Entrenamiento en Suspensión y mejoras de fuerza en mujeres mayores.

Compártelo con tus compañeros!

A estas alturas creo que ya resulta redundante hablar de la necesidad del entrenamiento orientado a la fuerza en adultos mayores (bueno, y en todas las edades). Sin embargo, debemos ser conscientes de las limitaciones, ya no sólo biomecánicas y fisiológicas de los mayores, sino incluso de ciertos prejuicios personales y sociales.

Ello hace que debamos buscar alternativas intentando aproximarnos lo máximo posible a lo que podríamos considerar estímulos adecuados, trabajando la fuerza en sesiones colectivas o instalaciones alternativas a la sala de máquinas. Una de estas opciones puede ser el entrenamiento en suspensión (popularizado en los últimos años por la marca TRX a nivel mundial), aunque debemos ser conscientes de ciertas precauciones al respecto.

Veamos en primer lugar qué dice el estudio publicado hace apenas unos días por Campa et cols.

EL ESTUDIO: Campa, F., Silva, A. M., & Toselli, S. (2018). Changes in Phase Angle and Handgrip Strength Induced by Suspension training in Older Women. International journal of sports medicine.

Este estudio tuvo como objetivo presentar un programa de entrenamiento con ejercicios de suspensión adecuado para adultos mayores y para verificar el efecto de 12 semanas de entrenamiento sobre la fuerza de agarre (HS) y los parámetros de impedancia antropométrica y bioeléctrica en adultos mayores. Treinta mujeres mayores (66,1 ± 4,7 años, IMC 30,6 ± 5,3 kg / m2) fueron asignadas aleatoriamente a uno de dos grupos: un grupo de entrenamiento (TG, n = 15) o un grupo de control (CG, n = 15). El TG participó en un programa de entrenamiento de suspensión de 12 semanas, mientras que el CG mantuvo sus hábitos de actividad física normales durante la duración del estudio. Los parámetros antropométricos, de impedancia bioeléctrica y de resistencia se evaluaron antes y después del período de intervención. Hubo una interacción significativa grupo por tiempo (p <0.05) para tríceps, bíceps, pliegue cutáneo subescapular, porcentaje de masa grasa, ángulo de fase (PhA), resistencia, reactancia, resistencia específica, reactancia específica y HS, con mejoras significativas en el TG después del período de intervención (p <0.05) incluso después de ajustar por edad e IMC. Los resultados sugieren que el entrenamiento de suspensión promueve aumentos en PhA y HS en mujeres mayores.

Aunque ya conocíamos la utilidad del entrenamiento en suspensión como alternativa para el entrenamiento de fuerza, no sólo hay que penar en parámetros como la intensidad, sino también en los correspondientes a la peculiaridad del suspensor como superficie inestable. Por lo tanto, de forma generar podemos pensar en algunas recomendaciones básicas a la hora de trabajar con mayores:

  • Evitar ejercicios que generen situaciones de inestabilidad, especialmente en aquellos movimientos donde el cliente tenga limitaciones a nivel de equilibrio.
  • Buscar alternativas en situaciones estables (p.ej: suelo o pared) en ejercicios que se deban realizar con en ángulo hacia el tendido prono al ser poco eficientes en cuanto a estímulo/tensión lumbar se refiere (McGill, 2014).

REFERENCIA:

McGill, S. M., Cannon, J., & Andersen, J. T. (2014). Analysis of pushing exercises: Muscle activity and spine load while contrasting techniques on stable surfaces with a labile suspension strap training system. The Journal of Strength & Conditioning Research28(1), 105-116.

Facebook Comments
(Visited 164 times, 1 visits today)