Los programas de acondicionamiento extremo (por ejemplo, CrossFit, Insanity y Gym Jones) también conocidos como “Entrenamiento Funcional de Alta Intensidad” (Poston, 2016) son ya desde hace años una tendencia en crecimiento. Este tipo de disciplinas están caracterizadas por ejercicios “funcionales” realizados a alta intensidad y con movimientos que varían constantemente en autocargas o materiales como barras olímpicas, kettlebells, sacos, cajones de pliometría, etc.

Mientras la popularidad y el número de profesionales de las mismas están creciendo, se ha establecido un debate entre lo que se observa en la literatura científica y los informes anecdóticos de atletas, entrenadores y médicos sobre la seguridad (incidencia y prevalencia de lesiones y rabdomiólisis) y los beneficios (físicos y salud mental). En el artículo recientemente publicado por Tibana et cols, se revisa la prevalencia e incidencia de lesiones, rabdomiolisis, respuestas fisiológicas y adaptaciones crónicas a estas actividades. La mayoría de la evidencia disponible confirma que la tasa de lesiones estimada entre los atletas que participan es similar a la del levantamiento de pesas y la mayoría de las otras actividades recreativas. Además, las sesiones resultaron en un aumento del estrés oxidativo agudo, metabólico y cardiovascular, y, dependiendo del estímulo (intensidad, duración y ejercicio no habitual) y el estado de entrenamiento del profesional, una sesión de estos métodos puede precipitar la rabdomiolisis. En la literatura científica, los efectos crónicos actuales de las PAE mostraron poco o ningún efecto sobre la composición corporal y las mejoras en la condición física y los parámetros psicológicos; Sin embargo, estudios adicionales son importantes.

ÍNDICE Y PREVALENCIA DE LESIONES

Poco se ha informado sobre la incidencia y la prevalencia de lesiones secundarias a la participación en un Programa de Acondicionamiento Extremo (PAE). Además, lo que constituye una lesión durante las PAE no se ha definido claramente y cada artículo define la lesión de manera diferente. Un concepto común de lesión entre los autores que han evaluado la incidencia y la prevalencia de las lesiones causadas por las PAE es cualquier queja física que se haya mantenido durante la capacitación de las PAE y que haga que un participante no pueda participar plenamente en la capacitación de las PAE (por ejemplo, una definición de pérdida de tiempo) o modificación de las actividades normales de entrenamiento en duración, intensidad o modo. Además de la definición de lesión, otra dificultad encontrada en la literatura para establecer una relación correcta entre la práctica de las PAE y las lesiones es la falta de información con respecto al población estudiada, es decir, la práctica de PAE por atletas/competidores o solo por individuos cuyo objetivo es mejorar la condición física y la salud. Enfatizamos la necesidad de proporcionar la descripción correcta de las muestras en estudios posteriores, principalmente porque los profesionales de la salud utilizan cada vez más las PAE, cuyo objetivo es la condición física y la salud, y los atletas/competidores.

La primera conclusión importante acerca de las lesiones en las PAE fue descrita por Grier et al 3 y se relacionó con los tipos de lesiones. Las lesiones en las PAE variaron por lesiones por uso excesivo (fracturas por estrés y reacciones, tendinitis, calambres en las piernas y dolor musculoesquelético general por microtraumas repetitivas) y lesiones traumáticas (resultantes de una fuerza repentina o fuerzas aplicadas al cuerpo). Por los autores estudiados se encuentran los ubicados en: hombros; la columna vertebral, especialmente en la región lumbar; brazos y codos; manos y muñecas; rodillas Caderas y muslos; tobillos cuellos y cofres y pies (figura 1). Hak et al afirman que la mayor prevalencia de lesiones de hombro puede explicarse por su frecuente sumisión a hiperflexión, rotación interna y abducción, colocando a los hombros en una posición de riesgo. Aunque la incidencia de lesiones es mayor en el sistema locomotor, se han informado otras lesiones, como el desprendimiento de retina y la disección de carótidas o una mayor respuesta inflamatoria.

Los programas funcionales intensivos destacan por tener un mayor índice de lesiones de hombro y columna (Tibana et cols, 2018). Además, el estudio de Montalvo publicado en 2017 ofrece unos datos que pueden resultar significativos:

  • Coincide el dato de mayor índice de lesiones en personas con más años de práctica de CrossFit en particular y de Actividad Física en general.
  • El índice de horas de práctica semanales en lesionados era de 7.30, lo cuál puede indicar una estrecha relación manifiesta entre riesgo de lesión y sobreentrenamiento.
  • Los lesionados promediaban 6 kg más de peso que los no lesionados.

Del estudio de Feito (realizado con un seguimiento a 4 años de más de 3.000 personas) podemos encontrar otras conclusiones más que interesantes:

  • Se repite el “Top3” de articulaciones con riesgo de lesión: Hombro y columna y, ya con menos incidencia, rodilla.
  • Hay más lesiones en personas que llevan más de 3 años entrenando (tal vez sería interesante llegar a ver estudios a más de 4 años de práctica).
  • Con frecuencias altas de entrenamiento (3-5 por semana), también se encuentra un mayor número de lesiones en términos absolutos, pero menor en relativos.
  • Existe una tendencia a mayor número de lesiones en hombres.

¿CUÁL ES EL ÍNDICE DE LESIONES RESPECTO A OTRAS ACTIVIDADES PROPIAS DEL GIMNASIO?

Recientemente publicamos en redes sociales el estudio de Feito et cols (2018) en el que se estimaba el ratio de lesiones en la práctica de Crossfit en 0.27 por 1.000 horas de práctica. Pese a que este es mucho inferior a prácticamente cualquier deporte que se realiza a modo aficionado (como por ejemplo fútbol sala, baloncesto, pádel, etc), creemos que es interesante ampliar esta información por niveles de experiencia, horas de práctica, etc. así como compararlos con otras disciplinas más específicas de fuerza (como por ejemplo, el PowerLifting).

El estudio de Keogh (2017) recoge una gran cantidad de investigaciones y estudios realizados en diferentes disciplinas de fuerza y en los que podemos recoger varias conclusiones de interés:

  • Índice en levantamiento de pesas: De 2.4 a 3.3 lesiones por cada 1.000 horas, compartiendo “podio” de lesiones (hombro, espalda, rodilla) con el Crossfit.
  • Culturismo: De 0.24 a 1 lesión por cada 1.000 horas siendo los datos más bajos en estas disciplinas.
  • PowerLifting: De 1.1 a 5.8 lesiones por cada 1.000 horas. En este caso podemos pensar en que tanto los muestreos de estos estudios son pequeños, como en las diferentes características de los miembros de cada uno de ellos.
  • Strongman: De 4.5 a 6.1 lesiones por cada 1.000 horas ofreciendo los índices más altos junto a los Highland Games (7.5), juegos de fuerza de origen escocés. Sin embargo, debemos decir que porcentualmente estas lesiones corresponden más a problemas agudos que no crónicos. Especialmente en Strongman vemos como es una de las pocas disciplinas donde el ratio de lesiones de espalda supera al de hombro.

NIVELES DE FATIGA Y RIESGO DE RABDOMIÓLISIS

Por otro lado, la rabdomiólisis es un síndrome caracterizado por necrosis muscular seguida de la liberación de los contenidos musculares intracelulares en la circulación. Cuando la rabdomiólisis se produce debido al ejercicio, se denomina “rabdomiólisis por esfuerzo”. La rabdomiolisis por esfuerzo ocurre en respuesta a ejercicios no familiares y / o excesivos, prolongados o repetitivos, con características excéntricas (Alpers, 2010).

Actualmente existen ya diferentes estudios de caso de rabdomiolisis presentados en diferentes perfiles de practicantes de Crossfit (Montalvo, Moran, Weisenthal, Hak, Mehrab, etc) aunque tal vez sean necesarias más investigaciones a nivel de prevalencia, riesgos a diferentes niveles, edad, género, etc.

En cuanto a niveles de esfuerzo y acumulación de fatiga, el propio estudio de Tibana ofrece unos datos que pueden sugerir unos niveles muy altos del mismo durante la práctica de estas disciplinas, algo que ya era de suponer (ver imagen).

Niveles de fatiga (por acumulación de lactato), Rango de Percepeción de esfuerzo y porcentaje de la Frec. Cardíaca Máxima (del estudio de Tibana et cols, 2018)

Niveles de fatiga (por acumulación de lactato), Rango de Percepeción de esfuerzo y porcentaje de la Frec. Cardíaca Máxima (del estudio de Tibana et cols, 2018)

A FAVOR:

  • Muchas de las actividades recreativas realizadas en el gimnasio están menos controladas por el instructor.
  • En las mismas también existen errores de ejecución.
  • Mayor control y conciencia por parte de practicantes y entrenadores.
  • Mejor técnica de ejecución en levantamientos.

EN CONTRA:

  • El carácter competitivo de estas disciplinas pueden inducir a un estrés fisiológico y/o de carga de entrenameinto excesivo.
  • Se pueden echar en falta ciertos elementos o patrones de movimiento, como pueden ser ejercicios unilaterales
  • La presentación de programas “imitación” propuestos por instalaciones o entrenadores con escasa preparación pueden ser mucho más peligrosos por razones obvias que los programas registrados.
  • Realización de ejercicios de alta dificultad de ejecución en estado de fatiga.

REFERENCIAS:

  • Alpers JP , Jones LK . Natural history of exertional rhabdomyolysis: a population-based analysis. Muscle Nerve 2010;42:487–91.doi:10.1002/mus.21740
  • Feito, Y., Burrows, E. K., & Tabb, L. P. (2018). A 4-Year Analysis of the Incidence of Injuries Among CrossFit-Trained Participants. Orthopaedic Journal of Sports Medicine, 6(10), 2325967118803100.
  • Hak PT , Hodzovic E , Hickey B . The nature and prevalence of injury during crossfit training. J Strength Cond Res 2013:1.doi:10.1519/JSC.0000000000000318
  • Keogh, J. W., & Winwood, P. W. (2017). The epidemiology of injuries across the weight-training sports. Sports medicine47(3), 479-501.
  • Mehrab M , de Vos RJ , Kraan GA , et al . Injury incidence and patterns among Dutch crossfit athletes. Orthop J Sports Med 2017;5:2325967117745263.doi:10.1177/2325967117745263
  • Montalvo AM , Shaefer H , Rodriguez B , et al . Retrospective injury epidemiology and risk factors for injury in crossfit. J Sports Sci Med 2017;16:53–9.Google Scholar
  • Moran S , Booker H , Staines J , et al . Rates and risk factors of injury in crossfitTM: a prospective cohort study. J Sports Med Phys Fitness 2017;57:1147–53.doi:10.23736/S0022-4707.16.06827-4 Google Scholar
  • Poston, W. S., Haddock, C. K., Heinrich, K. M., Jahnke, S. A., Jitnarin, N., & Batchelor, D. B. (2016). Is high-intensity functional training (HIFT)/CrossFit safe for military fitness training?. Military medicine, 181(7), 627-637.
  • Tibana, R. A., & de Sousa, N. M. F. (2018). Are extreme conditioning programmes effective and safe? A narrative review of high-intensity functional training methods research paradigms and findings. BMJ Open Sport & Exercise Medicine4(1), e000435.
  • Weisenthal BM , Beck CA , Maloney MD , et al . Injury rate and patterns among crossfit athletes. Orthop J Sports Med 2014;2:2325967114531177.doi:10.1177/2325967114531177 Google Scholar

El dinamómetro de prensión se viene utilizando como forma de medición de la fuerza, o más bien de sus limitaciones, en adultos mayores. Sin embargo, podemos revisar si el mismo puede servir para poblaciones más jóvenes por su facilidad y claridad en resultados, siendo por ejemplo mucho más sencillo de realizar que, por ejemplo, un test de Repetición Máxima.
Fueron reclutados hombres (n = 24; Edad = 62.3 ± 14.3 años) y mujeres (n = 59; Edad = 64.7 ± 13.0 años) para participar en un estudio longitudinal del envejecimiento. El presente estudio es una evaluación transversal de los datos de referencia de los primeros 83 sujetos. Los sujetos autoinformaron su capacidad percibida para completar la variedad de ADL incluidas en la escala de función física compuesta (puntuación máxima de 24 que indica que no hay limitaciones funcionales percibidas). Además, completaron una batería de evaluaciones de condición física funcional, que incluyeron HGS, test de Silla a silla de 30 s, Levantamiento y desplazamiento de 8 pies (dos metros y medio aproximadamente), Levantamiento y transporte de 10 lb y 25 lb, y Prueba de caminata de 400 m. Se utilizó una aplicación de teléfono celular de desarrollo propio para producir más resultados, como la velocidad y la cadencia de la marcha en estado estable durante la prueba de caminata de 400 m. Se utilizaron pruebas t de muestras independientes para comparar los resultados de aptitud funcional percibidos y reales entre sujetos con una fuerza de agarre <30 kg y aquellos con una fuerza de agarre de ≥30 kg. Además, se calcularon el valor predictivo positivo (PPV) y el valor predictivo negativo (NPV) para investigar la precisión de un corte de HGS de 30 kg para identificar sujetos con limitaciones funcionales percibidas (indicadas por una puntuación de la escala de CPF <24) o limitaciones funcionales reales (indicadas puntuando por debajo de 2 desviaciones estándar de la media del grupo de referencia, sujetos con HGS ≥30 kg).
CONCLUSIONES
Un HGS ≥ 30 kg parece ser un límite apropiado para descartar con precisión las limitaciones funcionales actuales en hombres y mujeres de 40 años de edad y mayores, pero no es adecuado para identificar con precisión a las personas con limitaciones funcionales. Se sugiere que las personas con un HGS <30 kg se sometan a pruebas funcionales adicionales para identificar cualquier limitación que pueda existir.
Braun, A. K., Hess, M. E., Ibarra-Moreno, U., Salvatore, M. D., & Saunders, N. W. (2018). Handgrip strength as a screening assessment for functional limitations. Age (yr), 62(14.3), 64-7. LINK AL ESTUDIO COMPLETO

Volumen de entrenamiento:

Seguro que habrás visto que por norma general las mujeres tienden a recuperar mejor que los hombres, lo cual tiene una explicación total y absolutamente científica y fisiológica:

  • Recuperación de los depósitos de glucógeno casi un 50% más rápido que los hombres.
  • Mayor índice de estrógenos.
  • Mayor porcentaje de fibras tipo I, rojas, lentas, aeróbicas, oxidativas o como las quieras llamar.

1. Faerch K, et al. Sex differences in glucose levels: a consequence of physiology or methodological convenience? The Inter99 study. Diabetologia. 2010 May;53(5):858-65.
2. Liao TL, et al. Estrogen receptor-β in mitochondria: implications for mitochondrial bioenergetics and tumorigenesis. Ann N Y Acad Sci. 2015 Sep;1350:52-60.
3. Klinge CM. Estrogenic control of mitochondrial function and biogenesis. J Cell Biochem. 2008 Dec 15;105(6):1342-51.
4. Staron RS, et al. Fiber type composition of the vastus lateralis muscle of young men and women. J Histochem Cytochem. 2000 May;48(5):623-9.

El dolor lumbar crónico es, junto al hombro y la rodilla, una de las zonas con mayor índice de lesiones en levantadores de peso (Siewe, 2011). El mismo puede convertirse en una auténtica pesadilla para cualquier levantador de fuerza (y para cualquier persona en general, vamos). Aunque normalmente en estos casos las modificaciones en el entrenamiento han ido básicamente desde el uso de cinturones de halterofilia (los cuales, según el mismo estudio de Siewe, aumentan los índices de lesión) a la modificación de ejercicios o simplemente a la reducción tanto del volumen como de la intensidad del entrenamiento, no se habían estudiado los efectos que podrían tener los cambios de la planificación del mismo, optando, por ejemplo, por métodos de Periodización Ondulante Semanal, tal y como ha probado este grupo de investigación.

Métodos: Se reclutaron 25 participantes con LBP no específico crónico para participar en el estudio y se dividieron en 6 grupos de entrenamiento con 3 a 5 participantes en cada grupo. Antes del estudio, todos los participantes fueron evaluados mediante cuestionarios estandarizados y validados y un examen clínico. La repetición máxima (1RM), el dolor y la función se evaluaron al inicio del estudio, 8 semanas y 16 semanas. Las entrevistas de los grupos focales se llevaron a cabo al final del estudio. Los participantes entrenaron 2 veces a la semana con entrenamiento de resistencia pesado periodizado utilizando sentadilla, press de banca, peso muerto y remo pendlay (Remo con barra de pie en flexión de cadera-inclinado) con un agarre pronunciado.

Resultados: La diferencia media en la escala de calificación de dolor numérico (NPRS) actual desde el inicio hasta la prueba posterior fue de 1.3, NPRS en las últimas dos semanas 3.4 y NPRS en las últimas cuatro semanas 3.2 respectivamente. En cuanto a la función, el cambio en la diferencia media desde el inicio hasta la prueba posterior en el Cuestionario de discapacidad de espalda baja (ODI) de Oswestrey fue de 3.9 y en el Cuestionario de autoeficacia del dolor (PSEQ) fue de 7.7. El cambio en la diferencia media entre el valor basal y el postest en sentadilla fue de 35,4 kg, en press de banca 17,1 kg, en peso muerto 27,7 kg y en fila pendiente de 12,7 kg, respectivamente. De acuerdo con los resultados cualitativos, sugiere que el estudio tuvo una influencia positiva en varios aspectos de la vida cotidiana, como el dolor, la función, el sueño, el nivel de energía y la interacción social.

Discusión: Este es el primer estudio que utiliza un enfoque de levantador de potencia en la gestión de LBP. En comparación con otros estudios, ningún otro estudio ha utilizado periodización semanal ondulada, así como intensidades que alcanzan el 90% de 1RM. Los mecanismos que contribuyen a las indicaciones positivas observadas en el presente estudio son multifactoriales, pero podrían estar relacionados con el enfoque progresivo, la fase de adaptación, los ejercicios, el modelo de periodización y la alta intensidad.

Conclusión: el entrenamiento con sobrecarga y la periodización semanal ondulada parecían ser un método de entrenamiento factible para este grupo de participantes con LBP crónica no específica. Las indicaciones positivas observadas en este estudio deben investigarse más a fondo en un ensayo controlado aleatorio.

El estudio: Tjøsvoll, S. O. (2018). Heavy resistance training with weekly undulating periodization for individuals with chronic non-specific low back pain-A mixed methods feasibility study (Master’s thesis, NTNU).

OTRAS REFERENCIAS:

  • Siewe, J., Rudat, J., Röllinghoff, M., Schlegel, U. J., Eysel, P., & Michael, J. P. (2011). Injuries and overuse syndromes in powerlifting. International journal of sports medicine, 32(09), 703-711.

Introducción: La calistenia es un ejercicio de acondicionamiento caracterizado por ejercicios con el peso corporal en barras y suelo, siendo en cierto modo comparable a ejercicios de gimnasia o incluso crossfit. La calistenia exige una gran cantidad de fuerza, coordinación y flexibilidad. Hasta la fecha, no hay estudios que hayan examinado los índices de lesiones entre los participantes de calistenia.

Métodos: Utilizando un diseño transversal, se recolectaron datos utilizando una encuesta en línea. El cuestionario fue desarrollado en base a dos herramientas de evaluación validadas para lesiones deportivas y por desgaste:

  1. Lesiones por sobreuso del Centro de Investigación de Trauma Deportivo de Oslo (OSTRC)
  2. Cuestionario OSTRC en Salud.

Los datos sobre aspectos específicos del entrenamiento o ubicación y tipo de lesión-características se evaluaron a través de estandarizada herramientas de evaluación.

Resultados: En nuestra muestra (156 hombres y 28 mujeres), 124 lesiones de 72 personas y 1.288 heridos por 1000 horas de entrenamiento fueron. Se informó de que más del 70% de estas lesiones ocurrieron en la parte superior y se reportaron como lesiones musculares o tendinosas.

Alrededor del 60% de todas las lesiones condujeron a una pérdida de tiempo de entrenamiento, que van desde uno a 220 días (IC: [29.01; 51.27]).

Discusión: Nuestra muestra mostró una menor tasa de lesiones que los deportes con demandas similares. Los médicos, atletas y entrenadores deben estar familiarizados con los tipos de ejercicios específicos de calistenia y el riesgo relacionado de lesiones para construir una base para un buen tratamiento de las lesiones así como una estrategia de prevención suficiente.

El estudio: Kaiser, S., Engeroff, T., Niederer, D., Wurm, H., Vogt, L., & Banzer, W. (2018). The Epidemiological Profile of Calisthenics Athletes.

Los pacientes con cáncer de mama (BC) pierden fuerza muscular durante el tratamiento adyuvante, lo que afecta el funcionamiento físico. El entrenamiento de fuerza máxima (MST), con un énfasis en la velocidad en la fase concéntrica, mejora la fuerza máxima y la eficiencia de la marcha. Sin embargo, el efecto de la MST para los pacientes con BC sometidos a tratamiento sigue siendo difícil de alcanzar.
 
Se ha la viabilidad y los efectos de este entrenamiento en pacientes con BC durante el tratamiento clínico sobre la fuerza muscular máxima y el rendimiento funcional con 30 pacientes con estadio I-III aC fueron asignados en grupos experimentales y de control (TG y CG). TG realizó MST dos veces a la semana durante 3 meses y CG siguió el tratamiento prescrito de BC sin entrenamiento de fuerza. TG realizó cuatro series de cuatro repeticiones (4 × 4) de presión dinámica de piernas con énfasis en la movilización máxima de la fuerza en la acción concéntrica y con una intensidad progresivamente ajustada correspondiente al 85% -90% de una repetición máxima (1RM).
 
Resultados: Después del período MST, TG mostró un aumento significativo de 25 ± 7 kg (23%) en la RM de pierna (P = 0.001). Las mejoras en la fuerza llevaron a un aumento significativo en la distancia de caminata de 6 minutos (8%), la prueba de la silla de 30 segundos (23%), la prueba de subir escaleras (17%) y un aumento significativo en el rendimiento de la caminata de (8%) medido en una prueba de la cinta de correr incremental hasta el agotamiento.
 
En los 3 meses posteriores a la prueba, el CG mostró una disminución significativa de 10 ± 8 kg (9%) en 1RM (P = 0.006). Reducción de la fuerza muscular de la pierna a una disminución significativa en la distancia de caminata de 6 minutos (6%), prueba de sillón de 30 segundos (14%), prueba de ascenso en la escalera en (8%) y reducción del rendimiento de la caminata (17%).
 
El entrenamiento de fuerza máxima fue factible durante el tratamiento y el aumento de la fuerza muscular máxima en pacientes con BC. El aumento de la fuerza condujo a un mejor rendimiento funcional después de 24 sesiones de entrenamiento que duraron solo 20 min. Los resultados sugieren que la aplicación de MST podría acompañar el entrenamiento clínico como parte del tratamiento de los pacientes con BC.
Esta forma de entrenamiento mostró excelentes mejoras en las pruebas de función física y, por lo tanto, debe implementarse como parte de los programas de rehabilitación del cáncer de mama.
 
Con esto queremos decir que:
– Obvio que el entrenamiento de fuerza tampoco va a ser la píldora mágica contra la enfermedad, pero sí un pilar elemental en la calidad de vida de la enferma.
– Los resultados no quieren decir que cojas a cualquier mujer con cáncer de mama y le pongas el primer día y así como así a entrenar fuerza máxima.
 
El estudio: Cešeiko, R., Tomsone, S., Srebnijs, A., Vētra, A., Timofejevs, M., Purmalis, E., & Eglītis, J. (2018). Maximal Strength Training for Breast Cancer Patients Undergoing Adjuvant Treatment.

El tapering o fase de descarga es uno de los elementos que más temor (incluso siendo discutidos por Morton, 1993) ha dado durante mucho tiempo a los deportistas, especialmente a los de fuerza, por la posibilidad de perder parte de su capacidad desarrollada durante el entrenamiento pese a que ya existen evidencias sobre su utilidad hace varias décadas (Shepley, 1992). Sin embargo, son ya innumerables los estudios que hablan de los beneficios de programar descansos de varios días dentro de las planificaciones de cada individuo, con ciertas diferencias (obvias) respecto a las características tanto del individuo como del entrenamiento realizado, por útiles para todos los niveles y objetivos.

Además, uno de los detalles más importantes a la hora de programar esta “fase de descarga” consiste en la reducción del volumen de entrenamiento y no de la intensidad del mismo (ya comprobados en Gibala, 1994). Es decir, vamos a trabajar en sesiones con menor frecuencia y volumen (series) que en el resto de etapas, pero manteniendo e incluso en algún caso aumentando la intensidad de las mismas.

El propio estudio de Shepley comparó tres tipos distintos de tapering a la hora de medir los cambios en Vo2máx entre descanso total, tapering de baja intensidad y tapering de alta intensidad. Los resultados en 7 días fueron significativamente superiores para el grupo de alta intensidad (22% de incremento).

Según un estudio publicado hace tan sólo unos días (Pritchard, 2018), 11 hombres entrenados en fuerza (21.3 ± 3.3 años, 92.3 ± 17.6 kg, peso muerto 1RM 1.9 ± 0.2 veces el peso corporal) se dividieron en dos bloques de entrenamiento de fuerza de cuatro semanas fueron seguidos por una semana cónica con volumen reducido (~ 70%) que involucraba una intensidad aumentada (5.9%) o disminuida (-8.5%). Las pruebas se realizaron antes del entrenamiento (T1), después de la capacitación (T2) y después de la reducción (T3). Se midieron la testosterona salival y el cortisol, la creatina quinasa plasmática, un análisis diario de las demandas de vida en el cuestionario de los atletas, el salto contramovimiento (CMJ), la tracción isométrica del muslo medio (IMTP) y el press de banca (IBP).

Resultados:
La altura de CMJ mejoró significativamente con el tiempo (p <0.001), con aumentos significativos desde T1 (38.0 ± 5.5 cm) hasta T2 (39.3 ± 5.3 cm, p = 0.010) y T3 (40.0 ± 5.3 cm, p = 0.001), y de T2 a T3 (p = 0.002). Tiempo de vuelo CMJ: el tiempo de contracción aumentó significativamente con el tiempo (p = 0.004), con aumentos significativos desde T1 (0.747 ± 0.162) a T2 (0.791 ± 0.163, p = 0.012). La fuerza máxima relativa del IMTP mejoró significativamente con el tiempo (p = 0,033), con incrementos significativos desde T1 (34,7 ± 5,0 N / kg) a T2 (35,9 ± 4,8 N / kg; p = 0,013). No se encontraron cambios significativos entre los cirios. Sin embargo, el estrechamiento de mayor intensidad produjo pequeños aumentos de ES en T3 frente a T1 para fuerza máxima relativa IMTP, altura CMJ y tiempo de vuelo: tiempo de contracción, mientras que el tapering de menor intensidad solo produjo pequeñas mejoras ES en T3 frente a T1 para altura CMJ .

Este sábado estaremos en Palma de Mallorca (Gimnàs Olimpic) revisando tanto este como otros muchos estudios relacionados con las últimas tendencias en Entrenamiento de la Fuerza. Será de 9.30 a 13.30 horas y puedes recibir más información sobre el mismo contactando por mail en baleares@sectorfitness.com o por whatsapp en el 605.45.42.15 (Santi).

Referencias:

  • Gibala, M. J., MacDougall, J. D., & Sale, D. G. (1994). The effects of tapering on strength performance in trained athletes. International Journal of Sports Medicine, 15(08), 492-497.
  • Morton, R. H. (1993). Uncertain on the effects of tapering. Journal of Applied Physiology, 75(3), 1433-1435.
  • Pritchard, H. J., Barnes, M. J., Stewart, R. J., Keogh, J. W., & McGuigan, M. R. (2018). Higher vs. Lower Intensity Strength Training Taper: Effects on Neuromuscular Performance. International Journal of Sports Physiology and Performance, 1-22.
  • Shepley, B., MacDougall, J. D., Cipriano, N., Sutton, J. R., Tarnopolsky, M. A., & Coates, G. (1992). Physiological effects of tapering in highly trained athletes. Journal of Applied Physiology, 72(2), 706-711.

Según el censo nacional, China se ha convertido gradualmente en una sociedad que envejece; además, el envejecimiento se ha convertido en una tendencia mundial irreversible en el siglo XXI. El envejecimiento puede conducir a la disminución de la función física, la movilidad, la función cardiopulmonar y la calidad de vida (QOL). La factibilidad y los beneficios del entrenamiento de fuerza central (CST) y Tai Chi Chuan (TCC) en adultos mayores (que incluyen la mejora de los resultados cardiovasculares, musculoesqueléticos y de salud mental) se han confirmado en estudios previos. Hasta la fecha, estos programas de ejercicio no se han comparado sistemáticamente, y los beneficios potenciales de su uso combinado no se han probado. El objetivo principal de este protocolo de estudio es evaluar los efectos de la CST en comparación con los de TCC sobre la función del sistema musculoesquelético y el sistema cardiopulmonar en adultos mayores.

El segundo objetivo es probar la efectividad del entrenamiento físico combinado que incorpora CST y TCC.

Métodos: se llevará a cabo un ensayo aleatorizado, simple ciego y controlado en paralelo. Trescientos ochenta y cuatro participantes que cumplen con los criterios de elegibilidad serán asignados aleatoriamente a un grupo de control, un grupo de CST, un grupo de TCC y un grupo combinado en una proporción de 1: 1: 1: 1. Los participantes en el grupo CST y el grupo TCC recibirán, respectivamente, entrenamiento CST y TCC con una frecuencia de 1 hora por día, 5 días por semana, totalmente 12 semanas. Los participantes en el grupo combinado recibirán 30 minutos de CST y 30 minutos de entrenamiento de TCC por día, 5 días a la semana, totalmente 12 semanas. No se requerirán ejercicios específicos para los participantes en el grupo de control. Se evaluarán los resultados de la función musculoesquelética y cardiopulmonar, incluida la detección de densidad ósea, la capacidad de coordinación y equilibrio, la capacidad para caminar, la escala analógica visual (EVA) del dolor, la evaluación del riesgo de caída, actividades de la vida diaria, pruebas de función pulmonar, ecografía. por operadores ciegos al inicio del estudio, 13 semanas y 25 semanas (período de seguimiento).

Se espera que los resultados de este protocolo de estudio aclaren el efecto sinérgico del entrenamiento con CST y TCC en la función musculoesquelética y cardiopulmonar en adultos mayores. Además, estos hallazgos confirmarán si el entrenamiento combinado o exclusivo de CST y TCC es más efectivo para mejorar los resultados funcionales en los ancianos.

El estudio: Jia, X., Jiang, C., Tao, J., Li, Y., Zhou, Y., & Chen, L. D. (2018). Effects of core strength training combined with Tai Chi Chuan for the musculoskeletal system and cardiopulmonary function in older adults: A study protocol for a randomized controlled trial. Medicine97(35), e12024.

El objetivo de este estudio fue examinar las diferencias biomecánicas entre dos variaciones de configuración durante el inicio isométrico de pesos muertos con barra convencionales (DL): Close-bar DL (CBDL), donde la barra se coloca sobre el navicular, y DL de barra lejana (FBDL), donde la barra se coloca encima de la tercera articulación metatarsofalángica.

Se utilizó un estudio piloto transversal, aleatorizado y dentro de los participantes. Los levantadores de pesas y levantadores de pesas experimentados (n = 10) realizaron tres repeticiones isométricas individuales de la iniciación de ambas condiciones. El CBDL resultó en ángulos de tibia y rodilla más bajos y ángulos de pelvis y torso mayores que el FBDL (p <0.05), así como una mayor actividad de electromiografía (EMG) en el bíceps femoral y erector lumbar superior, pero menor actividad en el vasto lateral y un momento extensor de la rodilla inferior (p <0.05). No hubo diferencias estadísticas para la fuerza de reacción del suelo, la cizalladura lumbar de la reacción articular y las fuerzas de compresión entre las dos condiciones.

A pesar de las diferencias en los ángulos de la pelvis y el torso entre las condiciones de elevación, el momento neto de la junta interna, las fuerzas de cizallamiento internas y las fuerzas de compresión internas no fueron diferentes entre los dos estilos de elevación.

La configuración CBDL también dio como resultado una mayor amplitud EMG de la cadena posterior (isquiotibiales y columna vertebral), mientras que la configuración FBDL dio como resultado una amplitud de la cadena más anterior (cuádriceps).

Los levantadores y los entrenadores pueden elegir el estilo del peso muerto, según las preferencias o los objetivos de entrenamiento, sin preocuparse por las diferencias en la carga espinal lumbar.

El estudio: Edington, C., Greening, C., Kmet, N., Philipenko, N., Purves, L., Stevens, J., … & Butcher, S. (2018). The Effect of Set Up Position on EMG Amplitude, Lumbar Spine Kinetics, and Total Force Output During Maximal Isometric Conventional-Stance Deadlifts. Sports6(3), 90.

Miembro del estudio de Ikeda realizando el estiramiento de extensores de rodilla. El mismo aportó diferentes beneficios en el rendimiento de los sujetos miembros del estudio pese a una ejecución, a tenor de la imagen, bastante discutible.

El propósito de este estudio fue evaluar los cambios en la flexibilidad y el rendimiento muscular después del entrenamiento de estiramiento durante 6 semanas.

Doce hombres jóvenes sanos fueron asignados a un grupo de estiramiento y 13 a un grupo de control. Los participantes del grupo de estiramiento realizaron estiramientos estáticos de los extensores de la rodilla (6 repeticiones de 30 segundos de estiramiento) durante 6 semanas. Rango de movimiento de flexión de la rodilla (KFROM), resistencia de extensión de pierna, velocidad de desarrollo de fuerza (RFD) en extensión de pierna, rendimiento de salto (altura de salto de sentadilla y contramovimiento e índice de salto de rebote) e índice de disminución de fuerza de 50 repeticiones de rodilla isocinética extensión (resistencia muscular) se midieron antes y después de las intervenciones.

En el grupo de estiramiento, KFROM aumentó significativamente de 145.2 ± 17.3 a 158.7 ± 6.3 ° (p <0.05), mientras que RFD mejoró significativamente de 10,173 ± 2,401 a 11,883 ± 2,494 N · s (p <0,05). Por el contrario, la fuerza de extensión de pierna y el rendimiento de salto de cada tipo de salto no mejoraron significativamente. Además, la resistencia muscular disminuyó significativamente. Todas las variables permanecieron sin cambios en el grupo de control.

En conclusión, 6 semanas de entrenamiento de estiramiento de extensores de rodilla mejoraron KFROM y RFD en la extensión de la pierna, pero no la fuerza de extensión de la pierna y el rendimiento del salto; además, la resistencia muscular disminuyó. Estos hallazgos indican que este protocolo de entrenamiento de estiramiento puede ser utilizado por atletas en deportes que requieren alta flexibilidad y aquellos que requieren un esfuerzo de alta potencia.

Pese a que por ejemplo en este mismo estudio se echa de menos una comparación con otras técnicas de movilidad, como pueden ser estiramientos activos, dinámicos o incluso liberación miofascial, encontramos que existen mejoras y aplicaciones prácticas del estiramiento estático convencional, un método que en estos últimos tiempos ha sido un tanto demonizado por supuestos expertos en Actividad Física.

El estudio: Ikeda, N., & Ryushi, T. (2018). Effects of 6-Week Static Stretching of Knee Extensors on Flexibility, Muscle Strength, Jump Performance, and Muscle Endurance. Journal of Strength and Conditioning Research, 1. doi:10.1519/jsc.0000000000002819