Musculatura del glúteo

  • Mover el muslo hacia atrás, conocido como extensión de cadera.
  • Extender el tronco, también conocido como extensión de cadera Mover el muslo lateralmente, conocido como abducción de cadera
  • Rotación del tronco o pierna, conocida como rotación externa de la cadera.
  • Rotación de la pelvis hacia atrás, conocida como inclinación pélvica posterior
  • Estabilizar las caderas isométricamente en las cuatro acciones mencionadas anteriormente.
  • Absorción del impacto (excéntrico) de la flexión de la cadera, la aducción, la rotación interna y la inclinación pélvica anterior.
  • Prevención del colapso de valgo (rodillas hundidas hacia adentro).
  • Prevención del movimiento espinal excesivo (flexión e hiperextensión).
  • Prevenir la postura encorvada y el síndrome de cruz inferior.
  • Reducir los incidentes de distensiones de isquiotibiales e ingle, dolor en la articulación sacroilíaca que causa dolor lumbar, síndrome de la banda iliotibial y dolor. patelofemoral (rodilla), síndrome de deslizamiento femoral anterior que causa dolor en la parte frontal de las caderas, síndrome piriforme que a veces conduce a la ciática y Hernias deportivas.
  • Reducir el potencial de lesiones en todas las áreas del cuerpo debido a su amplio vínculo con las diversas cadenas cinéticas del cuerpo.

 

Durante el día de hoy actualizaremos todas las ponencias que podrás encontrar el sábado dentro de la jornada de comunicaciones cortas del congreso. Vamos a ello!

ESTRATEGIAS DE CAMBIO DE COMPORTAMIENTO EN LA PRESCRIPCIÓN DEL EJERCICIO ONLINE. ADRIÁN MUNTANER

Abrimos el congreso abordando probablemente el mayor handicap que existe a fecha de hoy en un mercado muy creciente en el sector: El Entrenamiento Personal Online. La adhesión a la Actividad Física en particular y cualquier cambio de comportamiento en general se pueden llegar a convertir en una odisea para el entrenador al no existir en muchos casos un vínculo físico con el cliente a nivel de atención. Adrián Muntaner, experto en nuevas tecnologías además de ser una de las personas que más está publicando a nivel científico en Baleares será el encargado de abrir el XI Congreso Wellness.

ENTRENAMIENTO DE PREVENCIÓN Y POST-LESIONADOS DE LCA. SERGIO ALBERO.

Las lesiones relacionadas con el Ligamento Anterior Cruzado se pueden convertir en una auténtica lacra tanto en deportistas a todos los niveles como en usuarios con objetivos fuera de la competición. Ello hace que más allá de la labor propia tanto de fisioterapeutas y readaptadores, los Entrenadores Personales y Preparadores Físicos deban obtener una serie de conocimientos y habilidades para la prevención y trabajo relacionado en clientes con dicho problema de rodilla. Sergio Albero, Máster y graduado en CCAFD nos ofrecerá una comunicación en el congreso con los factores clave en estos casos.

DO YOU PEE DURING WORKOUTS? GLÒRIA SOBRERO

Si tuviéramos que remarcar los dos principales errores a la hora de hablar de Incontinencia Urinaria de Esfuerzo, estos son tanto la falta de atención y medidas al respecto como también un exceso de frivolización sobre el problema. Por ello, Glòria Sobrero, Fisioterapeuta especializada en Suelo Pélvico y Entrenadora Personal hablará sobre los diferentes aspectos relacionados con este problema que afecta sobre todo a mujeres deportistas y con hijos, aunque no de forma exclusiva. De esta manera abordaremos tanto el problema como las posibles soluciones para paliar en medida de lo posible la IUE de forma aplicable a nuestros entrenamientos.

APLICANDO EL ENTRENAMIENTO DE FUERZA EN ADULTOS MAYORES. SANTI LIÉBANA.

El entrenamiento a clientes de tercera y cuarta edad está convirtiéndose en un segmento de mercado muy importante en centros de Fitness, Entrenamiento Personal e Instalaciones Deportivas en general. Sin embargo, sabiendo los beneficios que ofrece el Entrenamiento con resistencias en este tipo de poblaciones, existen todavía muchos miedos en la aplicación práctica y metodología: Dosis, selección de ejercicios, progresión, etc. En este pequeño taller revisaremos algunos casos prácticos después de más de 15 años de experiencia con clientes de hasta más de 90 años así como los últimos avances en materia científica.

LA CIENCIA DETRÁS DEL FOAM ROLLER. MARC FOLCH.

El Foam Roller, tanto en su formato convencional (el ya clásico “churro” de pilates) como en sus vertientes más adaptadas al Entrenamiento Funcional (Duros, estriados, lisos, etc.) es utilizado en calentamiento, vuelta a la calma, relajaciones, sesiones de movilidad, etc. aunque apenas vemos en la práctica protocolos estructurados con rigor sino más bien simplemente pasadas con el roller de forma intuitiva. Marc Folch, graduado CCAFD y Entrenador Personal nos llevará a la práctica los resultados de los estudios científicos publicados al respecto en esta comunicación.

ENTRENAMIENTO DE HIPERTROFIA EN EL MEDIO ACUÁTICO. JAVIER BERGAS.

En esta comunicación vamos a conocer de primera mano las diferencias existentes a la hora de generar estímulos relacionados con el entrenamiento de fuerza, haciendo especial hincapié en el trabajo orientado al aumento de la masa muscular o hipertrofia. Hablaremos tanto de diferentes mitos relacionados con el Fitness Acuático así como de la programación y parámetros específicos dentro del medio: Volumen, intensidad, descansos, selección de ejercicios, etc con el objetivo de facilitar al asistente las pautas necesarias para nosotros mismos o nuestros clientes.

Para todos aquellos interesados en asistir de manera específica a la jornada del viernes, hemos abierto una modalidad de inscripción específica para la misma:

  • Inscripción individual (sólo viernes): 25 euros.
  • Inscripción grupal (mínimo 3 personas, sólo viernes): 20 euros por persona.
  • Estudiantes CCAFD, TAFAD y cursos SectorFitness (sólo viernes): 15 euros.

Pues recibir más información e inscribirte tanto por mail a lifestudiobaleares@gmail.com como rellenando directamente el formulario que adjuntamos.

Introducción: La calistenia es un ejercicio de acondicionamiento caracterizado por ejercicios con el peso corporal en barras y suelo, siendo en cierto modo comparable a ejercicios de gimnasia o incluso crossfit. La calistenia exige una gran cantidad de fuerza, coordinación y flexibilidad. Hasta la fecha, no hay estudios que hayan examinado los índices de lesiones entre los participantes de calistenia.

Métodos: Utilizando un diseño transversal, se recolectaron datos utilizando una encuesta en línea. El cuestionario fue desarrollado en base a dos herramientas de evaluación validadas para lesiones deportivas y por desgaste:

  1. Lesiones por sobreuso del Centro de Investigación de Trauma Deportivo de Oslo (OSTRC)
  2. Cuestionario OSTRC en Salud.

Los datos sobre aspectos específicos del entrenamiento o ubicación y tipo de lesión-características se evaluaron a través de estandarizada herramientas de evaluación.

Resultados: En nuestra muestra (156 hombres y 28 mujeres), 124 lesiones de 72 personas y 1.288 heridos por 1000 horas de entrenamiento fueron. Se informó de que más del 70% de estas lesiones ocurrieron en la parte superior y se reportaron como lesiones musculares o tendinosas.

Alrededor del 60% de todas las lesiones condujeron a una pérdida de tiempo de entrenamiento, que van desde uno a 220 días (IC: [29.01; 51.27]).

Discusión: Nuestra muestra mostró una menor tasa de lesiones que los deportes con demandas similares. Los médicos, atletas y entrenadores deben estar familiarizados con los tipos de ejercicios específicos de calistenia y el riesgo relacionado de lesiones para construir una base para un buen tratamiento de las lesiones así como una estrategia de prevención suficiente.

El estudio: Kaiser, S., Engeroff, T., Niederer, D., Wurm, H., Vogt, L., & Banzer, W. (2018). The Epidemiological Profile of Calisthenics Athletes.

Los pacientes con cáncer de mama (BC) pierden fuerza muscular durante el tratamiento adyuvante, lo que afecta el funcionamiento físico. El entrenamiento de fuerza máxima (MST), con un énfasis en la velocidad en la fase concéntrica, mejora la fuerza máxima y la eficiencia de la marcha. Sin embargo, el efecto de la MST para los pacientes con BC sometidos a tratamiento sigue siendo difícil de alcanzar.
 
Se ha la viabilidad y los efectos de este entrenamiento en pacientes con BC durante el tratamiento clínico sobre la fuerza muscular máxima y el rendimiento funcional con 30 pacientes con estadio I-III aC fueron asignados en grupos experimentales y de control (TG y CG). TG realizó MST dos veces a la semana durante 3 meses y CG siguió el tratamiento prescrito de BC sin entrenamiento de fuerza. TG realizó cuatro series de cuatro repeticiones (4 × 4) de presión dinámica de piernas con énfasis en la movilización máxima de la fuerza en la acción concéntrica y con una intensidad progresivamente ajustada correspondiente al 85% -90% de una repetición máxima (1RM).
 
Resultados: Después del período MST, TG mostró un aumento significativo de 25 ± 7 kg (23%) en la RM de pierna (P = 0.001). Las mejoras en la fuerza llevaron a un aumento significativo en la distancia de caminata de 6 minutos (8%), la prueba de la silla de 30 segundos (23%), la prueba de subir escaleras (17%) y un aumento significativo en el rendimiento de la caminata de (8%) medido en una prueba de la cinta de correr incremental hasta el agotamiento.
 
En los 3 meses posteriores a la prueba, el CG mostró una disminución significativa de 10 ± 8 kg (9%) en 1RM (P = 0.006). Reducción de la fuerza muscular de la pierna a una disminución significativa en la distancia de caminata de 6 minutos (6%), prueba de sillón de 30 segundos (14%), prueba de ascenso en la escalera en (8%) y reducción del rendimiento de la caminata (17%).
 
El entrenamiento de fuerza máxima fue factible durante el tratamiento y el aumento de la fuerza muscular máxima en pacientes con BC. El aumento de la fuerza condujo a un mejor rendimiento funcional después de 24 sesiones de entrenamiento que duraron solo 20 min. Los resultados sugieren que la aplicación de MST podría acompañar el entrenamiento clínico como parte del tratamiento de los pacientes con BC.
Esta forma de entrenamiento mostró excelentes mejoras en las pruebas de función física y, por lo tanto, debe implementarse como parte de los programas de rehabilitación del cáncer de mama.
 
Con esto queremos decir que:
– Obvio que el entrenamiento de fuerza tampoco va a ser la píldora mágica contra la enfermedad, pero sí un pilar elemental en la calidad de vida de la enferma.
– Los resultados no quieren decir que cojas a cualquier mujer con cáncer de mama y le pongas el primer día y así como así a entrenar fuerza máxima.
 
El estudio: Cešeiko, R., Tomsone, S., Srebnijs, A., Vētra, A., Timofejevs, M., Purmalis, E., & Eglītis, J. (2018). Maximal Strength Training for Breast Cancer Patients Undergoing Adjuvant Treatment.

El tapering o fase de descarga es uno de los elementos que más temor (incluso siendo discutidos por Morton, 1993) ha dado durante mucho tiempo a los deportistas, especialmente a los de fuerza, por la posibilidad de perder parte de su capacidad desarrollada durante el entrenamiento pese a que ya existen evidencias sobre su utilidad hace varias décadas (Shepley, 1992). Sin embargo, son ya innumerables los estudios que hablan de los beneficios de programar descansos de varios días dentro de las planificaciones de cada individuo, con ciertas diferencias (obvias) respecto a las características tanto del individuo como del entrenamiento realizado, por útiles para todos los niveles y objetivos.

Además, uno de los detalles más importantes a la hora de programar esta “fase de descarga” consiste en la reducción del volumen de entrenamiento y no de la intensidad del mismo (ya comprobados en Gibala, 1994). Es decir, vamos a trabajar en sesiones con menor frecuencia y volumen (series) que en el resto de etapas, pero manteniendo e incluso en algún caso aumentando la intensidad de las mismas.

El propio estudio de Shepley comparó tres tipos distintos de tapering a la hora de medir los cambios en Vo2máx entre descanso total, tapering de baja intensidad y tapering de alta intensidad. Los resultados en 7 días fueron significativamente superiores para el grupo de alta intensidad (22% de incremento).

Según un estudio publicado hace tan sólo unos días (Pritchard, 2018), 11 hombres entrenados en fuerza (21.3 ± 3.3 años, 92.3 ± 17.6 kg, peso muerto 1RM 1.9 ± 0.2 veces el peso corporal) se dividieron en dos bloques de entrenamiento de fuerza de cuatro semanas fueron seguidos por una semana cónica con volumen reducido (~ 70%) que involucraba una intensidad aumentada (5.9%) o disminuida (-8.5%). Las pruebas se realizaron antes del entrenamiento (T1), después de la capacitación (T2) y después de la reducción (T3). Se midieron la testosterona salival y el cortisol, la creatina quinasa plasmática, un análisis diario de las demandas de vida en el cuestionario de los atletas, el salto contramovimiento (CMJ), la tracción isométrica del muslo medio (IMTP) y el press de banca (IBP).

Resultados:
La altura de CMJ mejoró significativamente con el tiempo (p <0.001), con aumentos significativos desde T1 (38.0 ± 5.5 cm) hasta T2 (39.3 ± 5.3 cm, p = 0.010) y T3 (40.0 ± 5.3 cm, p = 0.001), y de T2 a T3 (p = 0.002). Tiempo de vuelo CMJ: el tiempo de contracción aumentó significativamente con el tiempo (p = 0.004), con aumentos significativos desde T1 (0.747 ± 0.162) a T2 (0.791 ± 0.163, p = 0.012). La fuerza máxima relativa del IMTP mejoró significativamente con el tiempo (p = 0,033), con incrementos significativos desde T1 (34,7 ± 5,0 N / kg) a T2 (35,9 ± 4,8 N / kg; p = 0,013). No se encontraron cambios significativos entre los cirios. Sin embargo, el estrechamiento de mayor intensidad produjo pequeños aumentos de ES en T3 frente a T1 para fuerza máxima relativa IMTP, altura CMJ y tiempo de vuelo: tiempo de contracción, mientras que el tapering de menor intensidad solo produjo pequeñas mejoras ES en T3 frente a T1 para altura CMJ .

Este sábado estaremos en Palma de Mallorca (Gimnàs Olimpic) revisando tanto este como otros muchos estudios relacionados con las últimas tendencias en Entrenamiento de la Fuerza. Será de 9.30 a 13.30 horas y puedes recibir más información sobre el mismo contactando por mail en baleares@sectorfitness.com o por whatsapp en el 605.45.42.15 (Santi).

Referencias:

  • Gibala, M. J., MacDougall, J. D., & Sale, D. G. (1994). The effects of tapering on strength performance in trained athletes. International Journal of Sports Medicine, 15(08), 492-497.
  • Morton, R. H. (1993). Uncertain on the effects of tapering. Journal of Applied Physiology, 75(3), 1433-1435.
  • Pritchard, H. J., Barnes, M. J., Stewart, R. J., Keogh, J. W., & McGuigan, M. R. (2018). Higher vs. Lower Intensity Strength Training Taper: Effects on Neuromuscular Performance. International Journal of Sports Physiology and Performance, 1-22.
  • Shepley, B., MacDougall, J. D., Cipriano, N., Sutton, J. R., Tarnopolsky, M. A., & Coates, G. (1992). Physiological effects of tapering in highly trained athletes. Journal of Applied Physiology, 72(2), 706-711.

La variabilidad de la Frecuencia Cardíaca (HRV) se ha convertido en apenas un par de años en uno de los elementos más sorprendentes tanto en su propio concepto en sí como en las aplicaciones directas que tiene en el campo de la Actividad Física. Sin embargo (empezando por propiamente un servidor) tampoco acaba de quedar muy clara la aplicación ni la forma de utilizar la misma con nuestros clientes, por lo que hemos optado por contar con la colaboración de Adam Virgile y la traducción de un blog de gran calidad que realizó hace apenas unos días.

Post Original: ShakeBot

VARIABILIDAD DE LA FRECUENCIA CARDÍACA (VFC) EN EL DEPORTE: UNA REVISIÓN DE LA INVESTIGACIÓN

La mayoría de los atletas y profesionales de ciencias del deporte entienden la importancia de la recuperación después del ejercicio, que se define como el retorno de la homeostasis del cuerpo después del entrenamiento hasta el preentrenamiento o aproximación a los niveles previos al entrenamiento [28].

La recuperación implica descansar adecuadamente entre las sesiones de entrenamiento (o competición, lógicamente) para permitir que el cuerpo se recupere y fortalezca en preparación para la sesión posterior. El rendimiento atlético óptimo es compatible cuando se permite la recuperación al estado de pre-entrenamiento o cerca de los niveles previos al entrenamiento. Si la recuperación es insuficiente, se debe esperar un límite-obstáculo en la adaptación fisiológica y un rendimiento atlético reducido [29, 55-57]. La recuperación juega un papel importante en la minimización de los efectos negativos del entrenamiento (fatiga) a la vez que conserva el efecto positivo (mejor estado físico / fuerza / rendimiento). Si la recuperación no se controla después del ejercicio, la fatiga puede acumularse y volverse excesiva, lo que resulta en un rendimiento atlético reducido y, potencialmente, una caída en el síndrome de sobreentrenamiento. En su esencia, el síndrome de sobreentrenamiento se caracteriza por una combinación de sobrecarga excesiva en el estrés del entrenamiento y una recuperación inadecuada, lo que lleva a la fatiga y la disminución del rendimiento [30]. La variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV) es un método no invasivo que se cree que proporciona datos valiosos sobre la recuperación y los cambios de adaptación fisiológica que se producen en respuesta a la actividad física. El uso de HRV como una herramienta de monitoreo para estos propósitos será discutido en las siguientes secciones.

VARIABILIDAD DE FRECUENCIA CARDÍACA (HRV) Y SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO (ANS)

La variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV) implica la medición de la variación en el tiempo entre latidos cardíacos individuales durante ciclos cardíacos consecutivos, que pueden estimar el nivel de actividad del sistema nervioso autónomo (SNA, también conocido como neurovegetativo o visceral) de una persona, [1]. El ANS trabaja para mantener la homeostasis durante y después del ejercicio; el examen de la respuesta ANS a los cambios en el estrés del entrenamiento puede indicar la capacidad del cuerpo para tolerar o adaptarse a un estímulo de ejercicio [2, 3]. El ANS controla la función cardiovascular a través de la modulación simpática y parasimpática [4]. Dado que este equilibrio simpático-parasimpático controlado por ANS puede alterarse tras los cambios en el estrés de entrenamiento [5, 6], se han utilizado índices de monitorización de la VFC (estimación indirecta de la función ANS) para comprender mejor la adaptación / inadaptación del entrenamiento en atletas [7-11 ] De hecho, HRV ha demostrado ser un predictor válido y confiable de la función ANS [22]. La gestión eficaz del estrés de entrenamiento a través de la monitorización de la VFC puede mejorar la periodización del entrenamiento, lo que puede mejorar el rendimiento atlético. La VFC se ha recogido en diversos momentos dentro de un día (después del ejercicio, en la noche, al despertar, etc.); los datos descritos se enfocarán en los estudios donde se recolectó la VFC al despertar o en reposo antes del ejercicio.

LOS AUMENTOS SON MEJORES?

En general, un aumento en la HRV indica una adaptación de entrenamiento beneficiosa y un mejor estado de recuperación, mientras que una reducción en la HRV refleja el estrés y un peor estado de recuperación. Se han reportado disminuciones agudas en la HRV después del entrenamiento de resistencia intenso [12, 26], entrenamiento de fuerza [13], entrenamiento combinado [14], entrenamiento deportivo específico [15-19] y competición [20, 21]. Dados estos informes, y otros, se piensa comúnmente que la baja HRV brinda un reflejo de la fatiga aguda por el entrenamiento o la propia competición. Por ejemplo, se observó una reducción de la HRV en los remeros de élite durante un período intensivo de entrenamiento de 26 semanas previo a los Juegos Olímpicos de 2012 [12]. En los levantadores de pesas masculinos de élite con más de 6 años de participación en competiciones nacionales o internacionales, la HRV disminuyó después del entrenamiento, seguido de un retorno al estado inicial después de que se dio el tiempo para la recuperación [13]. La combinación de bajo HRV y alta carga de entrenamiento agudo se asoció con un mayor riesgo de lesiones en los atletas CrossFit [14]. El HRV se correlacionó negativamente con la carga de entrenamiento en jugadores de fútbol de la División I de la NCAA, y los jugadores más grandes experimentaron mayores reducciones de HRV durante el entrenamiento intensificado que sus contrapartes más pequeñas [15]. En las jugadoras universitarias de fútbol, ​​una menor capacidad física y una mayor fatiga percibida se asociaron con una disminución de la HRV [18]. Los nadadores de la División I de la NCAA también exhibieron HRV reducida y percepción de bienestar durante dos semanas de entrenamiento de sobrecarga. Las calificaciones de bienestar y HRV aumentaron nuevamente a los niveles basales durante las siguientes dos semanas de reducción progresiva (es decir, entrenamiento no intensificado) lo que condujo a una competencia de campeonato [19]. En un metanálisis reciente y una revisión sistemática, las mejoras en el rendimiento deportivo se asociaron con aumentos concurrentes en las medidas de la VFC en reposo [9]. Los autores sugieren que estos aumentos observados se vieron facilitados por las adaptaciones positivas al entrenamiento y la modulación asociada de la FC parasimpática [9].

DESCUBRIENDO EL HRV: ¿LAS DISMINUCIONES SON MEJORES?

Aunque el aumento de la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV) generalmente se relaciona con una mejor recuperación y rendimiento, este no es siempre el caso [23, 24, 28, 31-33]. En los atletas de resistencia de élite, la disminución del rendimiento en una prueba de ejercicio incremental máxima se asoció con valores de HRV semanales aumentados después de un período de sobrecarga de 3 semanas [24]. Se realizó un pequeño estudio interesante sobre 3 jugadores de tenis de alto nivel [23]. Después de un período de sobrecarga de 30 días, la HRV se redujo, como se esperaba, pero también se observaron mejoras en la capacidad aeróbica (VO2max), el salto en una sola pierna y el rendimiento del índice de caída de caída [23]. En las luchadoras de élite, los investigadores pudieron identificar a los atletas que estaban excesivamente entrenados (el estado de fatiga que precede al sobreentrenamiento) y sobre entrenados (es decir, fatigados en exceso) utilizando las mediciones de HRV [31]. Sin embargo, los factores de identificación para la extralimitación y el sobreentrenamiento incluyeron tanto aumentos como disminuciones en diversos índices de VFC [31]. Estaba claro que los períodos de entrenamiento excesivo y de recuperación inadecuada daban como resultado un desequilibrio de ANS, pero dado que las drásticas perturbaciones de HRV se desplazaron en cualquier dirección, es difícil descifrar la aplicación práctica de los resultados. Además, ha habido informes de que los cambios en la VFC no ocurren en atletas sobreentrenados con entrenamiento a corto plazo (6 días) o períodos de sobreentrenamiento a largo plazo (6 meses) [32, 33].

AÑADIENDO COMPLEJIDAD: LA VARIACIÓN INTER E INTRAPERSONAL

Existe una variabilidad extrema en las respuestas de VFC entre individuos, lo que puede contribuir a la variación de los resultados basados ​​en la cohorte [39, 40]. Por ejemplo, se observaron diferencias sustanciales entre los remeros de clase mundial [39], y también entre los lanzadores de béisbol profesionales [40]. Además del acondicionamiento deportivo, la edad, el sexo y la etnia son factores que contribuyen a las diferentes respuestas de HRV entre las personas [42-45].

Además, parece que la forma en que las respuestas de HRV de un individuo cambian con el tiempo están influenciadas por ciertos factores, como la intensidad del entrenamiento y la masa corporal. La investigación apoya que los cambios de hrv intraindividuales son mucho más sensibles durante los períodos de entrenamiento intensificado, en comparación con los valores iniciales. La variación de las respuestas de HRV intraindividuales aumentó durante los períodos de entrenamiento más intensos en equipos de jugadores de fútbol y nadadores de la División I de la NCAA, y en un pequeño estudio de caso de atletas de resistencia de élite [8, 15, 16, 19]. También se observaron relaciones significativas entre la variedad de respuesta de HRV individual y la masa corporal en el mismo grupo de jugadores de fútbol de la División I de la NCAA [15, 16]. Las respuestas de HRV son sensibles incluso a pequeños cambios en el estrés psicológico [46-48, 54], el estado emocional y de atención [46, 49, 50, 54] y la ansiedad [51-54], lo que aumenta la complejidad de la interpretación del VFC individual del atleta.

Tratar de determinar si la HRV aumenta o disminuye son “mejores” me recuerda a esta gran escena de Billy Madison.

EVIDENCIA DE ENTRENAMIENTO PRESCRITO POR HRV

Existe evidencia de que la manipulación de variables de entrenamiento basadas en la HRV puede ser una estrategia efectiva para mantener o mejorar el rendimiento deportivo. Algunos estudios investigaron la capacitación guiada por VFC versus la capacitación planificada previamente. En el entrenamiento guiado por HRV, si la HRV del atleta es normal o mayor de lo normal, se le prescribirá una sesión de entrenamiento intenso, pero si la HRV del atleta es inferior a lo normal, se le prescribirá una sesión de baja intensidad. Con entrenamiento planeado previamente, los atletas realizaron los programas según lo prescrito, independientemente del estado de HRV. Se observaron resultados positivos con el entrenamiento guiado por HRV, en comparación con el entrenamiento planeado previamente [25, 27], pero las diferencias en uno de estos estudios no fueron estadísticamente significativas [27]. Un grupo separado de investigadores redujo la intensidad del ejercicio cuando se observó una reducción de la HRV del atleta [6, 26]. La modulación de la intensidad del ejercicio basada en la HRV mantuvo los niveles de aptitud en comparación con los grupos de control, lo que indica la utilidad potencial del uso de la VFC en los atletas [6, 28]. Además, un grupo de esquiadores de élite nórdicos se benefició recientemente del entrenamiento guiado por HRV [41].

APLICABILIDAD Y CONCLUSIÓN

La variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV) es un indicador válido y fiable de la función del sistema nervioso autónomo (SNA), que indica el estado de la homeostasis corporal [22]. Aunque la investigación aún es reciente, parece que, con mayor probabilidad que no, la disminución de la HRV representa un cambio hacia la dominancia simpática, lo que indica un mayor estrés de entrenamiento y un peor estado de recuperación [12-21, 27]. Múltiples estudios han encontrado cambios en la VFC desde la dominancia vagal hasta la dominancia simpática cuando los atletas se entrenan en exceso [34-36]. Sin embargo, los resultados son mixtos [23, 24, 28, 31-33]. Aunque las empresas han trabajado arduamente para hacer que la HRV sea accesible a través de aplicaciones móviles [37], la validez de usar tales dispositivos para la monitorización de la HRV se considera cuestionable [38]. Ha habido una variación extraordinaria en la metodología utilizada para cuantificar las respuestas de HRV en la investigación hasta el momento, incluidas las diferencias en el posicionamiento del atleta durante la medición, duración y hora del día, haciendo que la aplicación práctica sea difícil de soportar, actualmente [6, 28].

Si bien el monitoreo de la HRV se está volviendo cada vez más atractivo debido a la creciente disponibilidad de tecnología capaz de medirlo [28], su aplicación más allá de los escenarios de investigación es tema de debate. El análisis de HRV puede ser un método económico, rápido y no invasivo para monitorear la recuperación del ejercicio y la preparación para entrenar. Sin embargo, dada la escasez de investigación y la variación en las metodologías utilizadas para evaluar la HRV en la mañana y antes del ejercicio como una herramienta de monitoreo de atletas hasta la fecha, no recomendaría la prescripción de recomendaciones de entrenamiento basadas únicamente en los análisis de HRV, en este momento. Si / cuando la HRV se utiliza en conjunto con otros índices recopilados para determinar la recuperación del atleta o el estado de adaptación fisiológica, la interpretación de los resultados debe integrarse y analizarse cuidadosa y cautelosamente.

Reference

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  3. Aubert, A.E., Seps, B. and Beckers, F., 2003. Heart rate variability in athletes. Sports medicine, 33(12), pp.889-919.
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  5. Pichot, V., Busso, T., Roche, F., Garet, M., Costes, F., Duverney, D., Lacour, J.R. and Barthélémy, J.C., 2002. Autonomic adaptations to intensive and overload training periods: a laboratory study. Medicine and science in sports and exercise, 34(10), pp.1660-1666.
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  8. Plews, D.J., Laursen, P.B., Kilding, A.E. and Buchheit, M., 2012. Heart rate variability in elite triathletes, is variation in variability the key to effective training? A case comparison. European journal of applied physiology, 112(11), pp.3729-3741.
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  10. Flatt, A.A., Esco, M.R., Allen, J.R., Robinson, J.B., Bragg, A., Keith, C.M., Fedewa, M.V. and Earley, R.L., 2018. Cardiac-Autonomic Responses to In-Season Training Among Division-1 College Football Players. Journal of strength and conditioning research.
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  13. Chen, J.L., Yeh, D.P., Lee, J.P., Chen, C.Y., Huang, C.Y., Lee, S.D., and Kuo, C.H. (2011). “Parasympathetic nervous activity mirrors recovery status in weightlifting performance after training.” The Journal of Strength & Conditioning Research, 25(6), 1546-1552.
  14. Williams, S., Booton, T., Watson, M., Rowland, D. and Altini, M., 2017. Heart Rate Variability is a Moderating Factor in the Workload-Injury Relationship of Competitive CrossFit™ Athletes. Journal of sports science & medicine, 16(4), p.443.
  15. Flatt, A.A., Esco, M.R., Allen, J.R., Robinson, J.B., Earley, R.L., Fedewa, M.V., Bragg, A., Keith, C.M. and Wingo, J.E., 2017. HEART RATE VARIABILITY AND TRAINING LOAD AMONG NCAA DIVISION-1 COLLEGE FOOTBALL PLAYERS THROUGHOUT SPRING CAMP.
  16. Stanley, J, Peake, JM and Buchheit, M. Cardiac parasympathetic reactivation following exercise: implications for training prescription. Sports Med 43: 1259-1277, 2013
  17. Vilamitjana, J.J., Lentini, N.A., Pérez-Júnior, M.F. and Verde, P.E., 2014. Heart rate variability as biomarker of training load in professional soccer players. Medicine Science in Sports and Exercise, 46(5), pp.1-7.
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Miembro del estudio de Ikeda realizando el estiramiento de extensores de rodilla. El mismo aportó diferentes beneficios en el rendimiento de los sujetos miembros del estudio pese a una ejecución, a tenor de la imagen, bastante discutible.

El propósito de este estudio fue evaluar los cambios en la flexibilidad y el rendimiento muscular después del entrenamiento de estiramiento durante 6 semanas.

Doce hombres jóvenes sanos fueron asignados a un grupo de estiramiento y 13 a un grupo de control. Los participantes del grupo de estiramiento realizaron estiramientos estáticos de los extensores de la rodilla (6 repeticiones de 30 segundos de estiramiento) durante 6 semanas. Rango de movimiento de flexión de la rodilla (KFROM), resistencia de extensión de pierna, velocidad de desarrollo de fuerza (RFD) en extensión de pierna, rendimiento de salto (altura de salto de sentadilla y contramovimiento e índice de salto de rebote) e índice de disminución de fuerza de 50 repeticiones de rodilla isocinética extensión (resistencia muscular) se midieron antes y después de las intervenciones.

En el grupo de estiramiento, KFROM aumentó significativamente de 145.2 ± 17.3 a 158.7 ± 6.3 ° (p <0.05), mientras que RFD mejoró significativamente de 10,173 ± 2,401 a 11,883 ± 2,494 N · s (p <0,05). Por el contrario, la fuerza de extensión de pierna y el rendimiento de salto de cada tipo de salto no mejoraron significativamente. Además, la resistencia muscular disminuyó significativamente. Todas las variables permanecieron sin cambios en el grupo de control.

En conclusión, 6 semanas de entrenamiento de estiramiento de extensores de rodilla mejoraron KFROM y RFD en la extensión de la pierna, pero no la fuerza de extensión de la pierna y el rendimiento del salto; además, la resistencia muscular disminuyó. Estos hallazgos indican que este protocolo de entrenamiento de estiramiento puede ser utilizado por atletas en deportes que requieren alta flexibilidad y aquellos que requieren un esfuerzo de alta potencia.

Pese a que por ejemplo en este mismo estudio se echa de menos una comparación con otras técnicas de movilidad, como pueden ser estiramientos activos, dinámicos o incluso liberación miofascial, encontramos que existen mejoras y aplicaciones prácticas del estiramiento estático convencional, un método que en estos últimos tiempos ha sido un tanto demonizado por supuestos expertos en Actividad Física.

El estudio: Ikeda, N., & Ryushi, T. (2018). Effects of 6-Week Static Stretching of Knee Extensors on Flexibility, Muscle Strength, Jump Performance, and Muscle Endurance. Journal of Strength and Conditioning Research, 1. doi:10.1519/jsc.0000000000002819

Hoy os presentamos un ESTUDIO PILOTO (así que hay que considerarlo como tal, ojo) en el que se han sacado conclusiones respecto a la preparación a la competición de halterofilia que pueden ser muy interesantes en un futuro. Veamos:

El presente estudio analizó la reducción del volumen de entrenamiento de “max – máximo diario” (cerca de las cargas máximas) en comparación con el entrenamiento de mayor volumen periodizado en levantadores de potencia que se preparan para la competencia.

Diez levantadores de potencia competitivos se dividieron en 2 grupos (grupo MAX y grupo PER) y participaron en una intervención de capacitación de 10 semanas ya sea siguiendo un protocolo de entrenamiento “max. Diario” o un protocolo de entrenamiento periodizado tradicional mientras se preparaban para la competencia. Todos los participantes se sometieron a pruebas de 1RM de sentadilla (SQ), press de banca (BP) y peso muerto (DL) antes de la intervención de 10 semanas.

El grupo MAX realizó series de repeticiones únicas utilizando una carga que igualaba a una clasificación de RPE de 9-9.5, mientras que el grupo PER realizó un entrenamiento de mayor volumen periodizado con cargas que iban desde 70% 1RM hasta 93% 1RM, así como una fase de descarga al final del periodo de entrenamiento. Ambos grupos fueron probados después de la intervención de capacitación de 10 semanas en los Campeonatos Nacionales afiliados a la IPF griega.

En el grupo PER, el total de levantamiento de potencia (PL) aumentó para P1 y P3 en un 2% y un 6,5% respectivamente, mientras que P2 no experimentó cambios. En el grupo MAX, el PL total aumentó para P1 y P2 en 4.8% y 4.2% respectivamente, mientras que disminuyó en 0.5%, 3.4% y 5% para P3, P4 y P5 respectivamente. En el grupo MAX peri, el PL total aumentó para P1-4 en un 3.6%, 4.2%, 4.5% y 1.8% respectivamente, mientras que disminuyó en 1.2% para P5.

Los resultados de este estudio piloto muestran que el entrenamiento “diario máximo” basado en EPR y de una sola repetición puede ser una estrategia favorable para algunos levantadores de potencia principiantes e intermedios que se preparan para la competencia, mientras que puede reducir el rendimiento para otros.

Además, sugiere que el rendimiento puede ser comparable al entrenamiento periodizado tradicional durante ciclos de entrenamiento más cortos, aunque se necesita un trabajo futuro con muestras más grandes para probar más esto. El entrenamiento práctico de “máximo diario” puede ser útil para los atletas de PL que buscan mantener la fuerza durante períodos con tiempo de entrenamiento limitado disponible.

El propósito del presente estudio fue comparar las respuestas fisiológicas y de esfuerzo percibido de dos protocolos diferentes de entrenamiento por intervalos: disminuir y aumentar la distancia, emparejados para la distancia total, a lo largo de un período de entrenamiento de seis semanas.

Métodos
Cuarenta estudiantes de educación física masculina (23 ± 1.3 años; importante resaltarlo) fueron asignados aleatoriamente al grupo de entrenamiento con intervalo creciente o decreciente (ITG y DTG). El ITG realizó un entrenamiento de intervalo de distancia creciente (100-200-300-400-500m) y el DTG realizó un entrenamiento de intervalo de distancia decreciente (500-400-300-200-100m), dos veces por semana para cada uno. La frecuencia cardíaca (FC) y la tasa de esfuerzo percibido (RPE) se controlaron en cada una de las sesiones de seis semanas del programa de entrenamiento.

Resultados
Los valores medios de FC fueron significativamente más altos (p = 0,00) en el DTG (181 ± 2,8 bpm) en comparación con el ITG (163 ± 10,4 bpm). Los valores medios de RPE fueron significativamente más altos (p = 0,00) en el ITG (7,5 ± 0,3 a.u.) en comparación con el DTG (5,8 ± 0,6 a.u.). El cambio porcentual en las respuestas de RPE a lo largo del programa de entrenamiento de seis semanas fue significativamente mayor (p = .00) en el DTG (50% ± 0.7) en comparación con el ITG (25% ± 0.7).

Conclusiones
Los hallazgos demostraron que las respuestas fisiológicas pueden no necesariamente coincidir con el esfuerzo percibido del participante, y que además de la carga física de entrenamiento, una sensación de alivio del logro es probablemente un factor importante a considerar durante el entrenamiento.

El estudio: Meckel, Y., Zach, S., Eliakim, A., & Sindiani, M. (2018). The interval-training paradox: Physiological responses vs. subjective rate of perceived exertion. Physiology & Behavior.

La participación en Crossfit ha experimentado un crecimiento exponencial. Al igual que otros deportes, es posible que una participación exitosa en Crossfit dependa de un constructo conocido como Grit (no confundir con el programa de Les Mills). Grit se considera un cuestionar aplicable a diferentes disciplinas deportivas o incluso profesionales consistente en una combinación de perseverancia de esfuerzo (PE) y consistencia de interés (IC) y se ha evaluado en otras poblaciones con la escala de Grit de 12 puntos. La capacidad de evaluar de era confiable el peso entre los participantes de Crossfit puede permitirles a los participantes y entrenadores monitorear ambos elementos de PE y CI a fin de desarrollar aún más las habilidades de participación de Crossfit.

Por lo tanto, el propósito de este estudio fue examinar la fiabilidad de la Escala de Grit de 12 puntos entre los participantes adultos de Crossfit. La Escala de Grit de 12 puntos se administró electrónicamente dos veces a 25 participantes adultos de Crossfit (mujeres: 11, hombres: 14) separadas por al menos dos semanas. Los resultados de las dos administraciones de la Grit Scale de 12 puntos se compararon con una batería de análisis estadísticos para evaluar la fiabilidad de la Grit Scale de 12 puntos. Los puntajes test-retest de 12 puntos Grit Scale fueron: 49.8 ± 5.3 y 50.2 ± 5.4.

Las estadísticas de confiabilidad junto con los límites de confianza del 90% fueron las siguientes: el coeficiente de confiabilidad entre clases fue r = 0.87 (UL: 0.94, LL: 0.73), el coeficiente de confiabilidad intraclase fue ICC = 0.91 (UL: 0.96, LL: 0.83), Error estándar de Medición (SEm) = 1.6 (UL: 2.2, LL: 1.3), Δ Significa puntajes de grano de 12 puntos = -0.3 ± 2.3 (UL: 0.6, LL: -1.2), y error típico CV% = 3.4 (UL: 4.8 , LL: 2.7). El gráfico de Bland-Altman sugirió un acuerdo entre las dos administraciones de la Escala de Grit de 12 puntos sin evidencia de heterocedasticidad. Los resultados de la Escala de Grit de 12 puntos y las subescalas variaron de confiabilidad moderadamente alta a excelente entre los participantes adultos de Crossfit.

El estudio: Cazayoux, M., Bishop, A., Navalta, J., Harris, C., Adams, K., & DeBeliso, M. (2018). THE RELIABILITY OF THE 12-ITEM GRIT SCALE AMONG CROSSFIT PARTICIPANTS. European Journal of Physical Education and Sport Science.

Link al estudio completo AQUÍ.

Enlace al GRIT Scale (en inglés) AQUÍ