
El primer sistema que entra en marcha es el ATP muscular, dado que es la manera más directa y rápida de obtener energía, aunque como habéis podido comprobar, es la de menor reserva y duración más corta, siendo inmediatamente seguida por la fosfocreatina, pero tampoco ésta permite esfuerzos prolongados.
En segundo lugar, entra la denominada “Glucólisis anaeróbica”, que ofrece una mayor duración de esfuerzo aunque a una intensidad sensiblemente inferior a la vía metabólica anterior.
Finalmente entra en funcionamiento el sistema oxidativo o “aeróbico”, mucho más eficiente a la hora de obtener energía, pero que requiere de un proceso largo y que produce ATP a un ritmo muy inferior a los otros dos, aunque sirve durante periodos prolongados de ejercicio. Incluso dentro del sistema oxidativo encontraremos un sistema más rápido y de mayor intensidad (glúcidos) y otro más lento, aunque duradero (lípidos).
Por último debemos destacar que a nivel práctico, las vías metabólicas interactúan entre sí, es decir, que no vamos a encontrar un ejercicio 100% aeróbico, ni 100% basado en la síntesis de FosfoCreatina.
La proporción de grasa o carbohidratos como sustrato energético irá en relación con la intensidad del ejercicio, lógicamente, a mayor intensidad, mayor será la proporción de hidratos consumidos. Un consumo equilibrado entre ambos se estima aproximadamente en un 65% de intensidad y, por debajo de la misma, el sustrato mayoritario serán los ácidos grasos.
En segundo lugar, entra la denominada “Glucólisis anaeróbica”, que ofrece una mayor duración de esfuerzo aunque a una intensidad sensiblemente inferior a la vía metabólica anterior.
Finalmente entra en funcionamiento el sistema oxidativo o “aeróbico”, mucho más eficiente a la hora de obtener energía, pero que requiere de un proceso largo y que produce ATP a un ritmo muy inferior a los otros dos, aunque sirve durante periodos prolongados de ejercicio. Incluso dentro del sistema oxidativo encontraremos un sistema más rápido y de mayor intensidad (glúcidos) y otro más lento, aunque duradero (lípidos).
Por último debemos destacar que a nivel práctico, las vías metabólicas interactúan entre sí, es decir, que no vamos a encontrar un ejercicio 100% aeróbico, ni 100% basado en la síntesis de FosfoCreatina.
La proporción de grasa o carbohidratos como sustrato energético irá en relación con la intensidad del ejercicio, lógicamente, a mayor intensidad, mayor será la proporción de hidratos consumidos. Un consumo equilibrado entre ambos se estima aproximadamente en un 65% de intensidad y, por debajo de la misma, el sustrato mayoritario serán los ácidos grasos.
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