A mi al menos me resulta paradójico pensar que una herramienta como puede ser un Smartphone, que debería utilizarse para reducir niveles de estrés por la tranquilidad que sería tener a la gente localizada/localizable, acaba generando el efecto contrario.

Recientemente, un grupo de investigación de las universidades de Santa Bárbara e Iowa examinó como el uso de tecnología podía afectar tanto a los niveles de estrés (cortisol) e inflamación (interleukin IL-6) tanto en padres como en hijos adolescentes. 62 familias de padres e hijos adolescentes fueron analizadas tanto por su exposición y uso de tecnología como a los niveles de cortisol en días consecutivos mediante análisis de saliva. En esta caso, los adolescentes con mayores niveles de exposición a mensajería móvil, multimedia y redes sociales dieron los mayores niveles de estrés, aunque también se encontró una relación directa entre el uso de mail y teléfono en cortisona e IL-6 en padres.

Curiosamente, el uso de multimedia online mientras sí generó mayores niveles de cortisol en adolescentes, hizo reducirlos en adultos. Este estudio contribuye a ver qué sucede a nivel fisiológico por el uso y abuso actual de internet en muchos sujetos.

Afifi, T. D., Zamanzadeh, N., Harrison, K., & Callejas, M. A. (2018). WIRED: The impact of media and technology use on stress (cortisol) and inflammation (interleukin IL-6) in fast paced families. Computers in Human Behavior, 81, 265-273.

Este fin de semana hemos tenido una gran experiencia dentro del III Congreso Personal Trainer celebrado dentro de la Feria Gym Factory (IFEMA-Madrid), con más de 200 alumnos asistentes y con la oportunidad de compartir “cartel” con profes de auténtico lujo. Como resumen de la misma, he optado por haceros un pequeño resumen de lo trabajado allí en lugar de la típica nota de prensa, destacando 5 herramientas útiles para sacar el máximo partido a la valoración y seguimiento de tus clientes. Ahí van:

  • Pre-Entrevista: Un tema comentado hace unos meses con Walter Suárez y que hemos ido integrando con bastante éxito, dado que nos permite aprovechar mucho más la entrevista inicial con el cliente. Aprovecharemos cuestionarios online por mail o como los que nos ofrece Google Forms (y muchas otras plataformas) para realizar de forma inmediata todas esas preguntas que solemos hacer en las entrevistas y que suelen ser más superficiales (trabajo, edad, actividad previa, etc). De esta forma ya tendremos una pequeña idea de la situación del potencial cliente y podremos trabajar aspectos más concretos y adaptados a sus características, además de tener una pequeña ventaja comercial, ya que con el cuestionario ya hemos empezado a generar vínculo con el cliente potencial.
  • Servicios interdisciplinares: Dado el exceso de oferta que existe, al menos en España, en el sector servicios, a fecha de hoy ofrecerles la derivación puntual de trabajos de valoración a mutuas, fisioterapeutas o psicólogos ya os digo yo que será bienvenida (dado que además hay que reconocer que empezamos a estar mucho mejor vistos que hace unos años). Volvemos a lo mismo: Calidad de servicio; imagen de profesionalidad cuando ofertamos servicios más “premium” (sin tirar precios); generación de relaciones win-to-win; obtener datos muy interesantes, por ejemplo, en aspectos hormonales… La cantidad de beneficios que se obtienen son muchos como para dudar de la posibilidad de sacrificar alguna hora del bono del cliente en que trabajen los demás
  • Cuestionarios validados: Otra de las opciones que más nos pueden facilitar el trabajo a fecha de hoy es la cantidad de cuestionarios validados y la fácil que resulta el acceso a los mismos en los buscadores académicos. Aunque aparentemente podemos pensar que van enfocados a aspectos psicológicos y los clásicos de seguridad (como el PAR-Q o el PARMED-X), algunos de ellos están orientados a otros factores como incluso la sarcopenia (cuestionario SARC-F). Ojo, no es plan de pasar el día rellenando cuestionarios, que el cliente principalmente paga por entrenar, pero nos puede dar una dinámica de trabajo interesante, seguridad en lo que estamos haciendo o incluso sustituir la falta de recursos tecnológicos.
  • Tecnología asequible a fecha de hoy: Sí a nivel personal destaqué en el congreso la compenetración en cuanto a propuestas con mi compañero de bloque Óscar Miguel Álvarez sin estar pactadas previamente, y aquí va una de las máximas del fin de semana. A fecha de hoy, especialmente con tecnología apple (si no tenéis muchas ganas de gastar, el iPad mini será la mejor opción), podéis tener un auténtico laboratorio de bolsillo por no más de 500-600 euros en total.

Tecnología de seguimiento, de valoración y testeo o incluso para generar estímulos relacionados con el sistema nervioso (esto me lo guardo para próximas entregas) mediante aplicaciones que no suelen pasar de los 10€. Por otro lado, si tenemos algo más de presupuesto, podemos trabajar con pulseras de seguimiento, medidores de composición corporal, potenciómetros, velocímetros, etc. Aunque nuestra apuesta personal va a ir encaminada por una tablet repleta de buenas aplicaciones y, tal y como hemos dicho antes, derivar ciertas acciones a especialistas cuando sea necesario.

  • Seguimiento las 24 horas: Las tendencias actuales de entrenamiento están demostrando de cada vez más la necesidad de establecer un enfoque “wholeness”, dadas las interferencias, positivas o negativas, que pueden tener el resto de acciones o hábitos cotidianos en nuestro rendimiento físico, ya sea a nivel de competición o de calidad de vida. Por tanto, y finalizando con un punto que también engloba todos los anteriores, debemos hacer un esfuerzo en integrar dentro de nuestra planificación desde cuestiones emocionales y psicológicas del cliente (otra cosa es que no las vayamos a tocar nosotros en primera personal, tal y como decíamos al principio), horarios de trabajo y descanso, cargas familiares, etc.

Tal vez puede parecer algo simplón, pero hemos detectado que es uno de los mayores fallos en buena parte de los entrenadores y que, con un poco de esfuerzo, nos van a hacer evitar más de un fracaso, que ya basta con los que vienen sólos.

Durante estos últimos años se han hablado mucho de las valoraciones orientadas al rendimiento, en primer lugar respecto a las de tipo funcional (FMS, NASM) y de unos meses a esta parte por la velocidad de ejecución en cuanto a entrenamiento de fuerza se refiere. Por supuesto son de gran utilidad, pero deben ir integradas dentro de una estrategia completa de valoración, ya que no dejan de ser piezas (de calidad, eso sí) dentro de un puzzle bastante, bastante grande.

Formaciones: www.sectorfitness.com

Mail Contacto: baleares@sectorfitness.com

Entre HIITs y velocidad de ejecución (más todos sus conceptos relacionados) estamos viendo como en un par de años los ajustes de muchos de los parámetros del entrenamiento van enfocados a una mejora a la hora de buscar el estímulo “perfecto”, o bueno, al menos el más adecuado.
 
Sin embargo, a pie de calle se le está haciendo menos caso a un factor que puede tirar por tierra casi todo el trabajo realizado: La recuperación del cliente. Y es que, si de verdad tenemos que pensar en el fitness como un todo, veremos que con los clientes del día a día son muchos los factores que pueden interferir en dicha recuperación (el propio entrenamiento, factores laborales – imagínate un gestor en un cambio de trimestre, por decir un caso mío reciente -, control del sueño o incluso cómo afecta el cambio de temperatura ahora que llega el verano), por lo que también hablar de generalidades, tal y como pasa con la parte de “caña”, sería un error.
 
¿Soluciones? Además, del control de pérdida de velocidad en ejecución (ya sea durante la propia sesión o incluso realizando un test de RM por velocidad al empezar el entrenamiento) o, con una herramienta a modo de app que ya está comenzando a validarse sobre la variabilidad de la frecuencia cardiaca: HRV4Training.
 
¿Qué es lo que nos queda más claro de todo esto y qué podemos sacar en la práctica? Pues al menos la conclusión personal mía es fácil: Agénciate un iPad (aunque sea un mini de segunda mano, que por 200€ encuentras, pero tiene que ser tecnología Apple, dado que muchas de estas apps no están ni programadas para Android) y utilízala para todas estas aplicaciones que, por precios muy apañaos (no suelen ser más de 10€ e incluso algunas de ellas gratuitas), te van a permitir tener el laboratorio en casa. Ya no sólo por un tema de calidad de trabajo, sino incluso por marketing, dado que es una forma muy clara de diferenciarte del entrenador que por 4 duros se lleva a los clientes a hacer cuatro burradas por ahí.
 
El próximo sábado en Madrid con Óscar Miguel Álvarez (www.congresopersonaltrainer) y el 17 de Junio en Palma con un servidor (https://www.facebook.com/events/265912553819694/) hablamos de esto y mucho más 🙂