeo-post-blog. Eso sí, no te conviertas en un esclavo de las mismas, ya que, como hemos dicho en el punto dos, vamos a tener un contexto personal y específico.
  10. La meta que te propongas exige una serie de pasos necesarios. Tal vez quieras tener un estudio propio, pero es muy recomendable pasar una etapa, al menos inicial, en un gran gimnasio en el que ganarás rodaje, trato el público, formación, etc. o probablemente para conseguir buenos clientes deberás empezar practicando con el vecino y el cuñado y además gratis (un día hablaremos también de los sueldos).

Y creo que suficiente brasa por hoy. Durante estos días iremos repasando algún punto más de los que vamos a dar este sábado en Palma (tenemos formación de Unidad de Negocio) y online. Si estás interesado en alguna de las dos, puedes contactar con un servidor directamente por aquí o a info@santiliebana.com.

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