Compártelo con tus compañeros!

Uno de los ejercicios más utilizados en los gimnasios todavía a fecha de hoy (sí, queridos, en pleno 2017) para “definir” el abdomen son… Los abdominales clásicos: Encogimientos, giros con palo, etc. cuando ya en la década de los 80, cuando el estudio del entrenamiento era prácticamente un tema casi anecdótico, se discutía la utilidad de ejercicios como el sit-up (Katch). Sin embargo, destacamos como curiosidad un estudio de Mohr en los 60 que detectó pérdida de grasa abdominal en mujeres que realizaban a diario ejercicios isométricos de abdomen.

Aunque resulta obvio que, por supuesto, si hay que marcar abdominales, estos (especialmente el recto) deberán tener un desarrollo muscular, en el fondo la intención real de la mayoría de usuarios está en eliminar la grasa acumulada en dicha zona, además, con ejercicios bastante discutibles como encogimientos, giros con palo, patadas, etc.

Pues bien, un estudio realizado por Visupet y equipo, con 24 hombres y mujeres de entre 18 y 40 años analizó qué pasaba realizando una batería de 14 series de varios (7 en total) de los ejercicios de “CORE” más utilizados en las últimas décadas en instalaciones deportivas, que por cierto, si eres un estudioso del entrenamiento abdominal y espalda baja, te vas a llevar las manos a la cabeza, pero sigamos.

Para ello, se dividieron a las personas en grupo control y grupo de actividad, estos últimos realizando 5 veces por semana dos series de los siguientes ejercicios:

  • Sit-ups
  • Flexión lateral de tronco
  • Levantamiento de pierna
  • Encogimiento de oblicuos
  • Encogimiento en fitball
  • Torsión (twist) en fitball
  • Encogimiento convencional

También se controlaron los consumos calóricos y ejercicio realizado para evitar en medida de lo posible falseamiento (voluntario o involuntario) de datos. Los resultados fueron los siguientes:

  • El grupo control aumentó de peso 400 gr de promedio y el de entrenamiento 500 gr.
  • El porcentaje de materia grasa descendió 0.3 puntos en el grupo control y 1.1 en el grupo de entrenamiento.
  • A nivel de grasa abdominal hubo un descenso de 1.2% en el grupo de entrenamiento abdominal (de 43.5% a 42.3%). Ojo, nos referimos a % de grasa respecto al total de grasa en sí y no a nivel de porcentajes de composición corporal.
  • El aumento sí que fue significativo especialmente en los tests de resistencia abdominal a favor, por supuesto, del grupo de entrenamiento.

 

Por lo tanto, podemos sacar una serie de conclusiones prácticas que, para el que esté familiarizado con el tema, distan mucho de ser una revolución en cuanto a entrenamiento se refiere, pero sí siguen aclarando muchas de las dudas que se producen en sala:

  • Cualquier ejercicio realizado con un mínimo de intensidad genera un estímulo que, en comparación al que no hace nada, creará una serie de adaptaciones musculares y un gasto calórico derivado del mismo. Obviamente, si tu entrenas fuerte y realizas bien la dieta, tienes muchas más papeletas para definir el abdomen que otra persona, aunque esto no quiere decir, ni muchísimo menos, que has programado el entrenamiento de forma óptima.
  • Sin embargo, habrá que plantearse si la elección de dichos ejercicios así como del resto de parámetros del entrenamiento (series, repeticiones, descansos, intensidad, etc.) será la más adecuada o, en cuanto menos, eficiente.
  • No hay que descuidar los efectos secundarios a largo plazo de la elección de ejercicios. Este mismo estudio es un ejemplo de una serie de elementos de entrenamiento abdominal fácilmente sustituibles por otros con mucho mejor resultado a nivel de generación de fuerza y menores fuerzas de compresión y cizalla a nivel lumbar.

REFERENCIAS:

  • Katch, F. I., Clarkson, P. M., Kroll, W., McBride, T., & Wilcox, A. (1984). Effects of sit up exercise training on adipose cell size and adiposity. Research Quarterly for Exercise and Sport, 55(3), 242-247.
  • Mohr, D. R. (1965). Changes in waistline and abdominal girth and subcutaneous fat following isometric exercises. Research Quarterly. American Association for Health, Physical Education and Recreation, 36(2), 168-173.
  • Vispute, S. S., Smith, J. D., LeCheminant, J. D., & Hurley, K. S. (2011). The effect of abdominal exercise on abdominal fat. The Journal of Strength & Conditioning Research, 25(9), 2559-2564.
Facebook Comments
(Visited 118 times, 1 visits today)