El dolor de hombro es un problema clínico común que afecta a la mayoría de las personas en su vida. A pesar de la alta prevalencia de la patología del manguito de los rotadores en estos individuos, la patogénesis de la enfermedad del manguito de los rotadores sigue sin estar clara. Los mecanismos relacionados con la posición y el movimiento de la enfermedad del manguito rotador a menudo se proponen, pero no se comprenden bien.

El propósito de este estudio fue determinar el impacto de alterar sistemáticamente el plano glenohumeral en las proximidades subacromiales a través de la elevación del brazo como medidas de riesgo de compresión del tendón. Modelos tridimensionales de húmero, escápula, ligamento coracoacromial y supraespinoso fueron reconstruidos a partir de imágenes de resonancia magnética en 20 sujetos. La elevación glenohumeral se impuso en los modelos del tendón humeral y supraespinoso para tres planos glenohumerales, que se eligieron para representar la flexión, la abducción del plano escapular y la abducción en base a los valores promedio de un estudio previo de individuos asintomáticos.

La proximidad subacromial se cuantificó como la distancia mínima entre el tendón supraespinoso y el arco coracoacromial (acromion y ligamento coracoacromial), el área superficial del tendón supraespinoso a 2 mm de la proximidad del arco coracoacromial y el volumen de intersección entre el tendón supraespinoso y el arco coracoacromial . Las medidas de compresión del supraespinoso subacromial modeladas más bajas se produjeron durante la flexión en ángulos de elevación más bajos. Este hallazgo fue consistente en las tres medidas de proximidad subacromial. El conocimiento de este rango de riesgo reducido puede ser útil para informar estudios futuros relacionados con la educación del paciente y el diseño ergonómico para prevenir el desarrollo del dolor y la disfunción del hombro.

El estudio: Lawrence, R. L., Sessions, W. C., Jensen, M. C., Staker, J. L., Eid, A., Breighner, R., … & Ludewig, P. M. (2018). The effect of glenohumeral plane of elevation on supraspinatus subacromial proximity. Journal of Biomechanics.

Los esguinces de tobillo son lesiones musculoesqueléticas comunes y potencialmente limitantes que a menudo conducen a la inestabilidad crónica del tobillo (ICA). El ICA se ha relacionado con deficiencias en el control postural y neuromuscular; sin embargo, se ha hablado de hallazgos al menos a fecha de hoy inconsistentes. Los individuos que experimentan un esguince de tobillo lateral, pero no desarrollan inestabilidad, denominados copers, pueden adaptar diferentes estrategias de control neuromuscular después de la lesión. Este estudio tuvo como objetivo comparar el control postural y la actividad electromiográfica (EMG) de los músculos de la cadera y el tobillo durante la realización del Star Excursion Balance Test (SEBT) en sujetos con y sin ICA.

Método
48 participantes se clasificaron en tres grupos (16 de control, 16 copers, 16 ICA) según el historial de esguinces de tobillo y el puntaje de Cumberland Tobille Instability Tool. Las medidas de resultado incluyeron la distancia de alcance normalizada, el centro de presión (COP) y la activación EMG integrada de glúteo medio (Gmed), glúteo mayor (Gmax), tibial anterior (TA) y peroneo largo (PL) durante cada dirección de alcance de SEBT.

Resultados
Comparado con los copers y los controles, el grupo ICA demostró una disminución significativa del control postural (distancia de alcance y medidas de COP, p <0.05) y menor actividad EMG de AT en la dirección anterior (CAI: 33.1% ± 10.1% versus copers: 44.8% ± 12.7% versus controles: 51.7% ± 8.4%, p <0.01) y Gmax en la dirección posterolateral (CAI: 25.6% ± 9.4% versus copers: 37.5% ± 13.8% versus controles: 40.2% ± 17.2%, p = 0.011).

Conclusión
La alteración en la actividad muscular proximal y distal parece afectar negativamente el control postural y la calidad del movimiento, lo que puede conducir a deterioros funcionales prolongados. Por lo tanto, implementar ejercicios de cadera y tobillo en la rehabilitación de la inestabilidad del tobillo podría beneficiar a estos pacientes.

Este estudio comparó datos cinéticos y cinemáticos de tres sesiones diferentes de entrenamiento basado en la velocidad (VBT) y una sesión de entrenamiento porcentual máxima (1RM) de 1 repetición (PBT) utilizando como ejercicio el Back Squat de profundidad completa y peso libre con esfuerzo concéntrico máximo.

Métodos:
Quince hombres entrenados en la fuerza realizaron cuatro sesiones aleatorias de entrenamiento de la fuerza con 96 horas de diferencia: la sesión de PBT involucró cinco series de cinco repeticiones usando 80% 1RM; la sesión del perfil de velocidad de carga (LVP) contenía cinco series de cinco repeticiones con una carga que se podía ajustar para alcanzar una velocidad objetivo establecida a partir de una ecuación LVP individualizada al 80% 1RM; sets fijos 20% de pérdida de velocidad (FSVL20) sesión que consistía en cinco series al 80% 1RM pero los sets terminaban una vez que la velocidad media (MV) caía por debajo del 20% de la velocidad umbral o cuando se completaban cinco repeticiones por serie; los conjuntos de variables 20% de la sesión del umbral de pérdida de velocidad (VSVL20) comprendieron 25 repeticiones en total, pero los participantes realizaron tantas repeticiones en un conjunto como sea posible hasta que se excedió el umbral de pérdida de velocidad del 20%.

Resultados:
Cuando se promediaron en todas las repeticiones, MV y velocidad máxima (PV) fueron significativamente (p <0.05) más rápidas durante el LVP (MV: ES = 1.05; PV: ES = 1.12) y FSVL20 (MV: ES = 0.81; PV: ES = 0.98) sesiones en comparación con PBT. El tiempo medio bajo tensión (TUT) y el TUT concéntrico fueron significativamente menores durante la sesión de LVP en comparación con PBT. La sesión FSVL20 tuvo significativamente menos repeticiones, TUT total y TUT concéntrico que PBT. No se encontraron diferencias significativas para todas las otras mediciones entre cualquiera de las sesiones.

Conclusiones
VBT permite velocidades más rápidas, evita el estrés mecánico innecesario adicional pero mantiene medidas similares de fuerza y ​​potencia de salida en comparación con PBT orientado a la fuerza.

El estudio: Banyard, H. G., Tufano, J. J., Delgado, J., Thompson, S. W., & Nosaka, K. (2018). Comparison of Velocity-Based and Traditional 1RM-Percent-Based Prescription on Acute Kinetic and Kinematic Variables. International Journal of Sports Physiology and Performance, 1-28.

Esta revisión tuvo como objetivo determinar si la evaluación del número total de series es un método válido para cuantificar el volumen de entrenamiento en el contexto del entrenamiento de hipertrofia. El 18 de mayo de 2018 se realizó una búsqueda bibliográfica en 2 bases de datos (PubMed y Scopus). Después de analizar 2.585 artículos resultantes, se incluyeron los estudios que cumplían los siguientes criterios: (a) los estudios eran ensayos controlados aleatorios, (b) los estudios comparaban número total de series, rango de repetición o frecuencia de entrenamiento, (c) intervenciones que duró al menos 6 semanas, (d) sujetos tuvieron un mínimo de 1 año de experiencia en entrenamiento de resistencia, (e) edad de los sujetos de 18 a 35 años, (f) los estudios informaron cambios morfológicos a través de métodos de evaluación directa o indirecta, (g) los estudios incluyeron participantes sin afecciones médicas conocidas, y (h) los estudios se publicaron en revistas revisadas por pares. Catorce estudios cumplieron los criterios de inclusión. De acuerdo con los resultados de esta revisión, el número total de series al fallo, o cerca de, parece ser un método adecuado para cuantificar el volumen de entrenamiento cuando el rango de repetición se encuentra entre 6 y 20+ si todas las demás variables se mantienen constantes. Este enfoque requiere un mayor desarrollo para evaluar si un número específico de conjuntos es clave para inducir ganancias musculares óptimas.

Detalles que podemos encontrar más allá:

  • El propio estudio indica que si dejamos 4 repeticiones en reserva o más, la cuantificación por número de series deja de ser fiable.
  • Ciertas variables como pueden ser la intensidad podrían ser bastante relativas en algunos casos.
  • El estudio está hecho con personas experimentadas en entrenamiento y jóvenes (de 18 a 35 años), deberíamos ver qué sucede con otros perfiles de sujetos.

El estudio: Baz-Valle, E. N. E. K. O., Fontes-Villalba, M., & Santos-Concejero, J. (2018). Total Number of Sets as a Training Volume Quantification Method for Muscle Hypertrophy: A Systematic Review. Journal of strength and conditioning research.

LINK AL ESTUDIO COMPLETO

Justo esta mañana me ha sonado la alarma de Google con una publicación en la que anda de por medio Bret Contreras que habla de uno de los “trending topics” (no sé por qué, tengo la sensación de que Twitter empieza a ir en picado cuando he escrito esta expresión): El Hip Thrust vs. Peso Muerto y, especialmente, todo lo dicho sobre “vector horizontal vs vector vertical”. AQUÍ TENÉIS un link en el que precisamente habla de esta necesidad (o bueno, conveniencia) de realizar la extensión de cadera en diferentes ángulos para una plena funcionalidad

Antes de arrancar, si quieres ver una descripción ampliada y bastante rigurosa del Hip Thrust como ejercicio (y si sabes inglés) puedes darle a ESTE LINK para ver el artículo en abierto publicado  por Snarr al respecto o por directamente el wiki (LINK AQUÍ) de la propia página de Bret Contreras así como un artículo de la NSCA USA con la explicación del ejercicio (LINK AQUÍ).

¿Qué dice este estudio? Aquí tienes la traducción del abstract del estudio de Loturco:

La capacidad de generar y aplicar rápidamente una gran cantidad de fuerza parece jugar un papel clave en la carrera de velocidad. Sin embargo, recientemente se ha demostrado que, para los velocistas, la capacidad técnica para orientar eficazmente la fuerza sobre el suelo es más importante que su cantidad total. La teoría del vector de fuerza se ha propuesto para guiar a los entrenadores en la selección de los ejercicios más adecuados para desarrollar de forma integral las cualidades neuromecánicas relacionadas con las distintas fases del sprint. Este estudio tuvo como objetivo comparar las relaciones entre los ejercicios verticales dirigidos (saltos verticales cargados y sin carga, y media sentadilla) y horizontales (empuje de cadera) y el rendimiento de velocidad de los atletas de atletismo de alto nivel. Dieciséis velocistas y saltadores (incluidos tres atletas olímpicos) realizaron saltos verticales, sentadillas de salto cargadas y empujes de cadera, y pruebas de velocidad de carrera a velocidad de 10, 20, 40, 60, 100 y 150 m. Los resultados indicaron que el empuje de cadera está más asociado con la fase de aceleración máxima (es decir, de cero a 10 m; r = 0,93), mientras que los saltos verticales cargados y no cargados parecen estar más relacionados con las fases de velocidad máxima (es decir, distancias superiores a 40 m; r que varía de 0,88 a 0,96). Estos hallazgos refuerzan los conceptos mecánicos que respaldan la teoría de la fuerza-vector y proporcionan a los entrenadores y científicos deportivos información valiosa sobre el uso potencial y los beneficios del uso de ejercicios de entrenamiento basados ​​vertical u horizontalmente.

Vale, pero esto es un estudio con un muestreo muy pequeño y concreto. ¿Qué más se ha indagado la respecto?

Son varios los estudios que encontramos respecto al Hip Thrust, básicamente comparaciones de los efectos y adaptaciones del mismo respecto a otros ejercicios que podríamos considerar similares. La mayoría de estudios están publicados por el propio Contreras (o al menos implicado en los mismos). Habría que ver hasta qué punto podríamos hablar de cierto conflicto de intereses al ser el americano el padrino total y absoluto de este ejercicio.

Como varios ejemplos podemos destacar:

  • Mejores adaptaciones respecto a los ejercicios de atletismo más relacionados con el desplazamiento horizontal (salto de longitud y sprints de 10 y 20 metros) respecto al Front Squat en adolescentes entrenados (Contreras, 2017).
  • Si lo que buscamos es activación del Glúteo Mayor, parece ser que la variante con barra genera mayores niveles de activación que el mismo con banda elástica (Contreras, 2016).
  • Mayor activación de extensores de cadera respecto al Back Squat (Contreras, 2015). Tampoco creo sinceramente que resulte algo revolucionario cuando es obvio que el Back Squat es un ejercicio con mucha mayor implicación de la musculatura de la rodilla.
  • Puede ser una herramienta como fase final de calentamiento y/o Potenciación Post Activación en individuos que realicen actividades de sprint como jugadores de balonmano (Della Iacono, 2018).

¿Qué variantes del Hip Thrust encontramos y qué nos puede aportar cada una?

Eso sí, ya os aviso que las diferencias entre variantes no van a estar evidenciadas al 100% ni mucho menos. Primero porque si empezamos a hacer combinaciones de variantes las posibilidades son casi infinitas y, segundo porque tomaremos como referencia una vez más el puente de hombro como ejercicio de base y el cambio de ángulo es cierto que puede generar algunas diferencias en, por ejemplo, la activación muscular.

A partir de ahí, tomamos la tabla de variantes propuesta por el propio Contreras:

  1. Número de piernas
    • Dos (double leg)
    • Una (single leg)
      • Standard (pierna al aire completamente libre)
      • En apoyo (por ejemplo en un cajón)
      • Alternas
  2. Elevación
    • Suelo
    • Hombros en elevación
    • Pies en elevación
    • Hombros y pies en elevación
  3. Posición de la espalda
    • Standard
    • American HT (el tronco acompaña el movimiento de cadera en bisagra)
  4. Posición del tobillo
    • Convencional
    • En dorsiflexión
  5. Posición del cuello
    • Neutra
    • Doble mentón
  6. Opciones cadera-lumbar
    • Hiperextensión de cadera.
    • Aplicar Basculación Pélvica.
  7. Posición de los pies
    • Standard
    • Cerrado
    • Abierto
    • Cerrado con rodillas fuertas (abducción)
    • Rana
  8. Resistencia-carga
    • Peso Corporal
    • Lastres (a una pierna)
    • Banda elástica en rodilla
    • Banda elástica en cadera
    • Cadena
    • Mancuernas
    • Barra
    • Combinaciones
  9. Tempo
    • Normal
    • Rest Pause
    • Isométrico
    • Tensión constante
    • Excéntricos
    • Parciales
    • Balísticos
  10. Superficie
    • Banco
    • Rack
    • Máquina Smith
    • Máquina de Leg Curl y/o ext. Cuadriceps
    • Hip Thruster

Sin salir de España, Rueda, Navarro y Collazo han expuesto (LINK) las diferencias que ellos han encontrado analizando diferentes variantes (básicamente con cambios de colocación) del Hip Thrust en cuanto a activación muscular se refiere:

  • Si alejamos los pies (disminuyendo el ángulo de flexión de rodilla) encontramos especialmente mucha más actividad en el Bíceps Femoral. Esto también podría ser aplicable a muchas variantes de Puente de Hombro que se realizan apoyando los pies en superficies inestables.
  • El realizado con rotación externa de cadera dispara los niveles de activación del glúteo mayor respecto al convencional.
  • Cuando se realiza cambiando el vector de fuerza intentando aplicar cierta flexión de rodilla también vemos un aumento muy significativo de Bíceps Femoral y de Semitendinoso, cosa que al fin y al cabo era de esperar.

Además, una de las conclusiones de citaban (y creo que de manera muy acertada) era que incluso si tú le dices a varios clientes que hagan el mismo ejercicio, la ejecución del mismo va a ser personal e individual (incluso aunque le intentes corregir) y que, por tanto, existirán ciertas diferencias en sus resultados, a veces más significativas y a veces no.

¿Qué me gusta personalmente (incluso fuera del criterio específicamente técnico) y que me gusta menos del Hip Thrust?

A favor:

  • Es un ejercicio diferente (motivo a priori tonto, verdad?) que nos puede dar un recurso muy válido incluso en actividades colectivas, como puede ser GAP.
  • Ofrece una variante interesante de extensión de cadera que genera adaptaciones específicas justo en un rango de movimiento muy implicado en el sprint o en el salto de longitud.

En contra:

  • Creo que tampoco hay que fliparse más de la cuenta. Este ejercicio es hermano mellizo del milenario Puente de Hombros (que se viene utilizando incluso desde el Yoga) y que, por tanto, posee muchas características en común a nivel biomecánico y, por supuesto, de adaptaciones.
  • Echo en falta más estudios específicos que no estén dirigidos o relacionados con el mismo autor. En esta línea, hemos encontrado un proyecto de Zabaleta (LINK AQUÍ) en el que se está investigando precisamente sobre el Hip Thrust. Esperamos deseosos el mismo.

El Hip Thrust no deja de ser la variante con una modificación en la posición de un ejercicio milenario: El puente de hombros.

Bibliografía:

  • Contreras, B., Cronin, J., & Schoenfeld, B. (2011). Barbell hip thrust. Strength & Conditioning Journal33(5), 58-61.
  • Contreras, B., Vigotsky, A. D., Schoenfeld, B. J., Beardsley, C., & Cronin, J. (2015). A comparison of gluteus maximus, biceps femoris, and vastus lateralis electromyographic activity in the back squat and barbell hip thrust exercises. Journal of applied biomechanics, 31(6), 452-458.
  • Contreras, B., Vigotsky, A. D., Schoenfeld, B. J., Beardsley, C., & Cronin, J. (2016). A comparison of gluteus maximus, biceps femoris, and vastus lateralis electromyography amplitude for the barbell, band, and American hip thrust variations. Journal of applied biomechanics, 32(3), 254-260.
  • Contreras, B., Vigotsky, A. D., Schoenfeld, B. J., Beardsley, C., McMaster, D. T., Reyneke, J. H., & Cronin, J. B. (2017). Effects of a six-week hip thrust vs. front squat resistance training program on performance in adolescent males: a randomized controlled trial. Journal of strength and conditioning research, 31(4), 999-1008.
  • Dello Iacono, A., Padulo, J., & Seitz, L. D. (2018). Loaded hip thrust-based PAP protocol effects on acceleration and sprint performance of handball players: Original Investigation. Journal of sports sciences, 36(11), 1269-1276.
  • Eckert, R. M., & Snarr, R. L. (2014). Barbell hip thrust. Journal of Sport and Human Performance2(2), 1-9.
  • Loturco, I., Contreras, B., Kobal, R., Fernandes, V., Moura, N., Siqueira, F., … & Pereira, L. A. (2018). Vertically and horizontally directed muscle power exercises: Relationships with top-level sprint performance. PloS one13(7), e0201475.

Le das a la bici o tienes clientes que pedalean? Siempre nos centramos mucho en el Psoas como principal flexor de la cadera, cuando en realidad el caos de sobrecarga y falta de activación que podemos tener en la zona es bastante importante. Te presento a uno de los que se pueden convertir en amigo o enemigo según lo trates: El Tensor de la Fascia Lata (TFL).

En un principio parte como estabilizador en movimientos de flexo-extensión pero por una mala técnica o simplemente por sobrecarga y en acción conjunta con el psoas puede convertir la cadera en una tortura en el día a día. Un TFL que por sobrecarga, mala postura o técnica tienda a mantener un exceso de tono de forma crónica se irá fibrotizando convirtiendo el tejido contráctil y elástico en otro más rí

gido. ¿Qué quiere decir? Pues como puedes ver en la imagen, si le pegas durante años y años a la bici y no haces ningún trabajo preventivo, tus tensores de la fascia lata se convertirán en una especie de cables de acero.

¿Soluciones? Por suerte, este tejido se puede ir regenerando de forma satisfactoria mediante varias técnicas y, desde el gimnasio, te recomendamos que utilices técnicas de liberación miofascial tanto al inicio de la sesión como al final de la misma, que trabajes la activación de los glúteos medio y mayor y que, sobre todo, te salgas del plano sagital en sesiones compensatorias.

Fuera de la instalación, te recomendamos que trabajes con un experto en biomecánica tanto tu posición y ajuste en la bici como la técnica de pedaleo (que sin saber he visto cosas feas por aquí y por ahí), que trabajes técnicas de Facilitación Neuromuscular y Energía Muscular con un entrenador o especialista y que, incluso, eches una revisión a lo que estás comiendo, aunque suene extraño.

Entrenamiento de fuerza en mujeres mayores

Se habla mucho de tendencias en fitness, hasta con su propio ranking del ACSM publicado cada año, pero si tuviéramos que hacer uno de los temas más comentados entre entrenadores y profesionales, ya sea en cursos-formaciones o directamente a nivel de Redes Sociales, creo que sin una, el entrenamiento de fuerza y sus efectos en personas de segunda y tercera edad, aparecería en ese ranking y muy arriba.

Lo que traemos hoy no es una repetición de eso, si no una comparación publicada estos días de los efectos que puede tener en mujeres mayores sanas el entrenar a diferentes horas del día. Obviamente luego tendremos que comprar los aspectos fisiológicos con otros a veces incluso más limitantes como la propia disponibilidad del cliente y de los espacios, dado que sin ir más lejos, tradicionalmente se le ha dado la franja de mañana y media mañana como más habitual en mujeres de tercera edad. Veamos:

El estudio: Krčmárová, B., Krčmár, M., Schwarzová, M., Chlebo, P., Chlebová, Z., Židek, R., … & Walker, S. (2018). The effects of 12-week progressive strength training on strength, functional capacity, metabolic biomarkers, and serum hormone concentrations in healthy older women: morning versus evening training. Chronobiology International, 1-13.

Los hallazgos previos sugieren que realizar entrenamiento de fuerza (ST) por la noche puede proporcionar un mayor beneficio para los individuos jóvenes. Sin embargo, esto puede no ser así para la población de mayor edad.

El propósito de este estudio fue comparar los efectos de un programa de ST de 12 semanas realizado en la mañana contra la noche sobre la fuerza, la capacidad funcional, el biomarcador metabólico y las concentraciones de hormonas basales en mujeres mayores. Treinta y una mujeres mayores sanas (66 ± 4 años, 162 ± 4 cm, 75 ± 13 kg) completaron el estudio.

Participantes entrenados en la mañana (M) (07:30, n = 10), en la tarde (E) (18:00, n = 10), o actuaron como un grupo de control sin entrenamiento (C) (n = 11) Ambos grupos de intervención realizaron entrenamiento de fuerza de cuerpo entero con 3 series de 10-12 repeticiones con 2-3 minutos de descanso entre series. Todos los grupos se midieron antes y después del período de 12 semanas con; press de pierna dinámico y sentado-fila 6-repetición máxima (6-RM) y pruebas de capacidad funcional (soportes de silla de 30 segundos y prueba de curvatura del brazo, Timed Up and Go), así como masa muscular esquelética de cuerpo entero (SMM) ( kg) y masa grasa (FM-kg, FM%) evaluada por impedancia bioeléctrica (BIA). Las muestras basales de sangre (solo en los grupos de intervención) tomadas antes y después de la intervención evaluaron la lipoproteína de baja densidad (LDL-C), la lipoproteína de alta densidad (HDL-C), la glucosa en sangre (GLU), los triglicéridos (TG), concentraciones de proteína C-reactiva sensible (hsCRP) y estado antioxidante total (TAS) después de un ayuno de 12 h. El análisis hormonal incluyó prolactina (PRL), progesterona (P), estradiol (ESTR), testosterona (T), hormona foliculoestimulante (FSH) y hormona luteinizante (LH).

Mientras que C no mostró cambios en ninguna variable, tanto M como E mejoraron significativamente la presión de pierna (+ 46 ± 22% y + 21 ± 12%, respectivamente, p <0,001) y el remo sentado (+ 48 ± 21% y + 42 ± 18%, respectivamente, p <0,001) 6-RM, así como todos los resultados de capacidad funcional (p <0,01) debido al entrenamiento. M fue el único grupo que aumentó la masa muscular (+ 3 ± 2%, p <0,01). Ambos grupos M y E redujeron significativamente (p <0.05) la GLU (-4 ± 6% y -8 ± 10%, respectivamente), mientras que se observó una disminución significativamente mayor en la E en comparación con el grupo M (p <0.05). Solo el grupo E disminuyó significativamente los TG (-17 ± 25%, p <0,01), mientras que el grupo M aumentó (+ 15%, p <0,01). La diferencia en TG entre los grupos favoreció a E en comparación con el grupo M (p <0,01).

Estos resultados sugieren que el ST “hipertrófico” a corto plazo por sí solo mejora principalmente la fuerza y ​​el rendimiento de la capacidad funcional, pero en menor medida influye en el perfil metabólico y hormonal de mujeres mayores sanas. En este grupo de mujeres mayores desentrenadas anteriormente, la hora del día no tuvo un efecto importante sobre las variables de resultado, pero algunas pruebas sugieren que el entrenamiento por la mañana puede ser más beneficioso para la hipertrofia muscular (es decir, solo M aumentó significativamente la masa muscular y tamaño de efecto más grande (M: g = 2 vs. E: g = 0.5) mientras que en cuanto a niveles de concentración de gluocsa y triglicéridos en sangre parecen haber mayores adaptaciones al entrenar por la tarde.

Se recomendó el entrenamiento de la fuerza abdominal antes y durante el embarazo para mejorar el parto vaginal normal al permitir una mayor fuerza necesaria para el empuje activo. Sin embargo, hasta la fecha hay poca investigación que aborde esta hipótesis.

Objetivo
Investigar si las embarazadas nulíparas que informan entrenamiento regular de fuerza abdominal antes y en dos momentos durante el embarazo tienen un riesgo reducido de cesárea, parto vaginal asistido instrumental y desgarros perineales de tercer y cuarto grado.

Métodos
Análisis de 36 124 mujeres embarazadas nulíparas que participaron en el estudio de cohorte de madres e hijos de Noruega durante el período 1999-2009 que respondieron a las preguntas sobre la exposición principal; entrenamiento regular de fuerza abdominal. Los datos sobre los resultados de parto se obtuvieron del Registro médico de nacimientos de Noruega. Se usaron análisis de regresión logística para evaluar la asociación entre la exposición y el resultado antes del embarazo y en las semanas de gestación 17 y 30.

Resultados
Entre los participantes, 66.9% informaron haber realizado ejercicios de fuerza abdominal antes del embarazo, disminuyendo a 31.2% en la semana gestacional 30. Los ratios ajustados fueron de 0.97 (IC 95% 0.79-1.19) para cesárea aguda, entre aquellos que entrenaron con la misma frecuencia antes y durante el embarazo en comparación con aquellos que nunca entrenaron. Los resultados fueron similares para el parto vaginal instrumental asistido y la rotura perineal de tercer y cuarto grado.

Conclusión
No hubo asociación entre el  entrenamiento regular de fuerza abdominal antes y durante el embarazo y los resultados de parto en esta forma de estudio prospectiva basada en la población mostrada.

El estudio: Rise, E., Bø, K., & Nystad, W. (2018). Is there any association between abdominal strength training before and during pregnancy and delivery outcome? The Norwegian Mother and Child Cohort Study. Brazilian Journal of Physical Therapy.

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El propósito de la presente investigación fue evaluar la actividad muscular del tren inferior y los índices de activación de isquiotibiales a cuadriceps (HQ) durante la realización del Split Squat o zancada (SS), sentadilla con una sola pierna (SLS) y sentadilla dividida elevada con el pie trasero o Sentadilla Búlgar (RFESS), mientras usa la misma carga relativa y realiza los ejercicios para la falla muscular.

Once sujetos sanos, moderadamente entrenados en fuerza realizaron un conjunto máximo de 6-8 repeticiones de cada ejercicio, mientras que se registró la actividad electromiográfica (EMG) del vasto lateral, bíceps femoral, glúteo mayor y glúteo medio.

Los resultados muestran que no hubo diferencias significativas en la actividad pico EMG del glúteo mayor y el vasto lateral entre cualquiera de los ejercicios. La activación de Gluteus medius fue significativamente (p ≤ 0.05) mayor durante el SLS (81.9% de contracción isométrica voluntaria máxima [MVIC]), en comparación con la RFESS (54.9% MVIC) y SS (46.2% MVIC). La RDEE provocó mayor (p ≤ 0.05) actividad de bíceps femoral (76.1% MVIC) que SS (62.3% MVIC), así como también mayores (p ≤ 0.05) relaciones de activación de HQ (0.83) que SS (0.69) y SLS ( 0.63).

Durante el SLS y el SS, las relaciones de activación HQ aumentaron significativamente en el transcurso del conjunto máximo de repetición. En conclusión, aunque la carga absoluta difiere entre los ejercicios, se pueden esperar estímulos de entrenamiento similares para el glúteo mayor y el cuádriceps femoral para todos los ejercicios. Es probable que el SLS induzca las mayores mejoras en la fuerza del glúteo medio, mientras que la RFESS debería ser preferida si se desea una activación de los músculos isquiotibiales elevados. Para mejorar la validez en los estudios de EMG, los ejercicios de entrenamiento de fuerza se deben realizar cerca de la falla mientras se usa la misma carga relativa.

El estudio: Mausehund, L., Skard, A. E., & Krosshaug, T. (2018). Muscle Activation in Unilateral Barbell Exercises: Implications for Strength Training and Rehabilitation. The Journal of Strength & Conditioning Research.