Aunque el Crossfit(r) se basa en la realización de ejercicios a los que hemos llamado convencionalmente “de fuerza”, debemos ser conscientes del alto grado de resistencia (tanto aeróbica como anaeróbica) que exige dicha actividad. La misma presenta diferentes entrenamientos con orientaciones distintas: Gimnásticas, de Acondicionamiento Metabólico y de Levantamiento de Peso.

Miembos de las Universidades Alfonso X El Sabio, Camilo José Cela y Pompeu Fabra se han unido para realizar una publicación muy interesante al respecto. Reclutaron 32 jóvenes practicantes de CF realizaron tres WODs: G (“Cindy”, consistente en tandas de 5 dominadas, 10 flexiones y 20 sentadillas durante 20 minutos), M (Saltos dobles a cuerda emulando la secuencia Tabata de 8 repeticiones de 20″ con 10″ de descanso entre ellas) y W (Power Cleans con un 40% de la RM realizados durante 5 minutos).

En los 3 WODs se midieron diferentes parámetros de fatiga:

  • Frecuencia cardiovascular.
  • Rango de Percepción de Esfuerzo.
  • Acumulación de lactato en sangre.
  • Altura desalto.
  • Potencia Media
  • Velocidad de “aterrizaje” en test de Salto

CONCLUSIONES:

Lógicamente se consideraron de Alta Intensidad o “vigorosas” a todas las disciplinas. Eso sí:

  • Tanto Cindy como los saltos a la cuerda dieron mayores índices de FC. Destacar especialmente los niveles de FC que puede llegar a alcanzar el protocolo “Cindy”, especialmente en los últimos minutos del mismo (picos del 97% de la FCM). No apto para cardíacos, nunca mejor dicho.
  • Sin embargo, Cindy mostró mayor sensación de fatiga que los otros  2 WODs, probablemente por el esfuerzo que puede llegar a generar combinar ejercicios de diferentes zonas del cuerpo (tracción vertical, empuje tren superior y tren inferior – dominante de rodilla -). Eso sí, haciendo una regresión lineal de los 3 WODs, parece ser que el de Power Cleans alcanzaría grados de esfuerzo similares, siendo los saltos a la comba los más livianos.

El estudio: Maté-Muñoz, J. L., Lougedo, J. H., Barba, M., Cañuelo-Márquez, A. M., Guodemar-Pérez, J., García-Fernández, P., … & de Jesús, F. (2018). Cardiometabolic and Muscular Fatigue Responses to Different CrossFit® Workouts. Journal of Sports Science and Medicine17(4), 668-679.

La mayoría de las lesiones de ACL (ligamento anterior cruzado) en jugadoras de fútbol se producen en presencia de fatiga. Las reducciones en la fuerza y ​​potencia muscular de las extremidades inferiores debido a la fatiga pueden predisponer a las mujeres atletas a un mayor riesgo de lesiones de ACL. También se han reportado disminuciones en el contenido de glucógeno muscular después del juego de fútbol.

Se reclutaron a diecisiete mujeres participaron en el estudio (edad: 21.5 ± 2.9 años) para investigar la relación entre el contenido de glucógeno muscular con la fuerza de la rodilla y la potencia en presencia de fatiga.

Antes y después de un protocolo de entrenamiento intermitente, los sujetos completaron la prueba incluyendo máxima flexión isocinética de la rodilla y extensión de la fuerza muscular normalizada a su peso corporal (% BW), un salto de profundidad en una placa de fuerza para medir el índice de fuerza reactiva (RSI) y ultrasonido contenido de glucógeno muscular basado en seis grupos musculares de miembros inferiores. Las pruebas compararon la fuerza, el RSI y el contenido de glucógeno muscular antes y después de la fatiga. Los análisis de correlación examinaron las relaciones entre el nivel basal de glucógeno muscular y los cambios (valores post / pre-fatiga) en el contenido de glucógeno muscular con los cambios en la fuerza y ​​potencia muscular. La significancia se estableció en p <0.05 a priori.

RESULTADOS: Después del protocolo de fatiga, la fuerza de flexión de la rodilla [(129.1 ± 22.7 pre-fatiga; 115.9 ± 25.7 post-fatiga) (p = <0.001)],fuerza de extensión de la rodilla [(231.9 ± 28.5 pre-fatiga; 218.8 ± 39.6, post-fatiga) (p = 0.016)] y la relación de flexión / fuerza de extensión [(55.8 ± 8.5 pre-fatiga; 53.4 ± 10.2 post-fatiga) ( p = 0.039)] se redujeron significativamente, mientras que el RSI aumentó significativamente [(0.671 ± 0.236 pre-fatiga, 0.749 ± 0.276 post-fatiga) (p = 0.006). No hubo diferencias significativas en el contenido de glucógeno muscular antes del protocolo de post fatiga. No hubo correlaciones significativas (p> 0.05) más que el contenido de glucógeno muscular del vasto medial basal significativamente correlacionado con los cambios en la fuerza de flexión de la rodilla [(r = -0.616) (p = 0.008)] y la fuerza de extensión de la rodilla [(r = -0,603) (p = 0,010)].

CONCLUSIONES: El protocolo de ejecución actual que simulaba el juego de fútbol causaba fatiga como lo revelan las disminuciones significativas en la fuerza de las extremidades inferiores. Deben explorarse más las consideraciones metodológicas para comprender la relación entre el glucógeno y los parámetros de rendimiento.

 

El estudio: Stump, R., Pletcher, E., Connaboy, C., Allison, K., Lovalekar, M., Darnell, M., & Nagai, T. (2018). Effects of Fatigue Induced by Intermittent Running on Muscular Strength, Power, and Glycogen Content. In International Journal of Exercise Science: Conference Proceedings (Vol. 9, No. 6, p. 127).

Buenos días! Revisando presentación de Entrenamiento en Suspensión (formación que ya de nueva tiene poco, pero sigue funcionando muy bien), le hemos hecho un añadido dadas las dificultades que tenemos para sacarle máximo rendimiento al implemento a la hora de, por ejemplo, controlar ya no sólo la intensidad, si no la fatiga.
 
Sin embargo, ya sin entrar en aspectos varios (origen, si es central o periférica, etc), vemos que ya a fecha de hoy tenemos varios mecanismos probados y validados que nos pueden ser útiles con nuestros grupos de clientes:
 
  • Mediante escalas RPE de esfuerzo o la “Total Quality Recovery”, basada también en Börg.
  • Mediante la bajada de pulsaciones en las pausas.
  • Mediante la ejecución de los ejercicios.
  • Mediante la pérdida de velocidad de ejecución de los mismos.
  • Mediante cuestionarios como el “Mood Stress” o el “Recovery-Stress Questionnaire for Athletes”, aunque igual nos quitan demasiado tiempo.
  • O incluso entre sesiones con las diferentes herramientas o aplicaciones que miden el Ratio de Variabilidad del Pulso.
 
Todas ellas herramientas bastante sencillas y de bajo coste, estando al alcance de cualquier entrenador 🙂