Se nos va la mano en el restaurante a la hora de comer?

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Durante estos días estamos comentando diversas experiencias respecto a datos aparentemente anecdóticos, pero con una relevancia mayor de lo que parece a la hora de hablar de control de peso, ya sea en las diversas formaciones como en el II Simposio de Entrenamiento y Obesidad del próximo 18 de Febrero.

Uno de los datos sobre los hábitos en personas con dificultades que resulta vital en muchas ocasiones es el control de las cantidades y nutrientes de las comidas cuando la persona acostumbra a realizar buena parte de ellas fuera de su casa. En esta situación, encontramos tanto cantidades demasiado elevadas en las raciones presentadas así como la aparición de calorías “silenciosas”, de las que no se cuentan, especialmente en cuanto a postres y líquidos-bebida (vinos, refrescos, cerveza, café con leche, etc), siendo un hecho muy difícil de calcular incluso con nutricionistas formados y profesionales (Burton, 2004).

En 2010, un grupo de investigadores (Roberto et al) decidieron estudiar las diferencias en el consumo calórico y de nutrientes en personas divididas en tres grupos: Aquellas que recibían información de las calorías de cada elemento ingerido, información de las calorías más los % correspondientes a las necesidades diarias y un grupo control sin información. Pues bien, mientras que la diferencia en el primer grupo fue significativa durante la comida, pero con una gran compensación posterior respecto al grupo control, los individuos que recibían información sobre las necesidades de cada nutriente reducían en casi un 20% la ingesta tanto en la propia sesión de restaurante como en la comida posterior.

Aplicaciones prácticas:

  • Como era de esperar, el descontrol en las raciones ingeridas fuera de casa, especialmente en restaurantes o lugares de comida rápida, es más que evidente.
  • Un trabajo de educación y de información con este tipo de clientes resultará fundamental para un control de la ingesta por parte del nutricionista.
  • Restaurantes que promuevan una “nutrición saludable” pueden incluir información al respecto tanto de alimentos como de menús y platos que sirven si desean trabajar con un target preocupado por su nutrición.

Referencias:

  • Burton, S., & Creyer, E. H. (2004). What consumers don’t know can hurt them: consumer evaluations and disease risk perceptions of restaurant menu items. Journal of Consumer Affairs, 38(1), 121-145.
  • Roberto, C. A., Larsen, P. D., Agnew, H., Baik, J., & Brownell, K. D. (2010). Evaluating the impact of menu labeling on food choices and intake. American Journal of Public Health, 100(2), 312-318.
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